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sábado, 19 de julio de 2025

miércoles, 16 de julio de 2025

JUAN CARLOS ONETTI

 

 


Lo Malo

 

Lo malo
no está en que la vida promete cosas
que nunca nos dará;
lo malo
es que siempre las da
y deja de darlas.

 

lunes, 14 de julio de 2025

JUAN CARLOS ONETTI

 

 

 

El que pretende

 

 

El que pretende dirigirse a la humanidad
o es un tramposo o está equivocado.
La pretendida comunicación se cumple o no;
el autor no es responsable,
ella se da o no por añadidura.
El que quiera enviar un mensaje
- como se ha reiterado ya tantas veces -
que encargue esta tarea a una mensajería.

 

sábado, 12 de julio de 2025

JUAN CARLOS ONETTI


  

Era muy niño


Era muy niño cuando descubrí
que la gente se moría.
Eso
no lo he olvidado nunca;
siempre está presente en mí.

 

 

jueves, 10 de julio de 2025

JUAN CARLOS ONETTI

 

  

Y el pan nuestro


 

Sólo conozco de ti
la sonrisa gioconda
con labios separados
el misterio
mi terca obsesión
de desvelarlo
y avanzar porfiado
y sorprendido
tanteando tu pasado
Sólo conozco
la dulce leche de tus dientes
la leche plácida y burlona
que me separa
y para siempre
del paraíso imaginado
del imposible mañana
de paz y dicha silenciosa
de abrigo y pan compartido
de algún objeto cotidiano
que yo pudiera llamar
nuestro

miércoles, 9 de julio de 2025

JUAN CARLOS ONETTI

 


 

Balada del ausente

 

 

Entonces no me des un motivo por favor

No le des conciencia a la nostalgia,

La desesperación y el juego.

Pensarte y no verte

Sufrir en ti y no alzar mi grito

Rumiar a solas, gracias a ti, por mi culpa,

En lo único que puede ser

Enteramente pensado

Llamar sin voz porque Dios dispuso

Que si Él tiene compromisos

Si Dios mismo le impide contestar

Con dos dedos el saludo

Cotidiano, nocturno, inevitable

Es necesario aceptar la soledad,

Confortarse hermanado

Con el olor a perro, en esos días húmedos del sur,

En cualquier regreso

En cualquier hora cambiable del crepúsculo

Tu silencio

Y el paso indiferente de Dios que no ve ni saluda

Que no responde al sombrero enlutado

Golpeando las rodillas

Que teme a Dios y se preocupa

Por lo que opine, condene, rezongue, imponga.

No me des conciencia, grito, necesidad ni orden.

Estoy desnudo y lejos, lo que me dejaron

Giro hacia el mundo y su secreto de musgo,

Hacia la claridad dolorosa del mundo,

Desnudo, sólo, desarmado

bamboleo mi cuerpo enmagrecido

Tropiezo y avanzo

Me acerco tal vez a una frontera

A un odio inútil, a su creciente miseria

Y tampoco es consuelo

Esa dulce ilusión de paz y de combate

Porque la lejanía

No es ya, se disuelve en la espera

Graciosa, incomprensible, de ayudarme

A vivir y esperar.

Ningún otro país y para siempre.

Mi pie izquierdo en la barra de bronce

Fundido con ella.

El mozo que comprende, ayuda a esperar, cree lo que ignora.

Se aceptan todas las apuestas:

Eternidad, infierno, aventura, estupidez

Pero soy mayor

Ya ni siquiera creo,

En romper espejos

En la noche

Y lamerme la sangre de los dedos

Como si la hubiera traído desde allí

Como si la salobre mentira se espesara

Como si la sangre, pequeño dolor filoso,

Me aproximara a lo que resta vivo, blando y ágil.

Muerto por la distancia y el tiempo

Y yo la, lo pierdo, doy mi vida,

A cambio de vejeces y ambiciones ajenas

Cada día más antiguas, suciamente deseosas y extrañas.

Volver y no lo haré, dejar y no puedo.

Apoyar el zapato en el barrote de bronce

Y esperar sin prisa su vejez, su ajenidad, su diminuto no ser.

La paz y después, dichosamente, en seguida, nada.

Ahí estaré. El tiempo no tocará mi pelo, no inventará arrugas,

                                                                                   no me inflará las mejillas

Ahí estaré esperando una cita imposible, un encuentro que no se cumplirá.

 

 

 

domingo, 31 de octubre de 2021

JUAN CARLOS ONETTI

 

  

Querida Litty

  

Desde hace meses

con inusitada frecuencia

no me deja el cartera cartas tuyas.

Será amnesia del hombre

o tal vez las apile

en un rincón limpio

de su cuarto de soltero

solterón

y algún día me las traiga

cinta rosa

todas juntas

como un banquete

para el olvidado hambriento

que puede imaginarse

desde ahora

una clara catarata

de ternuras y recuerdos.

 

 

 

domingo, 17 de febrero de 2013

JUAN CARLOS ONETTI





Y el pan nuestro



Y el pan nuestro
Sólo conozco de ti
la sonrisa gioconda
con labios separados
el misterio
mi terca obsesión
de desvelarlo
y avanzar porfiado
y sorprendido
tanteando tu pasado
Sólo conozco
la dulce leche de tus dientes
la leche plácida y burlona
que me separa
y para siempre
del paraíso imaginado
del imposible mañana
de paz y dicha silenciosa
de abrigo y pan compartido
de algún objeto cotidiano
que yo pudiera llamar
nuestro