Poesía Cuatro
"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
sábado, 5 de septiembre de 2026
EDUARDO MILÁN
BRASIL
TIENE SAMBA, Uruguay candombe
son grupo, grupales, son tribu
tribales, bailan entre tambores
yo que vengo de los dos no tengo
nada para moverme a su ritmo
canción no es lo que hago
no escancia, no vino
canto no hay como el que quiero
canto de antes
poema es lo que quieras que sea poema
uno no quiere otra cosa
hay muchas cosas cargadas de lo peor
circulando como por su casa —y por lo que tienes
o no tienes— por casa
algo que alimente tanto al corazón
como a los sentidos, sinsentidos, resentidos
algo que alimente al alma, espante a la alimaña
algo tendrá un lugar clave puesto en lugar de cosa
hay una crisis alimentaria
De:
“Reversura”
LUCÍA RUEDA
Soy,
apenas, todos los recuerdos de mi niñez:
algo que es ficción y, sin embargo, real
Creí
y dejé de creer
en la virgen
sobre un subibaja
que me producía cosquillas en el estómago
cuando bajaba,
y luego
el temor
de estar arriba,
desconfiar de mi prima
que podía irse del juego
y dejarme a mí
en el suspenso
de la caída.
Subía.
Las nubes-edificios,
la casa de rojo quemado de mi abuela.
Podía ver todo, señalar cada cosa hasta bajar
de nuevo:
las hormigas rojas por mis piernas,
el pasto que se estira.
Cada
vez más rápido,
subía.
La amistad con mi prima
que me invitaba
a jugar con las barbies:
y tú eres Ken y nos besamos
mua mua.
Cada vez más rápido
bajaba
el frío en mis talones,
subía.
Mi nombre a esa altura
como nunca nadie volverá a llamarme
porque he crecido
más
rápido
la tarde pierde,
se escuchan los grillos,
el aire huele a naranjas tostadas,
la casa de mi abuela
un rojo ya ceniza.
Bajaba
y de pronto
el dolor de creer en algo
adentro,
mi tía se enoja porque juego con un Ken
y beso a la Barbie que es de mi prima
mua mua.
Subo,
algo se rompe
y me siento mal
como si mis piernas estuvieran embarradas de lodo
sangro.
Una
virgen con el ceño fruncido
cruza sus brazos,
me dice
qué niña tan desobediente,
me da unas nalgadas
y me obliga a mentir
porque a esa edad
no se me puede romper nada.
Es sólo
un subibaja,
mi
prima dice
que quiere regresar.
Pone un pie en el suelo
el equilibrio justo
para mi descenso,
mi
prima dice
unas carreritas para la casa
¿o qué?
Se echa corriendo,
yo toco mi entrepierna
y la noche
huele como siempre.
De:
“Esta batalla que fue”
MÓNICA NEPOTE
Instrucciones
del patrón
Lo
primero que debes hacer es
extender la tela
y encoger el cuerpo
Desproveer tus
sentidos animales,
volverte
una rápida secuencia
Olvidar saliva, tripas, fluidos.
Desapegarte del hambre o de la necesidad
de orinar.
Tu
pulcritud será ensamblar las piezas
la audacia está en tus manos.
Así,
engrane en el sistema
serás la mujermáquina que sueña libertad de moneda.
De:
“Las trabajadoras”
DAN RUSSEK
Soneto
a las tentaciones alimentarias
El gastronómico placer anima
la harina que en pastel adquiere forma.
Tu libera de toda forzada horma
el vivir que el antojo tanto estima.
No sea causa de ninguna muina
ni comida chatarra que deforma
ni azúcar demasiada que transforma
tu figura contenta en triste ruina.
No sea causa: disfruta el momento.
Tu doctor tal vez te advierta, severo,
haz ejercicio y tu dieta reforma,
pero el Buda sonríe: el alimento
aprecia en su transcurso pasajero.
Que el sabor sea del sabio la norma.
De:
“Dones del día. Noventa y seis sonetos de ocasión”
CARLOS MACÍAS ESPARZA
Caminar
Quedarse aunque esto implique
irse quedando solo.
Ser una calaca en el asfalto
de un montón huesos
y un corazón ardiendo.
Apostar a vivir.
Se pensaba al caminar,
lleno de cartas y de pensamientos,
para qué pensar en el precipicio,
en la ausencia, si él mismo era una sombra,
un espejo donde quisiera verse,
mirarse como todos.
De:
“La versión de los espejos”
JOSÉ PULIDO
Idioma
Extiendo
el dedo índice
entre el paisaje y mis ojos.
Miro el paisaje: un hórreo,
algunas casas que parecen de juguete,
prados, los trazos marrones del arado,
la espuma de los bosques
que reconquistan el monte abandonado.
Después
miro mi dedo:
escucho el sonido suave
de mi vida humana rodando.
Las estrellas han de sonar parecido.
Pienso
que no quiero aprender un idioma
que sólo pueda hablar yo.
