domingo, 22 de marzo de 2026


 

SARA TEASDALE

 



Si la muerte es amable

 

Tal vez, si la muerte es amable, y pueda que haya un retorno,
volveremos a la tierra alguna noche fragante,
y tomaremos estos caminos para encontrar el mar, y girando
respirar la misma azalea, baja y blanca.

Bajaremos de noche a esas playas resonantes,
y al extenso, delicado trueno del océano,
aqui por una sola hora en la amplia luz de las estrellas
seremos felices, pues los muertos son libres.

 

 

 

ALICIA SILVESTRE

 

 


 

Ground Zero (Zona Cero, New York)


Forjada de la tierra te regresas
  
al seno de metales y de lodo
  
donde lo vivo vuelve a indistinguirse
  
y falta como en el aire
  
un oxígeno, un componente vital
  
que al entrarte, hace probar la muerte.
  
Como el vacío invitas al total
  
aniquilamiento. Pero ese sordo
  
rumor de lo abatido
  
flota aún en las ruinas
  
y desvencijado en nubes
  
cubre tu boca inmensa
  
como la niebla fría del rocío
  
al alba
  
en los terruños.

 

 

 

LAURI GARCÍA DUEÑAS

 

 

 

V


Jueves 18 de septiembre de 2025
Puerta sur del Parque Furong, dinastía Tang, Xian.

 


Se estira ante nosotros una superficie absoluta y gigante de agua
garzas

garzas y patos.
Sólo hay jardines y el templo de la luz y la belleza.
Vastedad.
El parque inmenso luce solitario,
no hay niños,
tal vez están en la escuela.
Pienso en mis hijos a miles de kilómetros de aquí
y me imagino caminando de la mano con ellos
por estos senderos.

La maternidad es eso:
una mirada distinta
sobre todas las cosas.

 

 

JUAN TOMÁS ÁVILA LAUREL

 

 

 

XL

  

Achebe, gran compañero,
no fue tu culpa
que todo se desmoronara
y que los fuegos pasados
descubran que andamos desnudos
y buscando a los dueños de las cadenas.
Fuimos a Kinshasa
a ver al señor de los dineros
robados a los negros
y no vimos su tumba
porque salió despavorido
en busca de redenciones de última hora.
¿Y sabes?
Soyinka Aké,
el de los pelos desnegrados,
me dijo que se acercaba nuestra hora.
No pude saber la hora de qué
pero giré el cuello
y descubrí que Nigeria se derretía
como esta estatua
que acusaba a los gomorrinos
de clase media para arriba.

 

De: “Nuestros amigos los nautas”

 

SAYURI DÍAZ OLMOS

 

 

 

todo
para aparentar
que no me excita
saberme desnutrida

 

 

ALDO OLIVA

 

 

 

Raíz

  

Ni el aguaribay de sensible verde,
ni la cálida idea de la fraternidad,
ni las estrellas del alcohol
que encienden las estrellas,
ni el lujoso perfume
que arrecia en la derrota
del que se afanó en lo real,
soñó, lució, naufragó,
se afanó en lo real,
ni el número posible
que desnude el mundo
son Tú, tu verdad
de semilla durísima que liga
a esta tierra de sangre,
niebla, sueño,
mi mano…
Oh, tú, rostro del alba,
más allá del alba.