Poesía Cuatro
"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
domingo, 27 de septiembre de 2026
VITTORIO SERENI
Terraza
Imprevista
nos coge la tarde.
Ya
no sabes
dónde
el lago termina;
tan
solo un murmullo
roza
nuestra vida
debajo
de una terraza pénsil.
Estamos
todos suspendidos
a un
tácito evento esta tarde
en
aquel radio de torpedero
que
nos escruta, luego gira y se va.
ÁNGELA MALLÉN
Epílogo
No abandonaré mi huella
sobre la dermis del agua.
El cielo estaba sereno.
Y la campana del pueblo
sonaba bajo los puentes,
dentro de los maizales.
No dejaré nunca sola
mi huella casi borrada.
Recuerdo la luz severa
sobre los tilos.
Recuerdo la luz intensa
sobre
los álamos.
No dejaré nunca sola,
extenuada en la nieve,
mi huella.
Dos pasos o dos palabras,
apenas,
vestigio de mi camino,
como dos zarpas de tigre
en el espejo de Osiris:
“Frío”.
“Caliente”.
La ceremonia parece tener fin.
De: “La
ceremonia del té”
DOROTHEA LASKY
Mis
tetas son de verdad
Me
robaron los neumáticos
Demolieron mi casa
Asesinaron a mi padre
Me amputaron los dedos
Y pensé, «Me gustaban mucho esos dedos».
Perforaron
mis párpados. Me extirparon el cerebro.
Recorrieron mi espalda sudorosa con sus dedos sudorosos.
Tocaron música para mí pero aquello no era música.
Me amaron y después no.
En un momento impreciso me crecieron estas enormes tetas.
Fue como si todo lo que se llevaron
Me hubiese sido devuelto
En forma de tetas.
Todo lo que me quitaron
Me fue devuelto
Tal y como Lydia Davis dice,
Cuando se traspasa cierto límite
Todo lo que es real pero innecesario
Desaparece para siempre y pasa a ser sustituido por lo irreal.
La diferencia es: estas tetas son de verdad.
Versión
de María Ramos, Valeria Meiller y Cecilia Pavón.
DAVID DELFÍN
Qué
solos, maravillosamente ilesos
quienes
al fijar la vista donde la edad no accede abandonan el destino cotidiano de sus
tardanzas.
De:
“Oqueruela Tékne”
ÁNGEL GUINDA
Antes
de que sea tarde
Un
hombre,
harto de estar entre los humanos,
estatua lapidada en un mundo del que abomina,
comparece ante su conciencia.
Un hombre,
que recorrió los caminos del exceso
y escaló las rampas del conocimiento,
encastillado entre sus fracasos y renuncias,
despreciando los fuegos fatuos de la vanidad,
la sed de ser o el victimismo,
se dispone a revisar su vida
antes de que sea tarde.
De:
“Me he fumado la vida: Antología poética”
LOGAN FEBRUARY
De
piedra
A
veces estás comiendo una manzana,
o tomando ginebra en una fiesta pésima,
y te acuerdas de tu garganta y su tersura.
A
veces lo único que tienes puesto
es el peso de tus emociones, y tu único abrigo
es algo que se mueve en el abismo de tu barriga,
que
te hace pensar: Ah, al final, yo
no era de piedra. Cualquiera puede imaginarse
la estatura de un chico así de hermoso, pero ¿quién
se
acerca lo suficiente para notar el brillo nuevo de los ojos?
¿Quién se pregunta si no será el jugo dulcísimo
de alguna fruta blanda sobre tus labios, y se estira
para
probarlo? Eso es poco frecuente. Eso es ternura, como
los dientes de mármol que rasgan la piel roja de la manzana. Eso
es amor: cuando él saca la boca de la sal de tu dolor
y
también termina llorando.
De:
“Fuckboys”
Version
de Ezequiel Zaidenwerg
