domingo, 23 de agosto de 2026


 

THIASOL SÁNCHEZ

 


 

LA OTRA NOCHE
descubrí a la abuela
ballena–loba–marina
aullando a la luna.

Conjuró a nuestras ancianas
encalladas en la cara oculta
   de la luna.

Giraba giraba    encorvada
en ritual planetario
como un huracán
   del gran Atlántico.

Cada menguante
las invoca      solitaria
en su cuarto creciente.

Ayer    en novilunio
el centro galáctico
   como bola de cristal
se reveló entre sus manos:

“ellas no son ballenas de sal”.

¿Sabrá la abuela
   el significado?

 

De: “Tengo una ballena en mi ojo”

KANEKO MISUZU

 

 

 

Perros y anteojitos¹


Odio el ladrido
de los perros,

pero amo el triste trino
de los anteojitos.

¿A cuál de ellos
se parecerá mi llanto?

 

Versión de Alonso Núñez Utrilla

1.- Zosterops japonicus, también llamado “ojiblanco japonés”.

 

LÁZARO IZAEL

 

 

 

GALLITO, EL CORAZÓN ES UN ANIMAL DENTRO DE NOSOTROS
¿Qué animal está dentro de ti?
¿Una rana? ¿Un conejo? ¿Cientos de gorilas chocando su pecho?
¿Un tigre de bengala espacial?
¿Un animal inmenso?
¿Un submarino celeste con motor de tambor?
¿Una sirena atolondrada?
¿Un búho bizco con hipo?
¿Una vaca sagrada?
Un planeta de color muy rojo.
Marte a punto de estallar.

 

De: “Gallo, el planeta estalla”

 

LUIS ACEBES

 

 

 

Colección



Si mi colección
de noches oscuras
es como la de otros,
no lo sé.
Hay estudios detallados
sobre hábitos alimenticios
en varones urbanos
de entre treinta
y cuarenta y cinco años.
El mundo está lleno
de información. Escaparates
y escaparates
llenos de perros con carteles
en los que pone “perro”.
O manzanas.
O el tiempo
que dedicamos al vacío.
Lo que no abunda
es el conocimiento
sobre nuestra humanidad,
esa leve muesca que repite
a ratos un nombre.
No sabemos
nada del tiempo
que nos es dado,
pero nos sentamos
y lo forramos
como si no fuera
un libro prestado,
con esa fe vaga
con la que la costumbre
nos convence al oído
de su propia eternidad.

De: “La luz no es de nadie”

 

 

DEIRA SALCIE ALMONTE

 

 


 

Coro II

 

Bailamos
a medio cuerpo.

Bailamos
con nuestros huesos.

Sol gangrenado;
solo quedan las pezuñas
y aún así
corroes el hueso.

La campana de la iglesia
sonó a las seis
pero la muerte
no llegó a su cita.

Los objetos
bailan y repiten
desintegrados
sobre tu claridad.

Bailar
aunque ya no hay

ya no

no.

De: “La danza salvaje”

 

 

MARIANA CAMELIO VEZZANI

 

 


 

EL VAPOR de escarcha se mantiene sobre el agua
este es un fenómeno como la bruma
habitamos la niebla debajo
tres caballos mueren en la primera tormenta
escúas llegan a comerse los restos
cada picoteo lo sentimos
detrás de la cabeza
escribimos cartas preguntando
qué querían decir con la palabra audacia
las lesiones por congelamiento
afectan distintos tejidos
las antiparras dejan círculos claros
alrededor de los ojos
nuestros perros sobre témpanos
flotan a la deriva