lunes, 13 de julio de 2026


 

JUAN PABLO ZAPATER

 


 

Noche de insomnio,
las olas infinitas
tampoco duermen.

 

De: “Yodo en los labios”

 

ÁLVARO OJEDA

 

 

 

La esperanza

  

Ocurre que algunos elementos se desdibujan,
la copa con cicuta confunde tozudez con heroísmo,
heroísmo con narración,
narración con ruta,
y toda ruta
-digámoslo en voz alta-
se resuelve en espera que discurre.

Ese recorrido obligado,
aprovechable en su totalidad,
esa vaca industriosa de la espera,
es el corned beef de las tropas australianas
en los Dardanelos,
la caspa sobre el bronce de los héroes.

Así que no me sueltes de tu mano
hasta la caída de la última luz
del día y de la noche,
no me distraigas,
no desdibujes mi horizonte
con esos hilitos de agua
despeñados por los vidrios empañados,
pongamos otra coma,
otro punto suspensivo.

 

JUAN LUIS MARTÍNEZ

 

 


 

Tania Savich y la fenomenología de lo redondo

‘Das Dasein ist rund’.

K. Jaspers

 

Tania no sabía que El Círculo de la Familia es el lugar donde se encierra a los niños, pero sí sabía que en ese mismo Círculo hay también un centro de orden que proteje a la casa contra un desorden sin límites (un orden que no es simplemente geométrico). Tania vio desaparecer un día el círculo de su familia, pero se quedaba aún a sí misma como delicada habitante de otra redondez que ahora invita al lector a acariciar su pequeña fotografía.

A los 10 años le habían dicho: ‘Tania, la existencia es hermosa’, pero en Otro Círculo, más allá del de su familia, su oído con candorosa intuición geométrica ya había escuchado otra voz: ‘No Tania. Das Dasein ist rund: La existencia es redonda’.

 

JOSÉ MANUEL FAJARDO

  

 

 

XVIII

  

Mi sombra está llegando a la perfección, hoy la he visto

recortada contra el muro y me he detenido a tomarle una foto.

Soy yo, no me cabe duda. Parece dibujada con tinta sobre la

superficie rugosa, pero tiene la consistencia del muro que la alberga.

Más consistencia que yo mismo, que me desleo en años

con las venas de los sueños abiertas, cada vez más etéreo en este

cuerpo de sombra tan perfecta. Como si cuanto soy se fuera

transfiriendo a ella desde mis pies, sobre el pavimento, hasta la

silueta de esa cabeza que se ve que es la mía y quién sabe si un

día permanecerá ahí, proyectada cuando ya mi cuerpo se haya

ido, con la arrogante persistencia de lo que quise haber sido.

 

De: “Perfecta sombra”

 

 

JOSÉ MÁRMOL

 

 

 

Elección prescrita de mi epitafio

  

he muerto y me liberé por fin de mi

mi yo trascendental se hizo puro aire

he devuelto su tributo magnánimo al polvo

antes que la eternidad opté por ser instante

movilidad continua         un golpe de agua corrediza

un vacío que se borra y abole la forma de otro

vacío por venir

¿para qué atajar más en mis huesos

un dolor              una angustia que nunca dije que me dieran?

 

no forma buscando cuerpo en desespacios pude ser

luz en la sombra              noche en las aguas         huella sin

huella pude ser

a falta de toda clase de herencia o vanidad inicua

de habilidad para el negocio       autosuficiencia para

el prestigio

me llevo al olvido un puñado de palabras y sonidos

con la gran satisfacción de que nunca fueron míos

 

De: “Donde todo triste ruido hace su habitación”

 

 

SANTIAGO CEPEDA

 

 


Árboles y ventanas de Nueva York

  

Olvida el miedo
y eso que no
quiere dejarte sola.
Asómate porque sí,
sin perdón sin
transparencia.
Olvida también hoy
la dirección del alba.
Cierra los órganos más torpes
deja que otro
se aleje y te detenga.