Poesía Cuatro
"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
miércoles, 22 de abril de 2026
VITA SACKVILLE-WEST
Días
que disfruto
Los
días que disfruto son días en los que no pasa nada, en
los que no tengo compromisos escritos en mi bloque, en los que
nadie viene a perturbar mi paz interior, en los
que nadie viene a sacarme de mí misma
y convertirme en un mosaico, en un rompecabezas. rompecabezas,
un espejo roto que una vez dio un reflejo completo,
siendo tan artificial que toma demasiado tiempo
para volver a mí misma cuando se han ido.
Los años están medidos con demasiada precisión y la vida es demasiado
corta
para que yo pueda ofrecer tales fragmentos de mí misma a mis amigos.
¿Y qué tengo que dar a mis amigos en última instancia?
una torpeza, una timidez y una chatarra,
nada que sea verdaderamente yo, un desperdicio inútil,
un desperdicio de mí y de ellos, porque mi vida es mía
y la de ellos presumiblemente suya, y no pueden tocarla.
JOSÉ ROBERTO CEA
Oración
al colibrí sagrado
Tú,
punta de lanza. Obsidiana volátil.
No te lleves el brillo de tu vuelo.
Déjalo en el vacío, flotando.
Tú, pequeño pedernal con alas.
Luz que vuela. Alada joya. Pétalo flotante.
Llévame a la región de las estrellas.
Quiero sacar la vida reluciente.
Príncipe de las flores, que desliza canoas
por los ríos de miel llenos de luna,
dame tu vuelo antiguo para viajar la música.
Quiero encender el gozo.
Sobre mágicas plantas. Bajo mágicas plantas.
Tú levantas el nido y agonizas.
Tu presencia es un vuelo.
Un rasgar el ropaje de la brisa.
Tú, rumor y plumas,
dame todo el lugar que necesitas…
ALICE LARDÉ
Soy
campesina
¡Ahora
soy la linda campesina salvaje
que vaga por la selva, despreocupada y franca;
a mi paso armonioso se estremece el ramaje
y musita el sendero su plegaria más blanca!
Con
la boca teñida del jugo de mis fresas,
la cabeza en desorden y la falda prendida,
voy en medio del bosque apartando malezas
y absorbiendo la savia que renueva la vida.
¡Mis
pupilas hoy tienen la luz iridiscente
que tienen las montañas en plena primavera;
mi boca jubilosa sonríe alegremente
y el alma, con ternura, se me desborda entera!
¡La
tierra tiene un vago perfume de violeta,
y al sentir cómo emanan vigorosos efluvios,
enervando el espíritu de una dicha secreta,
me he tendido en el oro de los trigales rubios!
CLAUDIA MARÍA JOVEL
I.
La ternura en el combate
Locos
por siempre
Somos
ahora
los más grandes locos del mundo,
aferrados a la esperanza
que los otros
ni siquiera pueden ver.
Somos los
—sí—
herederos de la locura
más bella que existe,
y que con orgullo recibimos
para repartirla siempre.
MARÍA MORENO QUINTANA
cargada
de honores
en
su colmena reina la virtud
oscila
entre salvarse o enfrentar
ceremonia
donde alinearse
una
vez arribada la sombra
RAFAEL CADENAS
Una
isla (tres fragmentos)
Si
el poema no nace, pero es real tu vida,
eres su encarnación.
Habitas
en su sombra inconquistable.
Te acompaña
diamante incumplido.
*
Piélago
como fruta que acerco a mi boca.
Isla, mi respiración, el que desheredaste para que se sostuviera con su
memoria, te invoca.
En ti vivió, creció como un beso, enflaqueció frente a la luna, fue
conquistado.
Ahora hace ofrendas a cielo abierto, se ahoga sin clave, se sostiene en su
naufragio.
Desde entonces es un habitante.
*
Te
extiendes, camino de arena, más suave que la memoria de un ciego.
Salimos a recorrer la ciudad.
Tú te tiendes sobre una tibia hojarasca.
Más tarde me encuentras, tocas mi hombro y te vuelves noche.
