martes, 23 de marzo de 2021


 

SAINT KABIR

 

 

 

37.

 


La cerradura del error cierra la cancela: ábrela con la llave del amor.
Al abrir la puerta, despertarás al Bienamado.

 

Kabir dice:
No pases, ¡oh, hermano!, sin aprovechar tan buena ventura.
 

GUSTAVO CAMPOS

 

 

 

¿Habrá otra oportunidad para el brillo de unos ojos?

 

 

La última vez que les hablé
sería la última;
y no lo fue.
Fue devorado el cadáver de la alegría
por aves rapaces.
Esperé otra oportunidad,
una última vez para hablarles,
y como león seguí el rastro de sus pasos.
Fue herida el alba.
Y camino al manicomio, una tarde,
cuando el corazón de un sauce es un rayo,
hablamos por última muerte,
por instinto, frustración,
el lenguaje de la noche
en los jardines cerrados
donde nadie dejará la muerte.
Pregunto: ¿habrá otra oportunidad,
Una última, para el brillo de unos ojos?

LOURDES FERRUFINO

 

 

 

Celebración

 

 

Celebro mi permanencia en el ojo de la fiera
celebro que mis labios todavía inquietos
no sepan nada de plegarias.
Celebro el ciclo de la infinitud
es decir, mi permanencia en el ojo de la fiera.
Dirán de mí que fui semilla echada a perder
infecunda hasta la última gota
por eso celebro la altivez de las estatuas
enviadas a darme la canción de espiga
la misma que atraviesa mi cuello
por cada mujer disoluta que como yo
también ha sido estatua.




VINÍCIUS DE MORAES

 

 

 

La brusca poesía de la mujer amada

 

 

Lejos de los pescadores los ríos interminables 
  van muriendo de sed lentamente...
Fueron vistos caminando de noche hacia el amor
  -¡oh, la mujer amada es como una fuente!
La mujer amada es como el pensamiento del filósofo
  que sufre
La mujer amada es como el lago que duerme en el cerro
  perdido.
¿Pero quién es esa misteriosa que es como un cirio
  crepitando en el pecho,
Esa que tiene ojos, labios y dedos de formas inexistentes?
Por el trigo naciente en los campos de sol la tierra
  amorosa elevó el rostro pálido de los lirios
Y los labradores se fueron convirtiendo en príncipes
  de manos delicadas y rostros cambiantes...
Oh, la mujer amada es como la ola solitaria que se forma
  distante de las playas,
Posada mucho más allá del fondo estará la estrella.




DIEGO MONTES

 

  

 

Oración a San Miguel “N”

 

  

San Miguel “N” defiéndenos en todas las calles. Sé nuestro juez de amparo contra las balas perdidas que olvidamos desterrar de aquellos cuerpos que se secan fuera de los portones. Oprimente dios, pedimos suplicantes a tu guardia de la milicia nacional quienes son los que arrojan al vacío las sensaciones de sabernos arrancados, perdidos, mirando los pies al diablo y a las otras personas que se dispersan por las calles hasta olvidarse de sus memorias.

 

 

SASIL SÁNCHEZ

 

 

Palabras voladoras

 

 

Las palabras recorrieron las migajas del tiempo,
y se concentraron en la saliva que goteaba del recuerdo;
las buscaban, incluso en las grietas de la tierra,
aunque ellas yacían ya en el humo del olvido. 

 

Las palabras renacieron del silencio de las voces averiadas,
y construyeron la piel con fragmentos de historia quebrada;
reunidas frente al espejo astillado gritaron las voces:
aquí estamos, como el pájaro que nace de las costillas del viento. 

 

Volaron.