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jueves, 7 de enero de 2021

BERTOLT BRECHT

 


 

El canto de Orge




1. Que el sitio preferido que él tenía en el mundo no era el banco en la hierba junto a la tumba de sus padres.
2. Orge me dijo que su sitio preferido en el mundo fue el retrete.
3. Decía que es un sitio en el que se está a gusto pues encima hay estrellas y debajo excremento.
4. Un sitio sencillamente maravilloso, donde cuando uno ya es adulto, puede quedarse solo.
5. Un sitio humilde donde con nitidez descubres que eres sólo un humano, que con nada queda.
6. Un sitio donde, al par que el cuerpo descansa, se hace algo pero con vigor por uno mismo.
7. Un sitio de sabiduría donde tu barriga la puedes preparar para nuevos placeres.
8. Y no obstante, allí reconoces lo que eres: un tipo que en el retrete -¡traga!


 

sábado, 28 de noviembre de 2020

BERTOLT BRECHT

  


 

Sobre el pobre B.B.




Yo, Bertolt Brecht, nací en los bosques negros.

Mi madre me llevó hasta las ciudades

cuando aún descansaba yo en su cuerpo. Y el frío de los bosques

quedará en mí hasta el día de mi muerte.

 

En la ciudad de asfalto está mi hogar. Desde el comienzo

estoy armado con todo sacramento de muerte:

Con diarios. Y tabaco. Y aguardiente.

Desconfiado y perezoso y al fin satisfecho.

 

Soy con la gente amable. Me pongo

siguiendo la costumbre un hongo de sombrero.

Y digo: son animales de especial olor.

Y digo: no importa, también yo tengo ese hedor.

 

Al medio día y en mis mecedoras

me siento yo y al lado dos mujeres

y sin cuidado las contemplo y entonces digo:

en mí tienes a uno sobre el que nada puedes edificar.

 

Hacia la tarde reúno en torno a mí a hombres

y entonces nos decimos "caballero".

Tienen sus pies sobre mi mesa

y dicen: nos irá mejor. Y no pregunto nunca: cuándo.

 

Por la mañana y en el gris temprano mean los pinos,

y sus bichos, los pájaros, comienzan a chillar.

Hacia esa hora bebo yo mi trago en la ciudad y arrojo

la colilla y me duermo intranquilo.

 

Estamos asentados sobre un género fácil

en casas que se tuvieron por indestructibles.

(Así edificamos las casas largas en la isla de Manhattan

y las antenas finas que entretienen el mar atlántico).

 

De esas ciudades quedará: el que por ellas fue, ¡el viento!

Haced al que come, felices, la casa: él la vacía.

Sabemos que somos provisorios

y que tras de nosotros nada memorable vendrá.

 

En los temblores, que vendrán, espero

no apagar mi Virginia de amargura

yo, Bertolt Brecht, a las ciudades de asfalto lanzado

de los bosques negros en mi madre en temprana época.


domingo, 22 de noviembre de 2020

BERTOLT BRECHT

 

 

 

Canción de la prostituta

 

 

1

 

Señores míos, con diecisiete años
llegué al mercado del amor
y mucho he aprendido.
Malo hubo mucho,
pero ese era el juego.
Aunque hubo Cosas que sí me molestaron
(al fin y al cabo también yo soy persona).
Gracias a Dios todo pasa deprisa,
la pena incluso; también el amor.
¿Dónde están las lágrimas de anoche?
¿Dónde la nieve del año pasado?


2


Claro que con los años una va
más ligera al mercado del amor
y los abraza por rebaños.
Pero los sentimientos
se vuelven sorprendentemente fríos
si se escatiman tanto
(al fin y al cabo no hay provisión que no se acabe).
Gracias a Dios todo pasa deprisa,
la pena incluso; también el amor.
¿Dónde están las lágrimas de anoche?
¿Dónde la nieve del año pasado?


3


Y aunque aprendas bien el trato
en la feria del amor,
transformar el placer en calderilla
nunca resulta fácil.
Pero, bien, se consigue.
Aunque también envejeces mientras tanto
(al fin y al cabo no siempre se tienen diecisiete.)
Gracias a Dios todo pasa deprisa,
la pena incluso; también el amor.
¿Dónde están las lágrimas de anoche?
¿Dónde la nieve del año pasado?

 

lunes, 16 de noviembre de 2020

BERTOLT BRECHT

 

 


Balada de la vida agradable




Señores, ahora juzguen ustedes mismos: ¿es esto vida?
No le encuentro el sabor a todo esto,
ya de pequeño oía con estremecimiento:
sólo quien vive en la abundancia vive a gusto.

Se nos alaba la vida de los grandes espíritus
que viven con un libro y nada en el estómago
en una choza en la que roen las ratas.
¡A mí ni te me acerques con esas tonterías!
¡La vida simple vívala quien quiera!
Yo (entre nosotros) ya tengo bastante.

Ningún pajarito de aquí a Babilonia
aguantaría esta dieta ni un sólo día.
De qué te sirve la libertad; no es nada cómodo:
sólo quien vive en la abundancia vive a gusto.

Los aventureros con su atrevido ser
y sus ansias por llevar su piel al mercado,
los que siempre son tan libres y dicen la verdad
para que los cursis lean algo atrevido,
cuando los ves, cuando refresca por la noche,
con fría esposa en silencio van a la cama;
y, escucha, si alguien aplaude y nada entiende
y sin consuelo mira hacia el año cinco mil,
ahora sólo les pregunto: ¿es eso cómodo?
Sólo quien vive en la abundancia vive a gusto.

Yo mismo todavía me comprendería 
si prefiriera verme grande y solitario,
pero vi a tales personas desde cerca
y me dije: eso tendrás que reprimírtelo.
La pobreza trae además de sabiduría también disgustos
y el valor además de la fama también amargos esfuerzos.
Hasta ahora eras pobre y estabas solo, y eras sabio y valiente,
pero desde ahora tienes que acabar con la grandeza.
Entonces por sí mismo se resuelve el problema de la suerte:
sólo quien vive en la abundancia vive a gusto.


 

martes, 10 de noviembre de 2020

BERTOLT BRECHT

 

 

 

Balada de la puta para judíos Maria Sanders

 


1

 

En Núremberg dictaron una ley
que hizo llorar a más de una mujer
por compartir lecho con quien no debía.
En los arrabales, la carne se enardece,
y los tambores baten con fuerza.
Si algo tramaran, Dios santo,
esta noche sucediere.

 

 

2

 

María Sanders, tu amante tiene
demasiado negro el cabello.
Mejor no vayas esta noche.
Mejor su lecho hoy evita.
En los arrabales, la carne se enardece,
y los tambores baten con fuerza.
Si algo tramaran, Dios santo,
esta noche sucediere.

 

 

3

 

Dame la llave, madre.
Como otras noches, salió la luna.
No puede ser todo tan grave.
En los arrabales, la carne se enardece,
y los tambores baten con fuerza.
Si algo tramaran, Dios santo,
esta noche sucediere.

 

 

4

 

Una mañana, a las nueve,
la pasearon en camisa,
la cabeza rapada
y al pecho un cartel.
La calle aullaba.
Ella
miraba sin ver.
En los arrabales, la carne se enardece.
Esta noche el pintor hablará.
Si oídos tuvieran, Dios santo,
sabrían lo que les va a pasar.

 

miércoles, 4 de noviembre de 2020

BERTOLT BRECHT

  

 

 

Como era II

 

 

Tus penas eran mis penas,
las mías, tuyas.
Si no estabas tú contenta,
yo no lo estaba.

 

sábado, 31 de octubre de 2020

BERTOLT BRECHT


 

 

Canción de una amada

 

 

1. Lo sé, amada: ahora se me cae el pelo por mi vida salvaje,

y me tumbo en las piedras. Me veis beber el aguardiente más

barato, y camino desnudo al viento.

 

2. Pero hubo un tiempo, amada, en que fui puro.

 

3. Tuve una mujer que era más fuerte que yo, como la hierba

es más fuerte que el toro: se vuelve a erguir.

 

4. Ella vio que yo era malo, y me amó.

 

5. No preguntó a dónde conducía el camino, que era su camino,

y quizás iba hacia abajo. Cuando me dio su cuerpo, dijo:

esto es todo. Y fue mi cuerpo.

 

6. Ahora ya no está en ningún lado, desapareció como una

nube cuando ha llovido, la abandoné y cayó, pues ése era su camino.

 

7. Pero de noche, a veces, cuando me veis beber, veo su cara,

pálida en el viento, fuerte y vuelta hacia mí, y me inclino ante

el viento.

 

 

 

domingo, 25 de octubre de 2020

BERTOLT BRECHT

 

 

 

La canción del no y el sí

 

 


1

 

Hubo un tiempo en que creía, cuando aún era inocente,

y lo fui hace tiempo igual que tú:

quizás también me llegue uno a mí

y entonces tengo que saber qué hacer.

Y si tiene dinero

y si es amable

y su cuello está limpio también entre semana

y si sabe lo que le corresponde a una señora

entonces diré «No».

Hay que mantener la cabeza bien alta

y quedarse como si no pasara nada.

Seguro que la luna brilló toda la noche,

seguro que la barca se desató de la orilla,

pero nada más pudo suceder.

Sí, no puede una tumbarse simplemente,

sí, hay que ser fría y sin corazón.

Sí, tantas cosas podrían suceder,

ay, la única respuesta posible: No.

 

 

2

 

El primero que vino fue un hombre de Kent

que era como un hombre debe ser.

El segundo tenía tres barcos en el puerto

y el tercero estaba loco por mí.

Y al tener dinero

y al ser amables

y al llevar los cuellos limpios incluso entre semana

y al saber lo que le corresponde a una señora,

les dije a todos: «No».

Mantuve la cabeza bien alta

y me quedé como si no pasara nada.

Seguro que la luna brilló toda la noche,

seguro que la barca se desató de la orilla,

pero nada más pudo suceder.

Sí, no puede una tumbarse simplemente,

sí, hay que ser fría y sin corazón.

Sí, tantas cosas podrían suceder ,

ay, la única respuesta posible: No.

 

 

3

 

Sin embargo un buen día, y era un día azul,

llegó uno que no me rogó

y colgó su sombrero en un clavo en mi cuarto

y yo ya no sabía lo que hacía.

Y aunque no tenía dinero

y aunque no era amable

ni su cuello estaba limpio ni siquiera el domingo

ni sabía lo que le corresponde a una señora,

a él no le dije «No».

No mantuve la cabeza bien alta

y no me quedé como si no pasara nada.

Ay, la luna brilló toda la noche,

y la barca permaneció amarrada a la orilla,

¡y no pudo ser de otra forma!

Sí, no hay más que tumbarse simplemente,

sí, no puede una permanecer fría ni carecer de corazón.

Ay, tuvieron que pasar tantas cosas,

sí, no pudo haber ningún No.

 

lunes, 19 de octubre de 2020

BERTOLT BRECHT

  


 


Cuatro canciones de amor

 

 


I

 

Cuando, más tarde, me alejé de ti

al hoy enorme

vi, cuando empecé a ver,

gente alegre y cabal.

 

Y desde aquella hora tardía,

tú sabes de cuál hablo,

tengo una boca más hermosa

y unas piernas más ágiles.

 

Más verde hay desde entonces

en árbol, ramo y prado

y es el agua más fresca

cuando me la echo encima.

 

 

II

 

Cuando me haces pasármelo

tan bien, a veces pienso:

si me muriera ahora

habría sido feliz

hasta el final.

 

Cuando tú seas vieja

y me recuerdes

piénsame como hoy

y tendrás un amor

que siga siendo joven.

 

 

III

 

Siete rosas tiene el ramo,

seis se lleva el viento,

una queda para que

me la encuentre yo.

 

Siete veces te llamé,

seis no respondiste,

a la séptima promete

que me dirás algo.

 

 

IV

 

Mi amada me dio una rama

con hojas amarillas.

Se está acabando el año

y comienza el amor.




martes, 13 de octubre de 2020

BERTOLT BRECHT

  



Jamás ma soeur, te he amado tanto

 


 

Jamás, ma soeur, te he amado tanto
como cuando me fui de ti en aquel crepúsculo.
Me engulló el bosque, el bosque azul, ma soeur,
sobre el que los pálidos astros quedaban para siempre ya al oeste.

No me reí ni lo más mínimo, nada nada, ma soeur,
yo, que jugando me dirigía a mi oscuro destino-
mientras que ya los rostros tras de mí
lentos palidecían en el atardecer del bosque azul.

Todo fue hermoso en aquella tarde única, ma soeur,
y nunca más después; tampoco antes-
claro que solo me quedaban ya los grandes pájaros
que al atardecer tienen hambre en el oscuro cielo.

 

 

 

miércoles, 7 de octubre de 2020

BERTOLT BRECHT

  


 

Contra el Engaño




No se dejen seducir:
no hay ningún retorno.
El día está a las puertas;
ya se siente el viento nocturno:
no habrá ningún mañana.

¡No se dejen estafar!
La vida es poca.
¡Bébanla a grandes tragos
porque no les parecerá bastante
cuando tengan que dejarla!

¡No se dejen consolar!
¡No tienen mucho tiempo!
¡La pudrición, para los redentores!
La vida es lo más grande:
de nada más disponemos.

¡No se dejen engañar!
¡Al tajo y agótense!
¿Qué pueden temer ya?
Morirán como los demás animales
y no hay nada después.


jueves, 1 de octubre de 2020

viernes, 25 de septiembre de 2020

BERTOLT BRECHT

  


 

Pero en la fría noche


 

Pero ya sólo el hielo, en la fría noche, agrupaba
los cuerpos blanquecinos en el bosque de alisos.
Semidespiertos, escuchaban de noche, no susurros de amor
sino, aislados y pálidos, el aullar de los perros helados.

 

Ella se apartó por la noche el pelo de la frente, y se esforzó
por sonreír,
él miró, respirando hondo, mudo, hacia el deslucido cielo.
Y por las noches miraban al suelo cuando sobre ellos
infinitos pájaros de gran tamaño en bandadas procedentes
del Sur se arremolinaban, excitado bullicio.

 

Sobre ellos cayó una lluvia negra.

 

 

 

sábado, 19 de septiembre de 2020

BERTOLT BRECHT

  



Contra la seducción

 



No os dejéis seducir:
no hay retorno alguno.
El día está a las puertas,
hay ya viento nocturno:
no vendrá otra mañana.
No os dejéis engañar
con que la vida es poco.
Bebedla a grandes tragos
porque no os bastará
cuando hayáis de perderla.
No os dejéis consolar.
Vuestro tiempo no es mucho.
El lodo, a los podridos.
La vida es lo más grande:
perderla es perder todo.

 

domingo, 13 de septiembre de 2020

BERTOLT BRECHT





Recuerdo de Marie A.



1

En aquel día de luna azul de septiembre
en silencio bajo un joven ciruelo
estreché a mi pálido amor callado
entre mis brazos como un sueño bendito.
Y por encima de nosotros en el hermoso cielo estival
había una nube, que contemplé mucho tiempo;
era muy blanca y tremendamente alta
y cuando volví a mirar hacia arriba, ya no estaba.


2

Desde aquel día muchas, muchas lunas
se han zambullido en silencio y han pasado.
Los ciruelos habrán sido arrancados
y si me preguntas ¿qué fue de aquel amor?
entonces te contesto: no consigo acordarme,
pero aun así, es cierto, sé a qué te refieres.
Aunque su rostro, de verdad, no lo recuerdo,
ahora sé tan solo que entonces la besé.


3

Y también el beso lo habría olvidado hace tiempo
de no haber estado allí aquella nube;
a ella sí la recuerdo y siempre la recordaré,
era muy blanca y venía de arriba.
Puede que los ciruelos todavía florezcan
y que aquella mujer tenga ya siete hijos,
pero aquella nube floreció solo algunos minutos
y cuando miré a lo alto se estaba desvaneciendo en el viento.


lunes, 7 de septiembre de 2020

BERTOLT BRECHT





Quiero ir con aquel a quien amo



Quiero ir con aquel a quien amo.
No quiero calcular lo que cuesta.
No quiero averiguar si es bueno.
No quiero saber si me ama.
Quiero ir con aquél a quien amo.


martes, 1 de septiembre de 2020