Poesía Cuatro
"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
jueves, 30 de julio de 2026
ÁLVARO OJEDA
1
Dios
ya no nos sabe
y las cosas se mueven
galaxias
derechos
economía
separados del mar y haciendo agua
dios ya no nos habla
reza un grafiti pintado por Manrique
en el lomo de Moby Dick.
En
el límite está la complicación
pasado y presente
en un desayuno demasiado sustancioso
regado con cierta fragancia de café rancio
ya llegamos al mediodía
casi pariendo la noche
el género también vive en el límite.
Desde
1789
se balancea el poema
no cae todavía
se balancea
en el toque de la esgrima
de youtube
desde 1789
la elegía del porvenir dichoso
se balancea.
DANIEL ALCÁZAR
Fisión
Lise
Meitner
Sobre
un tronco caído en la nieve de Kungälv,
he sacado un lápiz y un trozo de papel gastado
para interrogar a la materia en este bosque blanco.
El uranio no se ha roto, se ha rendido,
—se ha dividido como una gota de agua que cae—
liberando una deflagración que el mundo aún no comprende.
Aquí, rodeada de temblores y abetos,
he comprendido que el corazón de lo pequeño
guarda una fuerza capaz de devorar ciudades.
La nieve sigue cayendo, pura y pesada,
y en mi regazo, un breve cálculo
acaba de cambiar el destino de los hombres.
En Los Álamos se fabricará una condena.
De:
“La memoria encendida”
ZUZANNA GINCZANKA
Nota
al margen
No
nací
del polvo,
no volveré
al polvo.
No descendí
del cielo
y no retornaré al cielo.
Yo misma soy el cielo
como una cúpula de cristal.
Yo misma soy la tierra
como el suelo fértil.
No me he fugado
de ningún lugar
y no volveré
allí.
Aparte de mí no conozco ninguna otra lejanía.
En el pulmón henchido del viento
y en la calcificación de las rocas
a mí misma
aquí
dispersa
debo
encontrar.
1936
De:
“El ave de fuego”
Versión
de Elzbieta Bortkiewicz
FERNANDO DÍAZ SAN MIGUEL
Lugar
No
existes en mitad de las aguas del sueño.
lugar
Eres
en mitad de esta nada la muerte de todo lo bello.
deseo
Todo
es silencio, vigilia, vacío.
realismo
No
es tarde y no es pronto, nada converge, no huye.
lugar
Serán
arrasados este llano lugar, este líquido.
De:
“El libro de la sed”
RONNY RAMÍREZ
Dientes
de león
El que no quiera trabajar, que tampoco coma.
2 TESALONICENSES 3:10
Me
suplican que cuide mi empleo porque la calle está dura.
Me lo dicen con lágrimas que aprietan como cálculos en un riñón.
Estoy entre los que suplican
porque he estirado mi sueldo
hasta que me tiemblan las rodillas
y conozco el terror de amanecer como un parásito.
Recuerdo los días en que solo tragaba
y lloraba por despecho,
mientras mi madre seguía callando
y repartiendo víveres
con una sonrisa que parecía
una delgada e infinita lonja de queso.
Recuerdo las horas muertas
que flotaban en la computadora
y se extendían a mi cuarto oscuro;
los fantasmas inútiles que me perseguían y condenaban
por consagrarme a Judas el cobarde,
Judas el sucio.
Nunca revisé las facturas que carcomían el viejo gavetero
ni reparé en lo que tuvo que sentir mi madre
cuando no pudo sacar algo de la nevera.
Era el hijo que engordaba y rehuía de la luna furiosa,
la cruz que levantaban con pena
y resentimiento.
Ahora sirvo mis mejores horas en bandeja de oro,
dócil y simple como tenaz obrero de factoría,
recto y servil como elemento diligente y cuadrado.
Me dicen que trabajar es una bendición
porque la vida es un animal de pellejo duro.
Me lo dicen como si me dieran el cuchillo
para arrancarle la piel;
pero solo sostengo el alfiler que necesito para dormir
y repetir cuánto agradezco el derecho de poder comer,
aunque no pueda dejar de maldecir el hastío
de tener que tragarme, también,
cada uno de mis sueños.
De:
“Condeno la noche y sus perros de caza”
