Mostrando entradas con la etiqueta PATRÍCIA LAVELLE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PATRÍCIA LAVELLE. Mostrar todas las entradas

sábado, 30 de noviembre de 2024

PATRÍCIA LAVELLE

 

 

 

 

Filomela (II)

 

 

 

Con hilo de navaja

en urdimbre de silencio

 

lo que tramo es casi

un grito

casi un canto

 

 

De: Sombras Longas

Versión de Jesús Montoya

 

 

jueves, 28 de noviembre de 2024

PATRÍCIA LAVELLE

 

 

 

Nominar

 


Un crujir de alas en la palabra

cambia

de este lado de toda metamorfosis,

 

Adília Lopes dice:

 

“Mi Musa antes de ser
mi Musa me avisó
cantaste sin saber
que cantar cuesta una lengua
ahora te voy a cortar la lengua
para que aprendas a cantar
mi Musa es cruel
pero no conozco otra”

 

La barbarie de las transmisiones y de las pérdidas cortó aquí y allí partes de la historia que el poema de Adília subvierte y disloca, muchos siglos después de Ovidio y de la voz medieval anónima que se esconde en el nombre Chrétien de Troyes. De la fábula de Esopo, vestigio aún más antiguo, sobró una conversación entre Procne y Aedón la Golondrina y el Ruiseñor, en la mayoría de las traducciones. Pero antes de figurar el arte épico de los aedos, Aedón designaba otro pájaro de mentón rojo-sangre e hilo frágil de voz en un canto entrecortado, el tordo. El corte, anterior al cuento, escindió el mismo nombre en dos aves.

 

“Yo vacilo, decía Safo, pues siento un doble pensar en mí”.

 

En la lengua cortada de la poeta, una ausencia vacilante

nomina el corte en el canto

el canto en el

corte

la musa

en la plántula.

 

Filomela

es aquella que ama el canto

como la filósofa;

busca el saber

y la filóloga,

las bellas palabras

en sus palimpsestos

 

Versión de Jesús Montoya 

De: Sombras Longas

 

 

martes, 26 de noviembre de 2024

PATRÍCIA LAVELLE

 


 

Hilos enmarañados

 


Filomela era la hija más jovial del rey de Atenas, su voz de miel y de lira era célebre en toda Grecia. Ella vivía en la corte del padre entre versos y telares, cuando Tereo, el bronco rey de los tracios, vino a buscarla a pedido de su hermana, Procne, con quien estaba casado. Pero en en vez de conducir a la cuñada hasta su casa para una visita, como había sido prometido, este la violó en el camino. Y para impedirla de gritar, tal vez por recelo de ver su crimen denunciado, o quién sabe apenas para robarle lo que no podía tener

                              le cortó la lengua

 

Filomela hizo entonces con hilos otra voz

 

 

Ariadne hizo de su hilo, confiado a Teseo, la salida del laberinto.

Hiló así el fin del Minotauro, pero erró

                                           al confiar en Teseo

quien después la abandonó en una isla porque temía quedarse enredado

en la tela de sus tramas.

 

 

Penélope deshizo del hilo

fidelidad

y tejió en vida su propia mortaja.

Su ardid de espera y renuncia fue entonces muchas veces alabado.

 

 

De: Sombras Longas

Versión de Jesús Montoya