miércoles, 9 de septiembre de 2026

EDUARDO MILÁN

 

 

 

HAY QUIEN PROTEGE a la poesía
cuando la poesía está tan vulnerada
radicalmente, en su raíz
sin raíz –eso no era una planta
se mueve desde el comienzo recién nacido
así, sin grito pero con grito
un grito sordo atraviesa de punta a punta
recién capullo, renacuajo —cosas de orilla—
grajo y vencejo —cosas de orilla de cielo
en ramas de abeto— esos sí gritan

la vulva de una amante decidida, su sexo
cuando el pudor suelta su vaho
atraviesa la Edad Media, el Renacimiento
ese resplandecer del cuerpo a mediodía
después de una tormenta nocturna que gotea en los huesos

asonantado —aunque menos—
suena a haber estado

  

De: “Reversura”

ATERI MIYAWATL

 

 

 

Deidad

 

Que nunca olvide el camino hacia tu casa
que nunca olvide tu sangre
   tu sudor
   tu piel de musgo
te ruego, texayak
que me vista tu brío
que siempre me acompañe

  

Versión al español de la autora.

 

 

DAN RUSSEK

 

  

 

Soneto a las sensaciones intensas


Obedece al impulso que te obsede:
disfruta en lo profundo cuando bebas
el agua viva que el placer concede.
El paraíso en este mundo pruebas.

Tanto azul en total el cielo excede
que lo pleno en su esencia así compruebas.
Ve claramente lo que a lo alto accede
y goza cuando tus sentidos cebas.

La conmoción abstracta del orgasmo
revela una verdad perecedera
donde se alían lucidez y pasmo:

que viva largamente la libido
en su ansiosa delicia pasajera
porque sólo lo vívido es vivido. 


De: ”Dones del día. Noventa y seis sonetos de ocasión”

 

 

JOSÉ PULIDO

   



Al final

 

Quedará entero quien se sepa partido.
Ganará quien deje de luchar.
Al final, el que flota,
el que se mece.

Al final, el final interrumpirá
nuestros juegos,
dulcemente,
como la voz de nuestras madres
llamándonos al oscurecer
para que vayamos a cenar.




VITTORIO SERENI

 

 

 

UN IMPROVISO VACÍO del corazón
entre los camastros de Sainte-Barbe.
Se esfuman los rostros amados, yo quedo solo
con un remolino de voces fatigadas.

Y la voz más clara no es más
que el tintineo de la lluvia sobre las carpas,
un último follaje sonoro
robre estos pantanos del sueño
recorridos a veces por una somnolencia.

Sainte-Barbe du Thélat, invierno de 1944

 

Versión de Diego Bentivegna

 

MOSAB ABU TOHA

 

 

 

Mi biblioteca

 

Mis libros permanecen en la estantería tal cual los dejé el año pasado,
aunque todas las palabras han muerto.
Busco mi libro predilecto,
Fuera de lugar.¹
Lo encuentro solitario en uno de los cajones,
junto al álbum de fotos y mi viejo teléfono Nokia.

La pluma dentro del libro sigue intacta,
pero algunas gotas de tinta le han chorreado.
Algunas palabras respiran su tinta,
la pluma como un respirador
para una docena de pacientes:

Hogar, Jerusalén, el mar, Haifa,
la roca, las naranjas, la arena,
la paloma, El Cairo, mi madre,
Beirut, libros, la roca, el mar, el mar, el mar.

 

Versión de Diego Gómez Pickering

De: “Forest of Noise”

 

1.- out of place (1999), es un libro de memorias del escritor palestino edward said, publicado originalmente en inglés.