Poesía Cuatro
"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
viernes, 7 de agosto de 2026
CRISTINA SÁNCHEZ-ANDRADE
19
El
viaje de las raíces
Cierra
los ojos: el tacto es el de un hueso.
Los dedos palpan y recorren los bordes.
Imagina el viaje de las raíces
que serpentean bajo la tierra
y que se alimentan de lombrices,
larvas, pupas, caracoles
que aman la oscuridad.
Imagina que, a través de las galerías,
entre ramas y hojarasca,
en compañía de orugas,
las raíces llegarán a tocar a su hijo.
En alguna parte de ese mundo húmedo
como un animal recorrido
por el dolor de los animales recorridos,
por el olor de
los animales recorridos y muertos.
De: “Vida
insecta”
PEDRO CEPEDAL
2
[Eidolon]
Abre
los ojos
Dijo
el Doctor
He
intervenido el glaucoma
Tus implantes están nuevos
Abre los ojos y ve
Los
tengo abiertos Doctor
Veo la nieve
Sobre un campo de azafrán
Pero no hay nadie
Tú
no debes ver la nieve
Abre bien los ojos
De:
“Ananké”
ELIZABETH BARRET BROWNING
Y no
obstante el amor por ser amor
Y no
obstante el amor por ser amor
es bello. Igual llamea reluciente
un gran templo y la hierba. El mismo fuego
arde quemando el cedro y la cizaña.
Y el
amor es un fuego; y cuando digo
te quiero, oh Dios, te quiero, ante tus ojos
me transfiguro en esplendor y siento
mi cara centelleante que deslumbra.
En
el amor no puede haber ruindad
aunque amen los más ruines de los seres,
que cuando aman a Dios Él los acepta.
Y en
la apariencia ruin de lo que soy
refulge el sentimiento y purifica
por ser fruto de amor lo que es de carne.
Versión
de Carlos Pujol
CARMEN TOSCANO
Poema
de retorno
Hoy te
canta el amor que se desangra:
callejón
sin salida de tí mismo,
tú no
eras otra cosa que palabras.
Te unías
a todos sólo en el defecto.
Hoy es
tu vanidad y el egoísmo.
Ayer
fue la ceguera y te deseo.
A
cambio de la dicha dabas monedas falsas.
pero
no tenías otras. Mi fuerza fue tu fuerza,
como
te sabía pobre te di todo por nada.
Y te
amé así, imperfecto. Eras la noche
negadora
del sueño. Un hondo sueño
pudo
lanzarme a tí y hoy me recoge.
Ahora
retorno a mí, sin que nada me empañe.
Eres
caos, yo destino. Creo cuanto tú destrozos.
Una vez
y otra vez caeré por levantarme.
Fui la
honda y la víctima: jugabas,
yo nunca
lo ignoré, pero sabía
que aquel
disparo ciego tu destino marcaba.
Siempre
fui lo absoluto, por encima de todo.
Habrán
de devorarte tus propias inquietudes,
como
hoy, en su inconciencia, te devoran los otros.
Mas
sólo en el ascenso me percibirás clara.
Me llevarás en ti, ya sin tenerme,
corno
obsesión vital de ruta abandonada.
La realidad
es conto tú, palabras.
Hoy la
miro de f rente, sin ansias ni temores.
Se construye
y destruye en lo íntimo del alma.
VANESSA NÚÑEZ HANDAL
Pavo
Con
sus débiles alas extendidas,
da vueltas. Su peso
lo empuja a la tierra. Canta,
con su voz de graznido,
mientras picotea bichos
que serán bocadillos.
Su plumaje abundante y brilloso
es un traje de luto
que le recuerda que un día,
con el cogote herido,
él también será alimento y entraña.
