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domingo, 28 de agosto de 2016

PUREZA CANELO




Salgo del agua, de bañarme al sol



Salgo del agua, de bañarme al sol
mientras duermes tu cansancio mío.
Es el momento de abandonarte
y sola recorrer el mundo.
Pero alguien moriría de ausencia
alguien incendiaría, no Roma,
el Mundo.



viernes, 26 de agosto de 2016

PUREZA CANELO

  


Este Temblor Reconocible



Este temblor reconocible
en noche de agosto
con la ventana abierta
en altamar madrugador
es el deseo de anillarme la vida
a tu costado
y me tiende una mano
sesgada para rozarla yo
haya o no fiebre en la seda.
Digo es temblor reconocible
donde no se ha inventado poema
para dibujarlo.



lunes, 22 de agosto de 2016

PUREZA CANELO




Como Octubre Disponga



No más refugio
que la faz de mis brazos
si nos entra el otoño
desgajando
lo que al viento apetece
en su alfombra de bosque
y cuerpo a tierra.

Mírame.
Otoño aún no somos en años
pero cuando él se nos acerca
hay que extender la batalla real
de los buenos amantes
en el recuento las hojas
de infinitos sabores ocres.

Mírame, y
hagamos la abundancia
a ras de nuestro suelo.
La variedad de un amor
es sepultar la inteligencia
entre los cuerpos.
No conozco otro refugio
ni mejor temperatura.

Sólo que estoy adivinando
cómo será el Otoño
nuestras vidas
de verdad calzadas en su estación
y otra vez
el nacimiento de amarse
la pasión inédita
que alumbrará mis versos.

Debo callar.
Ahora vamonos
a lo único
que del lento mudar
es ocre, ocres
como la alfombra disponga
tú y yo
obligando a trabajar
un viento revelación
lo más humano
para empujar las lumbres
bien cernida la noche.


De: “Pasión inédita”


sábado, 20 de agosto de 2016

PUREZA CANELO




En el lugar que más nací



Caída de la tarde
de dos almas
en la revuelta
de nuestro camino
izándose la noche.
Pasado mañana luna llena
y la acequia rodeando
la parra techo hermano
de la penumbra creciente.
¿Qué haces tú en esta tierra
ofrecida a zarzales, moscas
cubos de zinc, higueras
planicie de fuego
donde yo sé moverme
y tú abres los ojos
de tanto ruido y pan
en las cocinas?

¿Qué puedo hacer contigo
y comprendas de una vez
en el lugar que más nací
a pesar de la bandera
de ciudad que me viste
donde nos envolvemos
para abrazarnos?
¿Qué hacer contigo
y con tu alma
al caer la tarde
y oscuros ojos
escudriñan
lo que no viviste
en los años
de tu infancia?

Vamos, vamos
a ver el reloj cansado
de la plaza
y después al río
allí está la barandilla
y todavía su forja
que ahora puede
hablar por mí
una vez recogida
la simiente de mi cuerpo y cenit
milagrosamente retorno
de ¿Qué vas a hacer
en este lugar conmigo?

Mira que conozco
todos los ruidos
hasta el alba.
Aquellos carburos lejos
no son barcazas de tu mar
aunque busquen entrañas
de la noche.
Al norte
aquella masa es Jálama
donde nace este río
que abrazando
sostienes.
Ah, y tú que has venido
desde muy lejos a verme
ten prudencia, amor,
y regrésame a casa
como doncella
que vamos a pasar
por la calle
donde nació mi madre
y todavía en el balcón
asoma su trenza
lo que hoy te ofrece
conocer este lugar
planicie de fuego
regalo de otro mundo.

De: “Pasión inédita”


martes, 16 de agosto de 2016

PUREZA CANELO




¿Recuerdas aquellos días de mar



¿Recuerdas aquellos días de mar
que olita a olaza
unía los cuerpos
bata oscura con rosas en mi pecho
hasta cualquier hora de luna
porque si no estabas
era mi ser o las gaviotas
el jardín humano del perfume
en todos los instantes oleaje?
Recuerdas lo que traía el mar
invitado a nuestro asombro
por lo creado en vivo
dentro de una casa
y donde se tomaba la luz era la luz
colaborando a extensión del amanecer
desde lo más breve enamorando?



domingo, 14 de agosto de 2016

PUREZA CANELO



  
De Agua Dulce



Nunca hubiera adivinado que un amor
fuera la corriente más subterránea
sin escaparse
que va del tibio heno a un pozo
y de ahí empedrada a los huertos
sin dividirse
pero yo sí ante tu acecho
y este poema
que no acierta a explicarse mejor.

Corriente de agua dulce
en las tardes de agosto
no vayas por el agua
al pozo…
Se escribe así en el viento
una cultura detrás del amor
nacida en los campanarios
empujando suertes, ventanas
de la aldea interior
que es una mirada a la boca
trenzados frente a frente.

En el pozo andamos.
Mi saya tirando a selva
Tu camisa a juego oscura
Mi pie todavía calzado
Tu cuello abierto de mil troncos
Esta mano qué sorpresa sin anillo.
Las tuyas ayudando a sacar agua.

Del pozo me quiero ir
sin escaparme.
El busto atardecer
desconocía si esto era amor
o dulce trampa
que tira su moneda
sin dividirme
al fondo de las aguas.
Ay, la saya nueva
y camisa a rayas
flotan abrazando
el cielo, el limo puro
que del heno a un pozo
ya no saben regresar
a casa.
Y Dios arriba, abajo
empapado también
en dulce trampa
hace de una mujer aldea
este poema
que no acierta a explicartse mejor.


De: “Pasión inédita”



miércoles, 10 de agosto de 2016

PUREZA CANELO




Temblor Son Todas Las Horas



Temblor son todas las horas
de un día
en labios tibios de la inteligencia
precisamente torneada de su sangre
o esta plenitud caballo en marcha.


De: “Pasión inédita”


lunes, 8 de agosto de 2016

PUREZA CANELO



  
Temblor Son Todas Las Horas



Temblor son todas las horas
de un día
en labios tibios de la inteligencia
precisamente torneada de su sangre
o esta plenitud caballo en marcha.


De: “Pasión inédita”



jueves, 4 de agosto de 2016

PUREZA CANELO




Regrésame



No sabrás con certeza
tu caminar conmigo
en este verano de temblor
frente a los álamos.
Debo decirte
nunca conocerás
cómo te he amado
hasta dónde el sol
me ha entrado en la boca
el hueso en la garganta
toda la soledad
dorándome
lo que tú has amado.

La orfandad es esto.
Abrazar la noche
buscar su cuello
matar la oscuridad
pero sin fuego
y al amanecer tirar la ropa
con bordados azúcar P.C.G.
saliendo en busca de los perros
que sí se han amado
entre huerto y más huerto
donde la huella está.

Créeme.
He sido como Agustín
y su hoyo de arena
frente a todo.
Aquí el pasto
vencido a mediodía
mi espalda
entreteniendo a hormigas
sola entre higueras
con el fruto a punto
de enamorarme
y la boca mejor no estaba.

El amor es así.
Quiero decir, el mío,
sobrevivencia
en el desnudo
mujer o tierra
abrasadas del astro
pero la vida
huida a veces
pero la vida
pero, amor,
regrésame.


martes, 2 de agosto de 2016

PUREZA CANELO



  
El Pozo, El Pozo



La enramada más honda es esa verja
donde te subes para mirar
que ando descalza que ordenando voy
algunos pensamientos a flor de piel,
que sólo llevo puesto ojos ausentes
y la ropa tirada junto a un pozo
donde antes tú me has amado
y antes de haberme amado
yo sabía que lo harías
de tu pecho expuesto al mío.

¿Cuántas algas vuelven
a convertirse en roce arenas
si los orígenes del mundo
quedan atrapados en tus ojos
y es verdad la sal de la tierra
como también es lo de la miel
hilándome la boca?
Toda joya con engarce es un nido
ardiendo pero que asilvestrado
conoce el marino punto
donde aparecen olas para sofocar
el instante cuando los espejos
chocan en pleno vuelo chocan
sin romperse pero sí el aire
que ha perdido esencia ante
nuestro único cuerpo.

Debes acordarte siempre
de enramada, pozo, espejo
algas, brocal de haberte amado
y yo olvidar sabiduría, poema,
que no valen para nada
si me has rodeado de tu fuerza
igual que decides mi cuerpo
más esbelto a pesar de los años
que no sólo pasea la mujer por dentro
sino la mujer de luna
bien entrada en lugar creciente.


De “Pasión inédita”



sábado, 18 de febrero de 2012

PUREZA CANELO





Mira si es verdad mi hombro


La soledad es, como siempre,
quien más me hace recordar tu nombre.
Pero cuidado, también el mediodía, y el gazpacho,
y la zapatilla mal atada en el segundo botón,
y las gotas de agua bajo la ducha,
y la fiebre que no invento en la siesta
y las ganas de no dormir para leer
y el beso que te doy a las siete de la tarde,
y el volcán en Italia que no vuelve a sonar,
y las cabras que pasan ahora por mi casa
como novios buenos y otra vez la lucha de ángeles,
y la noche otra vez,
y la mañana idéntica por su triunfo,
y el salto del langosto ahora mismo,
y la hierba mal regada bajo mi bañador,
yel higo trasnochado en la nevera,
y el perro lamiéndome los pies cuando salgo del río
y yo le huelo más que él a mí,
y el amor, y tu nombre,
y el vestido que me pongo,
y mi cuerpo interior como yo misma,
y el recuento de tu voz,
y otra vez el río,
y la cerveza y el panchito que te dejo,
y el verde tristón de este verano que es rojo,
y éste y único para tu nombre,
para decir que tengo tu frasco de ahora mismo,
y tu sentido, y tu olfato,
y el garabato que sale de tu lengua.
Yo soy todo lo que tú eres en este julio del demonio,
frita como los pájaros al mediodía
y cansada como un perro a las cuatro de la tarde
Escribirte esta carta es escribirla,
y así lo hago;
letras que me salen de esta forma aparatosa y santa
y sólo para tu armario donde me guardas el surco.
El balcón se ha abierto para mí, estoy en mi casa.
Me entra la luz, lo que dura la tarde,
lo que quiero atar de corazón y simiente
si no vacío mi rincón y la sal.

Un periódico se ha hecho amigo del aire
y viaja, y viene, sin descanso.
¿Dónde está la cigüeña de que me hablaban?
¿Quién comunica el calor al rostro?
Ceras al lado del altar,
bellotas en la encina para la tarde,
viaja todo, no baja el avión,
mi blusa abierta como una ventana,
rezo por el olvido, por el olvido no rezo,
una nube en vez de ese trozo azul,
mi vestido, mi recuerdo,
esta compasión para seguir mi calle.
Qué bien, ya el carro que regresa por Moraleja,
el ovillo de los hilos está guardando porque rodó;
la vocación de cubrir, de adorar lo que se escapa,
Moraleja abierta, dormida en su sal poco astuta,
porque ella no se ve, no monta tanto,
el tiempo está en una hora más que su alianza.

Así va julio.
Nombre de hombre cerca de mi ternura tuya, no me estoy equivocando.
Cabecea la campana a las ocho,
oración para cuatro, para mí y somos cinco;
la caja rodando,
mi balcón abierto, mi blusa, mi ventana;
cuando me toque ir a dormir lo haré
abriéndome de nuevo nuestro rostro que comparto;
los lazos, yo no tengo lazos,
y bebo el agua desde mi puente,
arriba un quiosco nuevo, legiones de cerezas perdidas,
mi lágrima que no se pierde.
Rezo por el olvido,
por el olvido no rezo,
la higuera es de verdad, verde, hojas desde abajo
para dorar las fuentes,
abuelo de su casa a la mia
y se recogen los besos
en cualquier mirada.
Tu nombre, me he olvidado de tu nombre,
te sigo escribiendo, perdona el lapsus,
sigo en tu baúl, amor escondido aquí
y en la otra tierra donde tú vives.

Y tu nombre
no lo digo.