domingo, 1 de noviembre de 2026


 

HAIA MOHAMMED

 


 

Las manecillas del tiempo se detienen en mi patria

 

La vida late       más allá de las fronteras             día a día la brecha
se extiende        la vida ruge afuera          la muerte rodea             desde cada
dirección                                  corres con tu familia                  tu tienda de campaña
    en todas las direcciones              gente afuera
persigue            sueños              corres una carrera                      contra
el tiempo          para encontrar agua       alimento           para hoy           mientras ellos corren
a mantener                   contentos                               a quienes nos matan
       dejas de correr                          y te das cuenta
que ha pasado un año    sin hogar                      sin universidad  sin trabajo
               sin
ciudad              sin vida                         te das cuenta de que el tiempo
te está robando a pedazos          mientras sin defensa      inmóvil
te detienes                     a mirar tu vida                          tus sueños desvanecerse
    ante ti               impotente         las manecillas                 del tiempo        afuera
siguen girando              los viajeros pasan                      y los viajes continúan
       permaneces                              congelada
en tiempo detenido                               la muerte aprieta
a veces              escapas             otras
estás atorada                 bajo fuego                    ¿tu crimen?
              ¿Tu crimen?

 

De: “La edad de los olivos”

Versión de Juana Adcock

 

 

KANEKO MISUZU

 

 

 

Nieve

 

La nieve que cae en el mar
se convierte en mar.
La nieve que cae en la ciudad
se convierte en barro.
La nieve que cae en la montaña
sigue siendo nieve.

Me pregunto cuál elegirá
la nieve que todavía está en el cielo.

 

Versión de Alonso Núñez Utrilla

 

 

JORGE ESQUINCA

 

 

 

VI

El poema en prosa (fu) presenta con claridad
sus objetos.

Oscuro mundo hechizado.
La expresión más clara brota y significa
desde esa oscuridad,
las palabras en su almendra
siguen el orden de una revelación.

 

Comentarios a diez líneas del «Wen Fu», de: “Oscuro mundo hechizado”.

 

Nota del autor: El «Wen Fu» es un tratado sobre el arte de las letras. Fue escrito por el poeta chino Lu Chi, quien nació en el año 261 d.C.

 

OKSANA MAKSYMCHUK

 

 

 

Pietaje de un dron

 

Cuando un proyectil golpea a una persona
hay un reguero

semejante a una bandada de pájaros
remontándose

manos volando en el aire
haciendo señas

pies levitando
lanzando patadas

sus formas de ave
proyectan sombras

ágiles y despreocupados
desde las alturas

 

De: “Still City”

Versión de Elisa Ramírez Castañeda

 

Nota: “Still City” by Oksana Maksymchuk, © 2024. All rights are controlled by the University of Pittsburgh Press, Pittsburgh, PA 15260.

 

 

SANDRO CHIRI

 

 

 

Un pañuelo azul

 

Pesaba 120 kilos cuando se separó de su mujer.
Me contó que ella optó
por ser libre y liberal.
Lo dejó con el hijo por 2 semanas después
del divorcio y se fue con un
amigo a Detroit.
El psiquiatra le dijo que había cosas peores, y se calmó.
Un puñado de casas y cientos de camiones
en la carretera no es un escenario grato para la ternura.
Detroit, finalmente, no es un buen
lugar para amante alguno, y entendió.

Cuando lo vi en el ataúd
era otro, pero distinguí
el pañuelo azul que siempre
usó cuando me dijo que había encontrado el amor.

 

De: “Sala de espera”

 

VÍCTOR BRIONES ANTÓN

 

 


Hacer pie

Ya nada te separa de tu vida.
Ya nada te depara
tantas sorpresas como tu pasado

JUAN VICENTE PIQUERAS

 

Siendo niño no flotaba en el lago del pueblo
ni entendía eso de las cosas como son
me lanzaron al agua
porque ya iba siendo hora sin ayuda
piel de plomo tirando del cuerpo hacia abajo
nada patalea solo es agua sube el culo
coreaban tú puedes mientras me hundía
recordé la cara de otros náufragos
que se salvaron del cloro y la asepsia
muriendo varados en la playa sin testigos

Ahora busco en este hoy que es todos los tiempos
al ahogado lúcido para que me cuente su travesía
y compartir con él la recompensa
decirle que lo he conseguido que nadie me ve
para hablarle del cimarrón abandonado en la isla
y de cómo tañía la carne al golpear la superficie
mañana lo intentamos otra vez el niño tirita

Funciona así esta muerte acatada como vida
pequeñas dosis amargas que no te tumban del todo
es solo un pinchazo ya pasará el dolor pero
el dolor no pasa se bifurca se transforma
en una historia espesa de superación
ramas y más ramas que no soportan brotes
repetir cada día mañana lo intentamos otra vez

Busco al ahogado como el perro que enterró
para el invierno un hueso y un bulbo
alimaña piel paciente cavo agujeros
en los alcorques con las manos busco malvas
me cuelo en los jardines es de noche y cavo
la tierra me sacudo inquieto
ante la perfección del mirto
me asombra la flor diminuta que medra
en la espina del ángulo
bocas abiertas cavo bostezos de tierra corrompida
destapo el cuerpo roto del que todo lo tiene
repetir repetir repetir llegar asfixiado al sueño

Busco al náufrago
que compartió el hambre con las gaviotas
se esfumó el día en que aprendí a nadar
me derrumbo en la playa ante las olas
y toco su silencio carente de amenaza
en esta orilla no comenzó la pérdida
la veo hoy estallada de abismo vestida sin gente
no era este silencio hondo el que me negó la verdad
el que me ocultó el regazo de una explicación
y dejó al niño ahogado donde hacía pie

 

De: “Galgos”