Nuevas
palabras
Dirías
algo si al hablar supieras
medir
tus palabras
como
si sirviera contar sílabas con los dedos (pero
te
desbordan)
como
lo hacías de niña
cuando
había que separar en sílabas:
caricia
sustento
abrazo
o disparate (pero te salen frases a
borbotones).
Cualquier
palabra valía para recordarte que no sabías qué era
un
hiato.
Ahora
lo miras en el diccionario: solución de continuidad, interrupción; En
una
palabra:
dos vocales juntas que se encuentran en distintas sílabas: que no se
mantienen
unidas.
Entonces
dirías
algo si la medida cuantitativa cambiase el
significado
de lo dicho
pero
eso no ocurre: mejor silencio.
Mejor
teclear constantemente borrar-
volver
a escribir
y
deambular entre los saltos de línea
escuchando
el levante entre las hojas.
Mejor
cerrar los ojos y creer que vas en un barco por
mitad
del Estrecho
y
escuchas las gaviotas que se acercan.
Mejor
cerrar los ojos y sentir el roce de sus alas al
acercarse
a ti
en
su vuelo anárquico.
Mejor
cerrar los ojos y escuchar el retroceso de las olas que te
mojan
los pies de golpe
que
te rondan sinuosas.
Todo
eso solo pasa
si
dejas de deletrear la palabra miedo.
Cinco
letras juntas con un significado completo
Cinco
letras que puedes utilizar para otras tantas palabras con
olor
a agua salada y tierra húmeda: m de
mar;
i de idea, e de esfera;
d de
día, o de olor a nardos. Podrías seguir combinando letras juego
infantil
inagotable. Pequeño tiempo invertido
en
hacer inmenso el mundo expandido por palabras.
De:
“Miedo”
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