te desnudas a conciencia con mis besos
y en mi cuerpo tejes un traje de deseos.
a la hora de soñar contigo,
mi pequeña historia que se instala en tu oído
la memoria se equilibra en un viaje hacia el recuerdo.
el rito unánime donde se ajustan los labios
y las palabras cumplen lo que prometen
darme la hermosura de una sonrisa.
recojo la tristeza de tus ojos quebrados
el vuelo indiferente de algunas palabras.
en el ejercicio de sus primeros versos.