jueves, 20 de julio de 2023


 

ALBA CID

 

 

 

Tríptico

 

óleo sobre tela, la abuela reproduce una escena de Millet
 
su mano derecha oscila tres veces,
sembrando cristales de sal ante la inminencia de la tormenta,
como si la divisa del mar bastase para salvarnos, las nenas
                nos observan desaparecer al contacto con el cemento del patio,
                y son joyas un fragmento de segundo, algo que señalar con los
                dedos mientras se pierde.
la lluvia impide que los salmos se adhieran a las cautivas
y la mano que fue péndulo vuelve a la cadera; como la caléndula, sabe
replegarse.

cuando se planta un bonsái se coloca fuera del centro para hacer
                espacio a lo divino:
así ella, conjurando al mal
desde un vértice.

óleo sobre madera, el padre dice

que reclutar es un arte.
guarda muchas cosas para sí: a la hora en que la nieve azulea sobre la
                orografía suiza, el primer diente de la hija, el estallido del hueso
                del pecho

guarda silencio. nunca plantaría un bonsái.
sabe despegar la sombra
del cuerpo
de los pájaros.

acrílico sobre papel, la hija repite

similia similiabus curantur1 mientras atraviesa el patio, cuando
                 nació, colgáronle unos cuernos de escarabajo rinoceronte del pulso.
un centenar de kilómetros al oeste, los marineros recogen
                 estrellas de mar para fertilizar la tierra. ella desconoció.
imprudente,
se coloca en el centro y alza la vista, para capturar el brillo que fue

de la Vía Láctea.
 
 

De: “Atlas”

Versiones del gallego al español por Diego Gómez Pickering

 

1.- Ley por la cual un animal o fuerza maléfica no atacará a quien lleve sobre sí una parte de dicho animal o fuerza.

 

DAFNE BENJUMEA

 


 

DILUVIA EL DÍA en pequeños copos de sol
(brillos acelestados, pronombres caídos, salvajes
sobre la tierra). Se cubrió
el campo de azules y magentas,
no nieve no agua no mar en los verdes amazónicos
en hogar del zodiaco.
Se compone el himno:

        un ventanal lejano entre lo aéreo y lo fogoso
        un timbal de futuro (fraternal invierno)
        sedoso reverbera el cerezo abatido

El rasgo astral de primavera demora
su salida, animales alzan sus orejas,
nacen del vientre.

        Realmente

Diluvia la tierra en pequeñas dagas veloces dagas verdemar.
Alumbró la noche finas esmeraldas,
sí hierba sí árbol sí flor en hogar del zodiaco.
Se compone el himno:

        un aluvión de senderos en atlas descosido
        una apertura al origen (difuso verano)
        sensible reverbera la luna selvática

El rasgo astral de primavera se conmueve,
animales alzan sus orejas,
vibran el vientre.

        ¿Por qué?
                    ¿por qué todas las revoluciones provienen del cielo?

Un lince o carpa o niña observa
cómo los mensajeros se descuelgan del cosmos.

Quieren saber 
                          del bosque
sus secretos,
              buscan del bosque
sus secretos,
alguna explicación de manos grandes,
blanco lechuza, gemido o redención,
resolver misericordiosamente (y en voz baja)
el conflicto de mil océanos.

Pudieron cambiar el sentido                                       y lastimar a sus reinas.
Pudieron entrar en silencio                                         y llevárselos a todos.
Pudieron permanecer para siempre                          “siempre”.

Pues quieren tocar,
        solo saber:

                        ¿Por qué todas las revoluciones provienen del cielo?

Todos los días
llaman a las puertas del mundo.

Una anciana de piel durazno, caimán,
las abre [su presencia: el tiempo (o cómo mira el tiempo)]:

― ¿Qué queréis?
― la h.
― ¿Qué sabéis?
― la x.
― ¿Algo más?
― Que salgas a jugar.

Eléctricas
                rugientes
                            ágiles
                                            sus risitas.

Desaparecen sobre la sierra
como un brillo de su lago.

Y aquellos copos en el fluido entienden de fe.
Y el copo más luz que agua entrega
su cuerpo (transformaciones).
Unos ciervos que lo oyen, beben, dan fe.
Templados se asemejan a lo incierto, muy despacio
acarician las estrellas con sus astas,
ellos tan ellos que duermen.

Palpitan corazones o es el cielo.

[…]

  

De: “Desde la hierba”

MARIANA CAMELIO VEZZANI

 

 

 

 

                        estas imágenes fueron reveladas de maneras

            que la historia de la fotografía desconoce

                            Herbert Ponting, The Great White Silence

 

EL PELO se estira
hasta dónde llega la fuerza de los dedos sin cortar
la tijera roza la cabeza se clava
los mechones se tiran por la borda
el pelo de muchos hombres sobre el agua
forma islas autónomas
hace tres semanas
que los témpanos chocan contra la proa
el barco es el orgullo
acercamos las caras a mirar
se nos mojan los dientes
un sistema de poleas amarra al fotógrafo
se acuesta sobre fierros
sostiene la cámara
¿ven la sangre de mi luz?
 

 

JOSÉ KOZER & ENRIQUE WINTER

   

 

EL MAR           murmura       muchas muertes
de la misma                
persona                                                      
                                                      muchos mares
adentro atraen            hacia             el fondo
            del mar se    le parece así    revuelto
                            murmurando     las muertes
                        de esa misma             
persona                                                     
                                                               a manotazos
                                                          otra emerge    


De: “Variaciones de un día”

Nota: El poemario, Variaciones de un día, escrito a cuatro manos por José Kozer y Enrique Winter, funciona como un verdadero diálogo poético en el que los autores decidieron entrelazar sus textos de tal forma que las autorías individuales se diluyen intencionalmente para dar prioridad al fluir y al ritmo colectivo de la obra. 


 

PAUL CELAN

 

 

 

La arena de las urnas

 

Verde moho es la casa del olvido.

Tu músico decapitado azulea frente a cada una de las puertas ondeantes.
Toca para ti el tambor de musgo y de amargo vello púbico;
con el dedo del pie lleno de llagas dibuja tu ceja en la arena.
La dibuja más larga de lo que era, y el rojo de tu labio.
Llenas aquí las urnas y alimentas tu corazón.

Versiones al español de Gerardo Piña

 

ASGER SCHNACK

 

 

 

2

 

Los hombres son grandes,
pero pequeños.

Son grandes dentro de un par de zapatos,
cuando yacen en el suelo.

Son pequeños bajo las estrellas.


Versiones al español de Belangela Tarazona