Hijo
II
Deja
este hábito de comprar volteando etiquetas para ver el precio,
mejor descubre lo que realmente quieres.
Siempre que sea algo que te pueda comprar con mi dinero
te compraré cualquier cosa.
Ah, pero
no digo que te lo compraré ahora mismo.
¿Qué
es? ¿Una bocina bluetooth?
¿Una patineta de esas con nombre tipo “Blade Runner”?
¿O una de esas series de manga producto de la estrategia de marketing perfecta?
Kenji
Ozawa le dijo una vez a su pareja:
“Nombra todo lo que quieras,
si es algo que el dinero puede comprar, lo compraré para ti”.
Yo me siento igual,
pero los padres no podemos dar a los hijos lo que realmente quieren
porque cuando se trata de amor
no lo estamos dando,
sino devolviendo.
Y lo que circula no se puede dar ni tomar
porque es agua que anhela fluir.
Entonces,
si realmente quieres algo, dímelo,
si es algo que puedes decirme
y en tanto que puedas pronunciarlo,
yo lo quiero escuchar de tu boca.
Te compraré todo lo que mi dinero pueda comprar
aunque puede que me tarde un poco.
Si es algo que realmente deseas, no repararé en comprártelo.
Debido
a que nunca te he comprado regalos,
ni en navidad, ni en tu cumpleaños,
siento que no me complica si es algo que puedo solventar con dinero
Ahora
que si crecer significa hacer más sofisticados tus deseos
probablemente ya seas medio adulto.
Ahora que ya aprendiste a borrar tu historial de búsqueda,
que comienzas a preocuparte por el área oscura debajo de la nariz
y te estás volviendo más reticente cada día,
puede ser que ya sea demasiado tarde para mi deseo de darte lo que quieres.
Lo sé,
y debo admitir, que se debió a mi ego de madre.
Pero
dale, vayamos al centro comercial
y busquemos eso que realmente deseas.
Pero si no puedes encontrarlo,
–nomás ríndete– y sigue tu camino por el desierto de la vida.
Versión
de Yaxkin Melchy