jueves, 29 de junio de 2023


 

CECILIA PONTORNO

 



7


Las dos vidas del poema

Escribo un poema y está naciendo en plena calle.
Dejé caer el idioma,
ahora busco mi herencia en la textura del aire.
 

BERNARDO CARBÓ

 

 

 

Invierno

 

Un ratón en la cocina hace como que no me ve. En el filo de su ojo, veo la prisa en recoger migajas. Parece que pegara su brazo al torso y escogiera manzanas en el mercado. Llámame ilegal, no indocumentado. Acta de nacimiento, tengo; huellas dactilares, en sus archiveros. Suena el teléfono y es un número de México: “Espero que el frío no esté muy duro”. Madre, no ha caído la primera nevada y los ratones ya barrieron el piso.

 

VALERIA MUSSIO

 


 

no lo hagas

 

si prendés fuego un animal que vive
va a correr huyendo del dolor
sin saber que es imposible desprenderse
de su propia carne que se incendia
el animal
prendido fuego
correrá
y sus pies calientes van a causar
la destrucción completa de esta casa
que existía mucho antes que nosotros
los que aprendimos a hacer fuego con las manos
e intentando salirse de sí mismo, va a provocar
un incendio forestal incontrolable
hasta que sus miembros chamuscados se desmayen
dejando restos que descansan libres
de culpa, de juicio y de recuerdo
porque casi todas las catástrofes que conocemos
se originan en un cuerpo maltratado
que no pudo frenar con el dolor.

 

AURELIA CORTÉS PEYRON

 

 

Años roble

 

Cada día trajo consigo
muchos dentro:
horas hexagonales silenciosas,
horas de abejas inquietas,
horas de cera
destinadas a fundirse
bajo el sol.
Cada día, un anillo
se nos dibujaba dentro.
Por eso los nombramos años roble.

 

ANDRÉS KUSMINSKY

 

 

 

Evolución

 

Habría que acercarse a la mesa del que
porque lo lee no sé quién escribe. Es decir,

su espléndido aislamiento romperlo, muchachos.
Los temas no son esos hace rato, ya hay otros.

La época nos pide un tratamiento especial, además,
que le avisen, muchachos, que le toquen el hombro.

  

  

ASHLE OZULJEVIC SUBAIQUE

 

 

 

Apuntes para la reelaboración de mi inconsciente
(fragmento)

  

III

Si la pregunta es cómo voy a conocer eso
cómo voy a conocer-lo
la pregunta es
cómo voy a conocer-me

Se abren los caminos no se oye bienvenida ni fanfarria
pero se bifurcan los modos si la pregunta se formula
si decides conocer

optas: “yo misma”
y lees tu biografía
pero nada
la escribes la corriges llenas de imágenes las páginas de tu diario
pero
nada
te radiografías te endoscopías te ecografías te sacas sangre te testeas el ADN
te autopsias
pero nada;
te sacas el tarot la carta astral y las runas te psicoanalizas e hipnotizas te entregas a regresiones y vidas pasadas test ayurvédicos y purgaciones venenosas bebes decenas de litros de ayahuasca comes todos los psilocibios que encuentras
pero nada;
te enamoras
nada sobre nada;
te duermes y te sueñas
imprecisa mancha blanca que atraviesa el polo
antorcha que alumbra la cueva
ahí
ahí
en la sombra que se produce ves una mácula las
partículas de polvo que no reflejan luminiscencia
ahí
en la penumbra concebida por la luz
en la oscuridad
comienzas a distinguir

algo.