viernes, 14 de agosto de 2026


 

MARGARET ATWOOD

 


 

 

La muerte de un hijo ahogado

 

Él, que llegó con éxito tras navegar el río peligroso
de su venida al mundo,
se ha vuelto a ir

a un viaje de descubridor
por este territorio en el que yo he vagado
sin llegar a tocarlo, a hacerlo mío.

Sus pies se resbalaron de la orilla,
y a él se lo llevaron las corrientes;
lo arrastró la crecida entre hielos y árboles

y se ha perdido en un lugar lejano,
la cabeza como una batisfera;
miró con las pequeñas burbujas de sus ojos

como un aventurero temerario
por un paisaje más raro que Urano
que todos conocemos y que algunos recuerdan.

Fue un accidente; se quedó sin aire
y, como un corazón, cayó en el río.
El cuerpo, que era seña

de mis planes y mapas del futuro,
lo sacaron del fondo con ganchos y con palos
entre los troncos que al flotar chocaban.

Era la primavera, el sol aún brillaba
y la hierba incipiente ganaba solidez;
la claridad alumbraba los surcos de las manos.

Estaba fatigada por las olas de aquel largo viaje.
Pisé la tierra firme. Las velas de aquel sueño
se vinieron abajo, destrozadas.

En esta tierra él
es mi bandera.

 

 

 

ÁNGELA MALLÉN

 

  

 

Vacío 

…El vacío cuántico no está realmente vacío, sino que contiene

…partículas que saltan dentro y fuera de la existencia.

Wikipedia


Fuera de mi alcance, dentro de mí,

¿qué hallaré si levanto del recuerdo una ola, una piedra, la luz

sobre tu espalda joven cuando las viñas de Ogigia florecían

y las fuentes manaban?

 

¿Dónde estoy si miro hacia poniente y después me abandono

en el punto más hondo del sur?

 

¿Cuánta parte de mí queda perdida cuando salto

y el vacío me abraza porque suya soy

y mi cuerpo es la red de atrapar los recuerdos,

pero siempre está rota?

 

Yo, pescadora, salto

porque la memoria es un baile en el vacío

 

De: “Motel Milla Noventa”

 

 

ALFONSO QUIÑONES

 

 


 

Que no eres tú

 

Que no eres tú amor

es la demolición del verbo

la cariátide derrotada

el grito de las cornejas en el atardecer

es la cuenta de los más de 21,600 días

con la garganta ahuecada y luego en llamas

y otra vez en clausura

Es la impaciencia del silencio

a la huella dejada por el anterior silencio

es el treno desaforado, el aullido del lobo

las cuatro estaciones de la soledad

y el desolladero y las barcazas ululando

todas a la vez como ocurre con las ballenas

que se transmiten unas a otras los mensajes

Es el olvido los filos del olvido las garras

del olvido olvidado de sí mismo

 

Que no eres tú amor que no eres tú

 

 

 

JÜRI TALVET

 

 


 

¿Sabes atisbar a través de las cortinas?

 

A mediodía, tras espesos cortinajes nocturnos,
la ciudad vela sus sueños.
La playa es un mercado de carne desnuda audazmente
ostentosa, espuma en una patena de olas que esparce
en los labios el acerbo sabor
de una casa húmeda y marchita.

Ningún sol que requeme la piel
podrá explicar el fuego negro,
el relámpago verde
que la ciudad guarda en la celosía
de sus pestañas,
ni la muerte, ante cuya furtiva llegada
la ciudad se sacude el sueño de la siesta
y con mano avezada
corre las cortinas.

 

De: “Nada es más que lo que es”

Versión de Albert Lázaro-Tinaut.

 

CARLOS GERMÁN BELLI

 

 


 

El nudo

 

Esa increíble infinitud del orbe
no codicio ni un mínimo pedazo,
mas sí el espacio de tu breve cuerpo
donde ponerme al fin a buen recaudo,
en el profundo de tus mil entrañas,
que enteras conservaste para mí.
Al diablo el albedrío de la vida,
sumo don de los hados celestiales,
y nada más que estar en ti prefiero
sujeto a tu carnal y firme lazo,
que si vas a las últimas estrellas
contigo ir paso a paso yo también.
Es así el vivir día y noche siempre
bien atado a ti con el carnal nudo,
aunque en verdad del todo libremente.
pues de la tierra al cielo voy y vengo.

 

 

BARRY GIFFORD

 

 


 

Unas palabras sobre Rimbaud

 

Hace ciento once años
Rimbaud estaba en
Abisinia
tierra de hombres
con cola
y rostros rayados
llevando armas
esclavos, café
de Tadjoura
o Yibuti
a Harar
y más allá
el primer hombre blanco
que viaja al sur
no ve nada
que lo motive a escribir
lo aburre
el desierto
pero no puede
renunciar a él
truhán profesional
confundido
jodido
por salvajes
palabras inútiles
en la faz
de África
¡Arthur!
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penitencia?