viernes, 14 de abril de 2023


 

LUCILLE CLIFTON

 


 

Huesos nuevos

 

usaremos
huesos nuevos otra vez.
dejaremos atrás
estos días lluviosos,
nos escaparemos por
otra boca
hacia momentos de sol y miel.
zumban sobre nosotros mundos como abejas,
con huesos nuevos estaríamos espléndidos.
otra gente cree que sabe
cuán larga es la vida
cuán fuerte es la vida.
nosotros sabemos.

 

ARTHUR RIMBAUD

 

 

 


¡La hemos vuelto a hallar!…

 

¡La hemos vuelto a hallar!
¿Qué?, la Eternidad.
Es la mar mezclada
con el sol.

Alma mía eterna,
cumple tu promesa
pese a la noche solitaria
y al día en fuego.

Pues tú te desprendes
de los asuntos humanos,
¡De los simples impulsos!
Vuelas según..

Nunca la esperanza,
no hay oriente.
Ciencia y paciencia.
El suplicio es seguro.

Ya no hay mañana,
brasas de satén,
vuestro ardor
es el deber.

¡La hemos vuelto a hallar!
-¿Qué?- -La Eternidad.
Es la mar mezclada
con el sol.

  

Versión de Umberto Toso

 

 

SANDRA CISNEROS

  


 

Lo dejo que me lleve

  

Lo dejo que me lleve
por encima del umbral y de
la rodilla. Serví y seguí,
albergué mis cosas
y peregriné con él.
Ellos se rieron de mi elección
cuando asumió
e hice
una vigilia de esa
soledad,
mi vida.
Trabajé el amor,
suturado feroz
y lo alimenté.
Encamado y esposado.
Él nunca decepcionó,
hirió, abandonó.
Marido, amor, mi poema
vida.

 

 

JUAN GONZALO ROSE

 

 

 

Las cartas secuestradas

  

Tengo en el alma una baranda en sombra.
A ella, diariamente me asomo, matutino,
a preguntar si no ha llegado carta;
y cuantas veces
la tristeza celebra con mi rostro
sus óperas de nada.
Una carta.
Que me escriba una carta la que me hizo
los ojos negros y la letra gótica,
que me escriba una carta aquella amiga
analfabeta de pasión cristiana;
duraznos de mi tierra: que me escriban,
y redacte una carta pequeñita
mi hermana abecedaria y pensativa.
Muertos los de mi infancia
que se fueron
dormidos entre el humo de las flores,
novias que se marcharon
bajo un farol diciendo eternidades,
amigos hasta el vino torturado:
¿No hay una carta para Juan Gonzalo?
Si no fuera poeta, expresidiario,
extranjero hasta el colmo de la gracia,
descubridor de calles en la noche,
coleccionista de apellidos pálidos:
quisiera ser cartero de los tristes
para que ellos bendigan mis zapatos.
Que los cojos me narren su muleta,
y el enfermo me cuente de su almohada,
y me pidan prestada mi sonrisa,
pero en carta de amor certificada.
El día que me muera: ¿en una piedra?
el día que me duerma: ¿en una cama?
que me llenen de cartas la camisa
para asfixiarme de palomas blancas.
También de palomar se muere un hombre,
cuando sabe vivir por una carta.

 

JULIE SOPETRÁN

 

 

 

Detrás de la mirada

  

¿De quién es la mirada?
aunque yo no la veo
son ojos escondidos
que a la vez son espejos.

Se me pierde el camino
se bifurca el enredo,
el nudo es espejismo
que diseña desiertos.

Siento tus ojos-noche
rodeándome el cuerpo,
cual viento que se lleva
mi corazón muy lejos…

Si es de Dios la mirada
que me deja perdida.
¿Por qué no sabe el alma
si es con tus ojos-noche
con los que Dios me mira?

 

XAVIER ABRIL

 

 

 

La rosa eterna

 

En la mañana vacía
vestida de su alborada;
en la tarde fenecía
cual la rosa de la nada.

Estaba abierta de día,
de noche estaba cerrada;
cantaba como gemía,
sentía cuanto lloraba,

La flor del mundo ignorada,
que sólo el alma adivina,
de su tallo se alejaba
a ser la rosa divina.