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sábado, 25 de junio de 2022

LUIS DE CAMÕES

 

 

 

Al ver vuestra belleza, oh amor mío


 

Al ver vuestra belleza, oh amor mío,
de mis ojos dulcísimo sustento,
tan elevado está mi pensamiento
que conozco ya el cielo en vuestro brío.

Y tanto de la tierra me desvío
que nada estimo en vuestro acatamiento,
y absorto al contemplar vuestro portento
enmudezco, mi bien, y desvarío.

Mirándonos, Señora, me confundo,
pues todo el que contempla vuestro hechizo
decir no puede vuestras gracias bellas.

Porque hermosura tanta en vos ve el mundo
que no le asombra el ver que quien os hizo
es el autor del cielo y las estrellas.

 

 

 

domingo, 19 de junio de 2022

LUIS DE CAMÕES

 

 

El vaso reluciente y cristalino

 

 

El vaso reluciente y cristalino,
de ángeles agua clara y olorosa,
de blanca seda ornado y fresca rosa,
ligado con cabellos de oro fino,

bien claro parecía el don divino
labrado por la mano artificiosa
de aquella blanca ninfa, graciosa
más que el rubio lucero matutino.

raxado de los blancos miembros bellos,
y en el agua vuestra ánima pura.

Son las prisiones y la ligadura
con que mi libertad fue asida dellos

 

 

 

lunes, 13 de junio de 2022

LUIS DE CAMÕES

 

 

 

Mudan los tiempos y las voluntades



Mudan los tiempos y las voluntades;
se muda el ser, se muda la confianza;
el mundo se compone de mudanza
tomando siempre nuevas calidades.

De continuo miramos novedades
diferentes en todo a la esperanza;
del mal queda la pena en la membranza;
y del bien, si hubo alguno, las saudades.

Torna el tiempo a cubrir con verde manto
el valle en que la nieve relucía:
igual en mí se torna lloro el canto.

Y, salvo este mudar de cada día,
mudanza, hay otra de mayor espanto:
que no se muda ya como solía.

 

 

martes, 7 de junio de 2022

LUIS DE CAMÕES

 

 


El deseo a pedir viene que os vea

 


El deseo a pedir viene que os vea.
No sabe lo que pide; está ofuscado.
Tanto mi amor, Señora, es afinado,
que no es dable saber lo que desea.

Cosa no hay por mínima que sea
que no quiera tener perenne estado;
al deseo no urge lo deseado,
para que nunca falle su tarea.

Mas, este puro afecto en mí no medra;
y como es ley para la ruda piedra
buscar su centro por naturaleza,

lo mismo el pensamiento por la humana
parte que de mí toma, se avillana
para incurrir, Señora, en tal flaqueza.

 

 

 

miércoles, 1 de junio de 2022

LUIS DE CAMÕES

 

 

De cómo estoy me hallo tan incierto

 

 

De cómo estoy me hallo tan incierto
que en vivo ardor temblando estoy de frío;
sin causa alternamente lloro y río;
abarco el orbe pero nada advierto.

Es todo mi sentir un desconcierto;
un fuego el alma, la mirada un río;
de pronto espero, al punto desconfío;
ora divago, de repente acierto.

Estando en tierra al Cielo me levanto;
milenios son mis horas; ningún día
he podido vivir sólo una hora.

¿Pregúntame el porqué de este quebranto?
Responderlo no sé… Tal vez sería
sólo porque os miré, dulce Señora.