sábado, 30 de noviembre de 2024


 

ADELFA MARTIN

 


 

A ti poeta 




No dejes de escribir por el que sufre 
los seres sin razón, más desvalidos 
los ancianos, las mujeres y los niños 
dejados de la mano, en el olvido 

Alza tu voz poeta, que es urgente 
si Dios te dio el don de con tu escrito 
poder decir mil cosas a la gente 
es tu deber cantar los infortunios 
y que con el versar, lances tu grito 

No olvidemos a los grandes luchadores 
de la pluma por ideales de justicia 
Hernández, Machado, Neruda, Alberti, 
Benedetti… y otros tantos soñadores 

Muchos de ellos con el riesgo de su vida 
en cárceles y exilio pagaron su osadía. 
Son tantos los problemas, tan diversos 
los sucesos que nos acosan cada día 

Imposible que volvamos nuestros ojos 
hacia la luz del sol, del medio día 
cegándonos adrede, encandilados 
sin ver lo que sucede en nuestras vidas 

Se puede decir tanto en un poema 
un arma poderosa… perseguida 
consuelo para el alma desdichada… 
Al que ostenta el poder, lo mortifica

 

VÁCLAV HRABĚ

 

 


 

Prólogo

 



Señores

siempre descreídos y despectivos

haciendo ramos de flores con vuestras tristezas

ya sabéis la vida de memoria

tan bien como los versos de vuestros amigos refinados

os aviso

 no brindo

 a vuestra salud

Chulos de poesía

Catadores de metáforas

No es para vosotros

lo que articulo

Es para la gente real que conozco

para la que me pongo

  ridículo

Son versos para el obrero Pedro

que me enseñó a manejar la pala

y a compartir pan y cigarrillos

Es para mi abuelo, el socialista,

que ni al morir era devoto

Es para recordar a mi tía

que esperó

siete años de sol a sol
a
que su marido volviera del frente

Es para el ucraniano que me dijo que las guerras

            no tienen por qué ser

Es para esta chica loca por la que aprendí

a tocar jazz

a vagar de noche a no estar contento a no tener paz

Es para el obrero Albertin Lo veo como hoy

dice: Nunca te acuestes con una chica que no te guste

Es para el Maestro de la pescadería que conoció París

a Joséphine Baker

y al hambre

Es para Miles Davis y para la noche en la que por primera vez oí

Esa trompeta llena de sollozos

Es para el vendedor de refrescos rojos y amarillos

en un quiosco en Praga

Es para la mujer hermosa

que de niña estuvo en Ravensbrück

y para sus arrugas prematuras

Es para un pintor sus payasos y artistas

          vestidas en negro

Es para los obreros pavimentando la calle de mi amor

Es para el vendedor ciego de periódicos en la galería

Es para las chicas bailando charleston en el sótano

Es para Karel el de los perritos y su brazo pudriéndose cerca de Madrid

Es para Modigliani y Parker, ambos murieron pobres

Es para Fidel que dijo: La democracia

le entrega armas a la mayoría

Es para el rojo asesinado el 10 de mayo

        De mil novecientos cuarenta y cinco

y para la chica rubia que nunca volverá

          de tanta distancia

Es para todos aquellos que en las manos llevan

el mundo

este bonito loco

y único

y le ayudan avanzar a pesar de las maldiciones de los papas y los escupitajos

de ladrones

a pesar de las democracias compadreras

las pestes

y las guerras

 

 

PATRÍCIA LAVELLE

 

 

 

 

Filomela (II)

 

 

 

Con hilo de navaja

en urdimbre de silencio

 

lo que tramo es casi

un grito

casi un canto

 

 

De: Sombras Longas

Versión de Jesús Montoya

 

 

PHAN QUỲNH TRÂM

 

 

 

¿Cuál es la cuestión?

 


Una de mis actividades favoritas en la vida

es leer poesía en las noches de insomnio

 

Hay tranquilidad en el cuarto

Hay tranquilidad en la calle

De vez en cuando hay un carro pasando

Como un repentino pensamiento pasándome por la mente

Una línea para un poema nuevo

Un vago temor de la muerte de un ser amado

Temor de domrir, despertar

Perdiendo la cosa más preciada

Que tienes en la vida

Y el pensamiento de que no podrás vivir sin ella

Pero también sabes: que sí podrás

Se necesita más coraje para sufrir que terminar con las sufrimientos

Entonces pienso en esos escritores y poetas

Quienes acabaron con sus propias vidas

Realmente sufrían tanto ellos

O simplemente perdieron la paciencia

Cansados de esperar por lo desconocido conocido

De cuando de qué de cómo y dónde

 

Luego mi soñolencia se apodera de mis pensamientos

Y dormiré

Y soñaré

Y mi poema continuará

Como cualquier otra noche.

 

 

Versión de Mario Licón Cabrera

 

ZOFIA BAŁDYGA

 

 


 

¿Qué se siente al ser una isla
en un país sin mar?
¿Besar sin lengua?
¿Entrar en el éxodo?
¿Encarnar el sonido?

 

Llegaste aquí con un pasado
con velocidad y una maleta. Tradúcete¹ ahora,
en vez de descartar a los otros.

 

 

Versión de Krzysztof Katkowski

Nota 1.- En polaco: tłumacz się; tradúcete, pero también explícate.

 

MARTA ELOY CICHOCKA

 

  

 

bucle 7.

/ la imagen / puede / contener / letras / incomprensibles /

 

 

hoy he cruzado la frontera a pie he caminado varias horas

hoy el papa ha ido a la embajada para expresar personalmente

hoy los políticos hablan tuitean se llaman entre sí

 

hoy seguimos durmiendo en el pasillo junto al baño

cuando oímos explosiones nos escondemos en la bañera

en los momentos de paz preparamos cócteles molotov

 

 

 

hoy el gobierno ha permitido los matrimonios

con soldados en su ausencia hoy para los que

huyen del país los españoles enviaron taxis

 

hoy las autoridades piden a los vecinos que comprueben

si no hay señales en los tejados para un ataque

hoy nadie se pregunta si van a atacar sino cuándo

 

 

 

hoy han ordenado a los medios de comunicación que eliminen

las palabras guerra o invasión bajo pena de multa

hoy los políticos se reúnen dan discursos se hacen selfies

 

hoy los vecinos se pasean con toallas blancas

para demostrar que son unos simples vecinos

desarmados paseando en toallas blancas

 

 

 

hoy enseñan a los niños a taparse los ojos y los oídos

con las manos mantener la boca abierta para minimizar

el impacto la presión y las ondas de choque reparten yodo

 

hoy al bebé le he puesto un pañal y en la espalda

le escribí su nombre con un bolígrafo nuestros

números de teléfono su fecha de nacimiento

 

 

 

hoy los políticos se reúnen se refugian

se llaman entre sí se toman selfies tuitean tuitean

que estos son grandes tiempos y es tiempo de grandes

 

sacrificios porque hoy ya somos ocho mil millones

 

 

 

 

viernes, 29 de noviembre de 2024


 

ADELFA MARTIN

 


 

Con los ojos muy abiertos




Pastor de cabras tu, lector voraz
escritor de versos y soldado
de orígenes humildes, un rapaz
luchador valiente y arrojado

Inmensa fue la obra que heredaste
Las Nanas de la Cebolla; inmortales.
Como un deber sagrado nos dejaste
perpetuar tu recuerdo en los chavales

Traspasaste las fronteras de la historia
a pesar del esfuerzo vil y asesino
de dictadura cruel y sanguinaria
que decidió por su cuenta tu destino

La mano negra y larga del tirano
desoyendo los pedidos y desvelos
te dejó morir enfermo y solitario
en fría celda, solo y sin consuelos

Desaparecer tu obra decidieron
eruditos sagaces y mendigos
del  poder, que nacía vengativo.
Mas no supieron ver, ni nunca vieron
la gran solidaridad de los amigos

Último acto de rebeldes desconciertos
de un joven torturado, no vencido
fue el morir con los ojos muy abiertos
para mirar fijamente a su enemigo

 

VÁCLAV HRABĚ

 

 


Cariños adormecidos

 


Los neones

suenan la oración de la noche

en tus ojos salen

estrellas y flores

caen al suelo

entre sombras

a la orilla del lago con juncos y alcaraveas

después de trabajo los leñadores beben

licor de endrinas

 

Y yo quiero dormir

Dormir

en la sombra de tu pelo

Dormir no pensar en nada

despertar al sonido de tu voz

como un cocinero

en estos cuentos en los que duermen por siglos

y dormirme de nuevo

con un poco de tu pelo en mi frente

y envidiar un poco

al sol

que sobre tu cuerpo hace

pequeños dibujos incomprensibles

 

 

ZOFIA BAŁDYGA

 

  

 

A nosotros



Duerme con cuidado y luego vuelve a mí.
Nos escribí un mundo en el que la inflexión
trabaja más que la gravedad y la geografía de las fronteras.
A nosotros. A la gente de la tierra
      y a la gente de los mapas.

 

Versión de Krzysztof Katkowski

 

MARTA ELOY CICHOCKA

 

 


 

bucle 9.

/ esmalte / carmesí / brillante / agrietado /

 

 

la imagen puede contener mar cielo sol una isla pequeña

la imagen océano cuerpos de trece muchachos un barco militar

puede que un pueblo liberado cerca de la capital

contener cadáveres de vecinos que regresan de compras

 

la imagen bolsas de plástico manzanas esparcidas

puede que latas de cerveza tarros de jalea nunca traídos a casa

contener un parque infantil bombardeado un cráter tras el impacto

la imagen juguetes de niños una bicicleta rota un cuerpo inmóvil

puede
mano tendida en la calle mano saliendo de debajo de la arena

contener uñas rotas esmalte carmesí brillante agrietado

la imagen océano de arena manos atadas en la espalda con un paño blanco

puede manos sobresaliendo de bolsas de plástico negras


contener
un cosmos que puede contener una pantalla que puede contener

una imagen que no puede nada no demuestra nada significa

en el fondo para el algoritmo que vigila observa describe enumera

 

lo que era

qué es

lo que ya no será

 

 

SILVIO MATTONI

 


  

 

Epigrama

 


¿Qué podría escribirse que no fuera

absurdo o vergonzoso? Uno que hace

versos y frases con las mismas manos

que se domesticaron durante años

y acá yace ese nene que trazaba

sus círculos y rayas, prometía

que siempre lo iba a hacer, que cortaría

partes de él para los nombres muertos

pero al final caerá como un viejito

que se quiebra y sus huesos harán ruido

de risa rápida, de perro atragantado

cuando se raspe el pelo de su nuca

contra el áspero suelo. Rema o rima

en un bote en un lago artificial

para llevarle a la madre otro libro

y a su hija papeles de un archivo.

Todos los que escribíamos entonces

copiamos a cualquiera en cualquier lengua,

pudimos darnos cuenta, el botecito

ahora se dio vuelta, y nos hizo invisibles

los unos a los otros. Están lejos,

no somos un conjunto, nuestros hijos

se van. Ya solamente queda

un ritmo que araña esta superficie

y el cuerpo busca otra mano, la suya,

pasión patética y melodía melosa

de canciones oscuras que me manda

ella con su fonía de péndulo rojo

para que por la noche le devuelva

una emoción que cure, demasiado

rígida: es una chica que nació

en este mismo insólito lugar.

Su pelo que susurra pareciera

escribir en el aire un verso vivo.

 

GEMA SANTAMARÍA

 

 

 

rómpase en caso de incendio

 


y a mí qué más me da si me queman las lenguas, las malas lenguas del terror-martillo de los diarios. me han sacado moretones azul-sangre, rojo-lágrima y me he quedado dándole vueltas a un café con harta leche. no tengo seguro de vidas contra este tipo de incendios que abren su boca explosiva cuando se asesina a una mujer en tacones y lentejuelas. este fuego que se escribe en la última hora de los diarios de Madrid se llama miedo, se escribe muerte, se escurre la palabra: a pri sio na da.

jueves, 28 de noviembre de 2024


 

DENNIS ÁVILA

 


 

Luces indefensas

 


Un niño que podría ser mi hijo

me habla de dinosaurios,

dice sus nombres, describe los tamaños,

en su relato los veo por aire, tierra y mar.

 

Hace bien: estudia la vida desde el principio,

tiene cuatro años y algo en su mirada

lamenta su extinción,

dentro de mí transcurre un largo minuto de silencio.

 

Quiero hablarle a su generación,

decirle que la vida es una máquina del tiempo,

a su lado habrá pasajeros dispuestos a hacer daño,

humanos poco humanos,

piezas que se sueltan para ocasionar los accidentes.

 

La vida puede ser una estación

que trasciende voces o dinosaurios,

y mientras no caiga

el meteorito sobre nosotros

es posible tomar la justicia en nuestras manos.

 

Me encantaría llevarlo al mar,

al agua donde mis padres

me entregaron el sol y la espuma,

olas que rompí sin saber

que aquel animal grande

podía ser cálido y juguetón,

peligroso y traicionero.

 

Sería bonito construir castillos de arena,

no importa que el mar se los lleve.

 

Junto a la mujer que sueña ser su madre

podríamos pintar un cuarto

con los colores que dicte su imaginación,

subirlo a un avión y conocer, juntos, la nieve,

abrazar su alegría en un museo

frente a los huesos de un tiranosaurio rex.

 

Hacer lo mismo

por la niña que escala muebles

como si fueran edificios,

por los hermanitos rescatados

desde el fondo de la basura,

por el bebé de ojos pequeños

y lágrimas grandes.

 

Veo a estos niños y pienso en el muchacho

que me extendió su mano en Ciudad Juárez,

en una voz bajo los escombros de Siria,

en un latido que pierde las luces en el Mediterráneo.

 

Un niño abre sus brazos

y me sopla al oído las alas de un pterodáctilo,

me gustaría contarle que a su edad

quise ser un astronauta

y llegué a la poesía.

 

No estamos lejos,

se dice que venimos de las estrellas

y volveremos a ellas,

sería hermoso despejar

el mar, la selva y el aire para sus dinosaurios.

 

Antes que el tiempo fuera el tiempo

existieron los niños y sus manos en la tierra,

antes que el día llegara a la noche

ya había un sol que prometía amanecer.