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miércoles, 30 de octubre de 2019

MIGUEL ÁNGEL GÓMEZ





Idilio
Para Sara R.



Yo soy el suplicio del pájaro y tú la muñeca que aúlla
(decirlo así, escribirlo así, sin miedo al tópico).
Nos conforta por dentro la obstinación
en que estamos perdidos, extraviados,
sueñas, sueñas, donde ya no hay viento.
Como niños esquizofrénicos danzamos
en el trapecio del silencio.
Yo soy el suplicio del pájaro y tú la muñeca que aúlla.




jueves, 24 de octubre de 2019

MIGUEL ÁNGEL GÓMEZ






Monelle, los pájaros



Ha vuelto Monelle con su alma de Nesqüik,
Dibuja en un folio pájaros blancos.
Los pájaros blancos
asoman por los descuidos.
Los pájaros blancos
acuden a sacarme de la cárcel del libro.
Los pájaros blancos
me rejuvenecen.
Para ti lo he hecho, para ti.
Los hombres / hembra no le dicen nada,
senos inexistentes. Alegría de la nada.

Ella, ojos ilustrados de nínfula extraña,
me tumbo y sueño.
Es la revelación de que está y no está,
toda de pan y nata, toda de infancia y vibración.
Me miente si voy con ella para que sea feliz.


De: “Monelle, los pájaros”


viernes, 18 de octubre de 2019

MIGUEL ÁNGEL GÓMEZ




  
XXII



Comes directamente del folio.
Te introduces en él.
Porque hay más.
Más está dentro.
Solo el grafito-bisturí es hilo.
La boca está cerrada, la herida
insatisfecha,
el ritmo de Mahler se desliza con fluidez
y las paredes bailan,
una sombra formidable y espantosa
tira de ti.

Solo el grafito-bisturí es hilo.
Yo escribo para los pájaros.




sábado, 12 de octubre de 2019

MIGUEL ÁNGEL GÓMEZ





VIII



Como futuras lluvias y tormentas su voz
como el pastel para unos labios
como las calles de las que todos corren
como vivir en el exterior para ver lo que es quedarse fuera
buscando ávidamente la nieve.


domingo, 6 de octubre de 2019

MIGUEL ÁNGEL GÓMEZ




  
Miedos



Me da miedo
el ruido del acontecer.
Soy
el que dice tal vez, el oscuro,
el del collar de gotas de agua (decía).
Debo añadir que me da miedo
la luz sensible y sensitiva
de los gatos callejeros. Me hace temblar.
Ahora mismo.
La luz cruda del día
(decía).
Y entonces sin ti mengua la luz.
Y entonces sin ti no acojo los colores.
Delegan en ti en todo caso.
Y entonces, ¿me entendéis?

No. Solo a ratos. No me da miedo la palidez.
No me da miedo la verborrea.
No me da miedo mojarme y ser consciente.
No me da miedo la nieve.
No me da miedo Monelle leve en su ropa,
firme
en su levedad,
así por mucho tiempo.
No tengo miedo a la des-esperación.

¿Qué es vestirse?
¿Qué es un vestido?
Pero, ¿por qué tú y no nosotros?
Tampoco esto significa
que los miedos estén
a la puerta.



jueves, 5 de septiembre de 2019