"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
viernes, 4 de agosto de 2023
REZA TALABANI
SI
LA VERGA desea un agujero, toma su glande en la cuenca de tu mano.
Cualquier sitio es la casa del amor, iglesia o mezquita¹.
Versión
del kurdo por Jiyar Homer, David Shook y José Luis Rico
1.- Verso
del poeta clásico iraní Hafez de Shiraz (1315-1390).
YAROSLABI BAÑUELOS
[Abro
los ojos en el humo]
Abro
los ojos en el humo y veo a mi padre
alimenta
a los gallos y riega la higuera
sus
manos de olivo esparcen sorgo por el gallinero
y
una lluvia de semillas arropa el camino
Su
mirada exhausta inventa batallas y desiertos
proliferan
abejas bajo la luz adormecida
En
la quietud una libélula guía al viento con su danza
el
aleteo de los pintillos desgrana el aire
desmorona
mi guerra
y entre
sus plumas afloran versos que parecen papalotes
Mi
padre silba una plegaria y los ciruelos gimen
con
el aliento del verano
Hay
un olor a guayaba que empapa al sol poniente
como
un soplo de mariposas amarillas
Hay
una suave risa que desarma el desasosiego
como
una constelación de grillos
[Mientras
la tarde fenece]
el
vestido de mi madre ondula eterno sobre las rosas
y mi
padre naufraga
en la sombra de los macapules.
SARA CAMHAJI LISBONA
Unción
Tomar
distancia. Por tiempos: un dos. Temprano. Zurean cientos. De palomas. Tres,
uno, dos. Es enero en mi brazo derecho. Proceder con honores. Saludar: no
puedo. A clases. En el patio de concreto todos los alumnos del colegio. Lunes
de regreso. Paso redoblado. Los himnos sus escoltas. Entonar antes de romper.
Filas los anuncios. El accidente:
un
minuto de silencio
por
mis padres
[se vuelve real cuando lo pronuncian]
Esto,
aquí. Miradas estroboscópicas. ¿Cuándo aquí? Entre paredes de sonido. ¿Quién
ahora? Sin preguntármelo. Eso, ahí. En breve. No soy. Decir yo. Sin creerlo.
Desaparezco por completo. Un yeso, la maraña, el cabestrillo. En mi túnica. No
estoy aquí. Sirenas de sonido. Qué bueno que no. Seguir sin ver que avanzo,
llamar a eso seguir, llamar a eso avanzar. Un día, ahí va el primer paso, me
quedé ahí, dónde. Eso no pudo haber comenzado así, dejaré a un lado las
preguntas. Eso, decir eso, sin saber qué. La llanta. El asfalto. La cicatriz.
Parece que hablo, no soy yo, de mí, no viene de mí. De mi boca, la azotea. No
soy aquí. Blancos muros cincelados. Están las palomas, aletean. Fin del minuto.
Silencio. Cientos de palomas vuelan hacia mí, me cagan encima.
VALERIA CERVERO DAER
¿QUÉ
ES un jardín? ¿Un espacio para el deseo de
ser
dios o de crear belleza? ¿Un territorio
planificado
pero que no puede escapar a
imprevistos?
Plagas. Exceso de calor, de frío, de
agua.
Incendio. Semilla que brota de manera
inesperada.
¿Depende de jardineros? ¿Hasta
dónde
es obra del hacer de aves, de
polinizadores?
Incluso del viento. ¿Qué lo cruza
sin
dejar registro, qué lo marca para siempre?
¿Es una
mancha en la piedra? ¿Un enredo? ¿Un
espacio
para caer o perderse? ¿La fuerza opuesta
al
vuelo? Una salvación, tal vez. Pequeño oasis
urbano
para la infancia o verbena en la noche.
De: “Territorio
collage”.
DARÍO JARAMILLO AGUDELO
9
Me
va tomando confianza. Anoche me preguntó Dios: ¿si tú fueras Dios, estarías
contento?
Déjame pensar una respuesta, le propuse, y Él, que es eterno, me reprendió:
No te olvides que te leo la mente, miserable criatura. Si mientes por
complacerme, lo sabré.
Le contesté: entonces no tienes que preguntarme, porque ya sabes la respuesta.
No es fácil ser Dios, dijo hablando con él mismo y yo como mero testigo, todos
critican el mundo pero nadie
tiene propuestas.
Te quejas, Dios mío, te quejas y es evidente que no te duele en ninguna parte.
Entonces Dios se fue y sólo volvió a conversar conmigo mucho tiempo después.
De: “Conversaciones
con Dios”
PRISCILA VALLONE
Es
la verdad que transmite el sol
+
(Es probable que te acuestes y llores si te acarician. Que grites una sola
vez. Por entonces alguien más habrá dado cinco vueltas alrededor de la
mesa mirando hacia arriba. Ambos estarían descalzos y entonces sé que te
cortarías un dedo y lo esconderías bajo la cama.)
+
(Dicen que no. Pero sé que el agua no se atrevería. Las mujeres del agua tienen
su espíritu ido y acunan larvas para no llorar. Hay dos cerebros en una piedra.
Un hombre los lame y cierra los ojos para tocarse una luna en
la garganta.)
+
(Creo que serían siete los minutos que te miré sin pestañear. Tu mano revolvía
cabezas de peces en mi saliva. Nunca había pensado que las sombras fueran tan
inútiles los días de viento.)
+
(A veces me envuelvo en veinte sonidos tres manos mil pastos medio cielo un
cuarto marítimo dos respiros medio exhalo una lengua violeta siete gustos de
tierra algo de dolor por un dedo en la sien una jaula cuarenta ratas
seiscientas piedras un sillón tres fotos media sombra y cinco metros de
llanto sobre la nieve que ha dejado la madera en otoño. Acá estoy. Podría
temblar y morderte los pies. )
+
(Es imposible retener tantas voces y ruidos de ratas y pájaros y yo digo basta.
Es imposible soportar tantos pequeños cadáveres y los vomito. Están esperando
que me saque los ojos y los ponga en mi palma. Mañana a primera hora, me
tendrán como un grito fúnebre rodando en sus gargantas.)
+
(Me iba por un camino de tierra y no sabría jamás que dejaba en sus botas un
nido de hielo. Caminé a paso de nube en una vereda gris al lado de
paredes infinitamente blancas. Él ya lo había visto todo. Ahora espera
verme capas de escaparme de mí; Dijo Jaula.
Mi cuerpo lloró tres veces. )
+
(Voy a no decir nada porque es así como funcionan las cosas a través de
las naranjas. Yo corría por donde no quería por cierto tema de papeles en
su nuca. Me senté a esperar no se qué hasta que se me pudriera un dedo; el que
tiene el ojo que mira la televisión de costado. Los comestibles acompañan el
rolor ajeno cuando uno decide correr menos. No importa por donde. Dije que no
iba a esperar más. Y llegaron los papeles a desangrar la nuca en mi living sin
importar las alfombras ni los sucios envoltorios dispersos en la habitación.
Todos lloramos sobre la mesa. Pero no tengo rencor. Ella debió haber amado su
libertad mientras su mano se agitaba en el aire. )
+
(Me despierto dos veces y he sentido el corazón en el estómago. Me siento y veo
muchas cosas parecidas a las vocales repetidas por más de veinticinco bocas en
los segundos posteriores a la indiferencia pero (anteriores de muerte) de
lenguas por tal desperdicio hablando. Después ahogo mi garganta con el puño de
mi mano. El día viene detrás, antes de comenzar, sé que los volcanes no suelen
mudarse si hay una caricia de por medio. )
+
(Aseguro estar muriendo. )
jueves, 3 de agosto de 2023
MARICARMEN VELASCO BALLESTEROS
CADA
VEZ somos más
las que buscamos
a nuestros hombres
en el plantío
en el desfiladero
Las
que planchamos
la misma prenda
como si el contacto con ella
pudiera regresarnos
el aroma de su cuerpo
la risa que sacudió su camisa
como si pudiera devolvernos
el recuerdo de su mano
aferrada a la nuestra
aquellos días
de sus primeros pasos
Muchas
más
las que esperando
cada tarde
desdoblamos
la hamaca
de nuestras hijas
Las
que en el patio
donde crecían
el papayo
y el naranjo
cavamos túneles
para esconder
a las niñas
que les han crecido los pechos
Los
narcos las consideran
fruta
sabrosa
De: “La
muerte golpea en lunes”.
YAROSLABI BAÑUELOS
[He regresado]
He
regresado
para
mirar el caos en los espejos vacíos
y
cazar en el abismo todos los libros que olvidé
los
remedios perfumados de árnica y hoja santa
la
huella del verano sobre los jazmines
los
gatos enterrados bajo el corazón de la acacia
el
cumpleaños que nunca tuve
las
tazas fracturadas y su té de valeriana
el
viaje al invierno que jamás hice
los
días que se cubrieron de murciélagos y hollín
He
regresado para rencontrarme
con el fantasma
de la niña que no fui
[He regresado
y hoy la veo en la casa
con sus ojos de mil novecientos noventa y cinco].
SARA CAMHAJI LISBONA
Ex libris
mamá
mamá no
mamá no contó
mamá no me contó
mamá no contó con su muerte
mamá no me contó de la muerte
mamá no contó con mi orfandad
mamá no me contó de mi muerte ni su orfandad
mamá no me contó los secretos en la vida de la muerte
mamá no me contó los secretos de la vida
mamá no me contó el secreto de la muerte
mamá no les contó a mis hermanos
mamá no nos contó esos secretos
mamá no nos contó
mamá no contó
mamá no
mamá
VALERIA CERVERO DAER
estar como un árbol
en
plena mañana sin espera
cuando
el rayo del sol hace lo suyo
o
las nubes calman el ardor de la tierra
en
ese instante justo
en
que la gota mece su calma
antes
de estrellarse
Ruta 3, 16 de enero de 2022
De: “Territorio collage”.
DARÍO JARAMILLO AGUDELO
17
Si
fuera cuestión de paciencia,
hace milenios hubiera producido un desastre natural
que exterminara a los hombres.
No es paciencia porque cualquier paciencia ya hubiera reventado.
Yo no tengo paciencia.
Es cuestión de curiosidad.
Soy Dios, pero soy curioso.
¿Acabará primero el hombre con el mundo
o será la naturaleza que acabe con los hombres?
Entonces bastará una escasez de agua dulce,
o tal vez una ola de calor
para que se vayan aclimatando a la temperatura del infierno.
De: “Conversaciones
con Dios”
PRISCILA VALLONE
C.alma
Será
un espacio de velas encendidas. Será por ánimo hambriento un jirón de universos
de ecos distantes. Una danza dentro del mar, el grito impreciso de un bosque
rojo todo rojo; Una espalda desnuda. Vendrán a buscarme por tierra de mi íntima
vendrán a hablarme de cosas inciertas van a decir mi nombre tres veces y no
entenderán mi manera de sumergirme en esta garganta, en este ojo que tiene
tristeza, en este pez boca arriba. Yo no sé ya de almas que se miran que se
tocan, será un espacio de velas que se apagan por donde se deslizan tres dedos
que se hacen agua que se hacen cuerpos que se miran que se tocan y no
entienden. No entienden esta manera de dejarse dentro de un viento rojo todo
rojo, y hablar luego del fuego hablar de la lengua, vendrán a pensarme como un
sonido frágil y yo habré hablado por entonces de las cosas entre las cosas, del
silencio dormido en medio de este invierno que me vive. Yo no sé ya de mí, pero
será un espacio de velas que tiemblan, de almas que danzan de mares de gritos
de hojas que caen al borde de la respiración de un animal nocturno, y yo voy a
tocar entonces por tierra de mi íntima por la belleza de este silencio muerto,
las revelaciones acunándose en el cielo distante de lo que tanto amé; Ah eso
que tanto amé. He acompañado a las noches superpuestas, he nacido de un semi
círculo en el agua me he revolcado en la tristeza misma del invierno que me
duerme, y terminé envuelta de luces en medio del desvelo, terminé siendo
llovizna de sangre tenue; Tanto amé, tanto. Amé todas las cosas entre las cosas
y luego; Pude partir como quien nunca estuvo, como quien no estará. Jamás
miércoles, 2 de agosto de 2023
EROS ALESI
Que hoy estoy contento…
Que hoy estoy contento de ser lo que soy, de
poner los pies sobre el mármol de Trinità dei Monti, de fumar un goluas sin
filtro. Que soy el azul en una paleta de acuarelas. Que el gong diamantino
triplemente sobresalta intermitentemente un sonido rítmicamente rimado. Que tam
tam palpitante. Que la onda caliente viaja cálidamente. Que la onda caliente
penetra en toda materia. Que busco el silencio. Que busco el silencio colmado
de perfumes dulces. Que el silencio neuropático, neuroparanoico. Que soy feliz.
Que estoy feliz del vacío, del vacío vacío. Del vacío que no encierra nada, ni
siquiera la felicidad.
Versión de Guillermo
Fernández
YAROSLABI BAÑUELOS
[Abro los ojos bajo la luz]
Abro los ojos bajo la luz y veo a mi madre
su mano bendice con laurel y tomillo la olla caliente
su voz corona la tarde con guirnaldas de hibiscos
Crece un resplandor en la mirada trémula
en la boca una sonrisa como jacalosúchil en flor
Pero detrás de la cascada de jazmines
percibo su vocación de tormenta
diviso una bandada de zanates que sacude el silencio
Detrás de ese olor a sopa que desprende
la silueta de mi madre
atisbo su fútil intento por abolir el llanto
el luto por los ángeles moribundos
el olvido intencionado que no arranca las espinas
Y a pesar de los halcones que rasgan las horas
la casa es una fiesta como lo fue en otros veranos
Mi sombra es una cigarra que vuela
sobre cacerolas humeantes
con mis alas recojo semillas y pitahayas maduras
bebo la savia que nace en el sueño fértil
y luego me refugio entre leños y follaje
Pronto la cocina olerá a tuétano y chile tatemado
las hojas de cilantro pintarán el molcajete
y nuestros labios se humedecerán con la jamaica
[Ya no falta nadie en la mesa
aquí meriendan todos los fantasmas].
SARA CAMHAJI LISBONA
Ninguna oveja
(3:11)
Fuimos vasos de unicel unidos por cuerdas de caña las
subidas en bicicleta y las frentes raspadas la misma infusión de canela con
leche para el remojo del panecillo de miel con salvado en sueños de magdalena
Comparto cincuenta por ciento de mi herencia en yenes
que dios ha dado Dios ha dado
Hallamos rodillas que nos acogieron y los mismos
pechos nos amamantaron aunque él come del plato de lentejas y lo que ha de
comerse sin sal
(1:2)
íntegro y temeroso naciéronle cinco hijos
siete mil ovejas tres mil camellos
quinientos bueyes y quinientas asnas
desde un mismo brazo de la balanza
saciaron la niñez con fábulas de fuentes
(∞)
…
(2:13)
—no se encuentra
—¿sabes a dónde fue?
—a pastorear a ninguna de sus ovejas
—llamo para que me ayude a pastar de su dolor
(1:21)
yo no doy
le pido
como Dios
Dios ha quitado
dios ha quitado
(41:1)
¿quién
es un monstruo marino o un mar embravecido para que su tormento sea un leviatán
acordonado
por la lengua? es mi hermano y si pudiera le diría que no
entiendo bien a bien eso
del
Karma por qué alimento peces de un estanque muerto ni por qué mil años no
bastan para
degradar
un vaso de unicel.
VALERIA CERVERO DAER
limpieza del corazón
somos en mayor parte lo otro
todo lo sólido se desvanece en sí mismo
el
corazón, una piedra pulida que se convierte en esponja
¿dónde
se separa del estómago?
la poesía es contagiosa
el
corazón, un ave que vuela al centro
la cazadora se centra en su alimento
no atiende a provocaciones
el
corazón, una lámpara en forma de gota
vista
desde arriba, su luz va de adentro hacia afuera
la cazadora pierde el ángulo
para sacar ventaja
el
corazón es la casa para el descanso del Shen
donde
Luna recrea su espacio para regresar
la caza en vuelo fuera de la casa
luego las garras harán su trabajo
el corazón es el Rey y gobierna
por
eso guarda la memoria del pasado
el pico de la cazadora limpia las plumas
las deja caer
el corazón nos une al cielo
su
latido es ritmo para llegar al universo
el
vuelo se hace de carne
el
corazón guarda el hogar del amor
la
cazadora come
su
emoción es la alegría
la
sangre fluye
su
energía es el fuego
el
pico busca el corazón
De: “Territorio collage”.
DARÍO JARAMILLO AGUDELO
12
Venía yo en un avión desde el sur.
De la pampa a los Andes a la selva a mi meseta.
No miraba por la ventana: oía música, dormía y oía música dormido.
No pensaba en nada. Es la mejor manera de ir en un avión.
No pensaba en nada. Es la mejor manera de ir.
No miraba por la ventana: temo a la selva. Temo a ese verde monótono y oscuro,
un solo tono de un solo verde
que interrumpen pantanos o que los ríos cortan.
No pensaba ni miraba y de súbito Él me habló y me impulsó a mirar la espesa y repelente
selva.
Me dijo:
—Cuando soy agua, soy el río Amazonas.
Solo eso me dijo y lo entendí contemplando el Amazonas a treinta mil pies de
altura a velocidad de crucero.
Lo entendí: para que exista este río tiene Dios que convertirse en agua.
De:
“Conversaciones con Dios”
PRISCILA VALLONE
Démons et merveilles
De colinas y vientos
de cosas que se denominan para entrar
como árboles o nubes en el mundo
De enigmas revelándose en
las lunas
rotas contra el aljibe o las arenas
yo he dicho y esperado
Creo que nada vale contra
esta caricia
abrasadora que sube por la piel
Ni el silencio, ese desatador de sueños
Vivir
oh imagen para un ojo cortado
boca arriba perpetuo
martes, 1 de agosto de 2023
JOSÉ KOZER & ENRIQUE WINTER
Desprendido
me entrego a la lectura de Ezequiel,
……capítulo
primero, río
……Chebari, se abrieron
……los cielos, y vi: mi
……casa se sostuvo,
……está en orden,
……mes sexto, día
……quinto, adafina
……en la hornilla,
……premoniciones
……del sábado.
De:
“Variaciones de un día”
Nota:
El poemario, Variaciones de un día, escrito a cuatro manos por José Kozer y
Enrique Winter, funciona como un verdadero diálogo poético en el que los
autores decidieron entrelazar sus textos de tal forma que las autorías
individuales se diluyen intencionalmente para dar prioridad al fluir y al ritmo
colectivo de la obra.
VALERIA CERVERO DAER
LA CARRERITA de la calandria
echa a la última torcaza del jardín.
su vuelo comienza en el límite
que simula el alambrado.
en otros lados
los vuelos hacen cielo
sobre la casa ausente.
Villa Ventana, 14 de enero de 2022
DARÍO JARAMILLO AGUDELO
8
A lo
mejor ni te enteras nunca del día de tu muerte. Cuando te digo que es a lo
mejor, soy literal.
Puede ser que la esperes y no llegue. Puede que sí. O se porta distinto y
aparece repentina, por detrás,
sin ruido. O con un ruido que explota después, cuando tú ya no seas.
Eso me soltó Dios cuando le pregunté por la fecha de mi muerte.
Fue una tarde de sábado y yo estaba solo, oyendo música. Él —Dios en persona,
Él no tiene secretarios—,
Él estaba ahí hacía rato y sólo abrió la boca para elogiar el color de la
tarde.
Dios hablaba con una voz apacible.
No parecía tener ninguno de los problemas que debe soportar el autor de la
creación.
Era el momento que yo esperaba para saber cuándo me voy a morir.
Le solté la pregunta y Él no cambió de tono. Sereno, amigable, me dijo que no
lo sabe o no se acuerda.
Lo dijo con intención paternalista, dando a entender que me protege: buena
coartada para disimular
la ignorancia.
Me habla. A casi nadie le ha dirigido la palabra este Dios que nos tocó en
suerte. A casi nadie, y a mí me habla.
Pero eso no quiere decir que yo le importe.
LUDWIG SAAVEDRA
III
Has
bailado sola
Ahora las nubes se están prendiendo de las puntas de tus dedos
Como si estuvieras en Pisac
Pero inútil
Es
El vuelo
Es
Caída
Y la caída esta partitura
Que rasga el viento
Que cala el tiempo
Como un artesano furioso.
MARICARMEN VELASCO BALLESTEROS
CON
LA MIRADA en el café de la mañana
por fin Cholito susurra apenas
Eran
chavos como yo
niños
Llegaron
de madrugada
con la alegría saltando en sus ojos
Pensaban
como nosotros
que serían de los que pueden
de los que traen pulsera
y oro al cuello
puntiagudas botas
De
los que llevan del brazo
a las mises de belleza
las suben en jaguares
hasta las nubes
les convidan güisqui
y azuquítar
que
les meten en la nariz
para
que la fantasía les salga
en la cama
en las trocas
para
que a ellos les prenda
la
hombría
los puños
y las palabras
sucias
como siempre
Un
sorbo de café
mirada ausente
Sobre
todo
los puños
y
calla
El
silencio es
como el peso de la yegua
que desboca
y cae encima
De: “La
muerte golpea en lunes”
SARA CAMHAJI LISBONA
La
casita
En el principio mamá deseó una casita de árbol. Pero su infancia estuvo
desolada y las tinieblas rondaban sobre la faz de la mía. Y dijo mamá: “hágase
toda de madera”. Y de pino barnizado al fondo del jardín se construyó. Y dijo
mamá: “haya dos metros de altura que separen el piso alfombrado del suelo de
pasto”. Y se efectuaron cuatro columnas de concreto para mantenerla suspendida.
Y mandó traer una escalera provisional de cinco peldaños de latón. Y así hubo
entrada y hubo salida el siguiente día. Y vio que era bueno colocar un timbre y
un candado. Y dijo mamá: “cúbrase el jardín de árboles frutales que den
simiente según su especie: limonero, naranjo, ciruelo, níspero y peral”. Así
fue que mucho tiempo antes los sembró, y desde el pequeño balconcito vio que
eran buenos a la vista y suculentos al paladar. Y dijo mamá: “sepárese lo
mojado de lo seco”. Y mandó a soldar un techo laminado. Y vio que fue bueno
porque evitó la inundación por goteras. Y dijo mamá: “haya luz”, y alumbró un
único foco con apagador. Y hubo clic y hubo clac el siguiente día. Y
proliferaron muñecas, tacitas y colibríes. Y hubo canto y hubo juego al día
siguiente… Entonces ella descansó aunque yo no había crecido. Y me dijeron: “no
es bueno que estés sola”, y todo se llenó de alacranes y ratones.
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