martes, 14 de julio de 2026


 

CARLOS PINTADO

 


 

Mano en la noche.
Un pájaro sombrío,
Sombra de pájaro.

ÁLVARO OJEDA

 

  

 

12

 

Libera nos domine

de la euforia etimológica

no soy vigoroso

ni robusto

 

y de ciertos instantes:

rebrillos de la lluvia

con sus mendaces diamantes

fraguando el eco superlativo

de la euforia.

 

 

Un espejo estallado

el instante del estallido

y el olvido de los siete años de ruina

postrera.

 

 

El deseo es euforia

la puerta de vaivén

muestra circunstancialmente

lo que pudo ser

o lo que fue:

vanguardia de un ejército perdido.

 

JUAN LUIS MARTÍNEZ

  


 

La poesía china

  

El cuerpo es el árbol Bodhi
La mente el espejo brillante en que él se mire
Cuidar que esté siempre limpio
Y que polvo alguno lo empañe

Shen-hsiu

Nunca existió el árbol Bodhi
Ni el brillante espejo en que él se mire
Fundamentalmente nada existe
Entonces, ¿qué polvo lo empañaría?

Hui-neng

(NADIE LEERÁ NUNCA /OIRÁ (INTERPRETARÁ MENTAL-
MENTE) ESTOS DOS POEMAS CHINOS.)

(NADIE RECORDARA NUNCA / TARAREARÁ (EVOCARÁ MEN-
TALMENTE) ESTOS DOS POEMAS CHINOS.)

(FUNDAMENTALMENTE LA POESÍA CHINA (EN SU FORMA
ACTUAL O EN OTRA CUALQUIERA) NO HA EXISTIDO JAMÁS.)

 

 

CHRISTIAN NIETO TAVIRA

 

 

 

La crucifixión

(El Greco, 1597-1600)

  

Estoy en un banco frente al Greco.
Museo del Prado.
La crucifixión me mira y la miro,
en un diálogo mudo, sagrado.

El pincel danza ante mí,
con trazos de agonía.
El Cristo estira sus brazos al cielo
mientras sangre y agua llenan las copas.

Hay un lamento siniestro en todo,
algunos dicen que el pintor cretense
se inspiró en las palabras de Alonso de Orozco.
Hay oscuridad en esta luz.

María y Juan, al pie de la cruz.
Su dolor atraviesa lienzo y tiempo
y me alcanza aquí, en este banco,
donde los japoneses paran al verme meditar.

El Greco me envuelve,
deforma la realidad.
¿Es el cuadro o soy yo quien se retuerce
fruto de la contemplación?

Los minutos se estiran,
el Prado se desvanece.
Solo quedamos el cuadro y yo,
fundidos entre la belleza y el dolor.

Me levanto, tembloroso,
porque no soy el mismo que entró.
El Greco ahora me ha pintado
y en el lienzo, mi alma también se crucificó.

 

De: “Galería de intimidades”

 

 

JUAN MANUEL NAVARRO ALFARO

 

 

 

CLXXI. Deseos

  

En mitad de la noche
tus ojeras vuelven,
nombrando
al amor que te acaricia.

Algo se ha incrustado
en tu silencio cerrando las heridas.
El frágil equilibrio
te desnuda.
¿Acaso es tu cuerpo
el que siembra el deseo
de ser eternamente humana?

  

De: “La mujer de esparto”

 

SANTIAGO CEPEDA

 

  

 

Cadena trófica

  

La malicia del sol consiste
en agonizar tan lento
y obligar a unos tantos
yo
mis zapatos
mis botones
y mis libros
a esperar esperar esperar
la noche infinita.