sábado, 4 de julio de 2026


 

CÉSAR CONTO

 

 

 

Suspensión

  

Fuera de mí, en el espacio, errante,
la música doliente de un vals;
en mí, profundamente en mi ser,
la música doliente de tu cuerpo;
y en todo, viviendo el instante de todas las cosas,
la música de la noche iluminada.
El ritmo de tu cuerpo en mi cuerpo…
El giro suave del vals lejano, indeciso…
Mis ojos bebiendo tus ojos, tu rostro.
Y el deseo de llorar que viene de todas las cosas.

 

IVÁN METÓDIEV

 

 

 

¿De dónde eres,
helada ave,
que me miras con los ojos de mi madre?

  

De: “Meros sentidos: obras selectas”

Versión de Marco Vidal González

 

ÉMILE VICTOR RIEU

 

  

 

El pez volador halagado

  

Dijo el Tiburón al Pez Volador por teléfono:
“¿Cenarás esta noche? Estoy solo en mi seno.
Pediré una cena encantadora para dos,
y ven tal como estás, con tu brillo de dios”.

Dijo el Pez Volador: “¡Qué detalle tan fino,
recordarme y mi traje del té submarino!”
“¿Cómo iba a olvidarlo?”, respondió con malicia.
“Te espero a las ocho”, y colgó con delicia.

Se ha empolvado la cara, se ha puesto sus galas,
y se marcha con un leve batir de sus alas.
Oh pequeña, tan bella, ligera y tan vana,
¡la Luna no alumbrará tu hermosura mañana!

 

GABRIEL ARTURO CASTRO

 

 

 

Vieja querella

 

Herodes sale con su lanza por la noche.

¿Cuándo podremos decir que la matanza de niños reposa lejos
y que el espanto del Bautista, su piedad y su corazón roto,
jamás volverán a visitar nuestro rostro, tu frente enferma,
mis ojos, tu canción de cuna, tu vieja querella?

Rey o monarca de siempre, el apagador de velas,
el del capuchón de ángel negro, el que perpetúa la noche,
es a ti a quien le agrada oír los lamentos que la humanidad exhala.
Tú extiendes la mano para agobiar mis labios,
sorbes mi sangre y mi llaga, la herida de mi débil brazo,
mi espalda que exhibe las letras y la cicatriz.
El cielo nos envía sables, puños apretados, arabescos de orín.
Mi alma estrecha es una sepultura en una callada tierra.
El poderoso habla la lengua soberana
y nosotros perdemos la lengua del hombre.

Herodes sale con su lanza por la noche.

 

 

JORGE ENRIQUE GONZÁLEZ PACHECO

 

 

 

El palpito que tus ojos gira

Para Ileana de la Caridad González Pacheco.

 

Moldeas pasado en mi presente.
Convocas sin fines la premura,
límpida trazo con su tersura
la floresta de lo permanente.

Imaginado animo tu ternura,
danza siempre en lo sugerente
de una tarde que entrega aparente
el hábil cáliz de mi figura.

Siembro la alegría en tu pradera:
este Universo acunó mi pira
para colmar lento la quimera

del pálpito, en tus ojos gira,
porque contigo desató la esfera
el sutil sendero, ya me inspira.



CRIS RIVERO

 

 

 

Autopsia

 

f. Examen anatómico de un cadáver.

f. Examen analítico minucioso.

  

De: “Instrucciones para un funeral”