jueves, 8 de abril de 2021


 

ANGÉLICA SANTA OLAYA

 


 

 

Mágica red

en el verde ramaje

atrapa al sol

 

ELSE LASKER-SCHÜLER

 

 

 

Un viejo tapete tibetano

 

 

Tu alma, que a la mía ama,

se entreteje con ella en un tapete tibetano.

 

Rayo en rayo, colores enamorados,

estrellas recorriendo el ancho cielo.

 

Nuestros pies reposan en el tesoro

de la total amplitud.

 

Oh, dulce hijo del Gran Lama en el trono de almizcle,

¿por cuánto tiempo besa tu boca a la mía

y mejilla a mejilla multicolor tejido de horas?



MÓNICA ZEPEDA

 

  

 

No importa cuán deshabitado esté

 


No importa cuán deshabitado esté
el sendero donde dormita el sol,
transparente como la brisa, sobre una roca.

 

Aquí descienden los anhelos vitales.
La buganvilia, en castidad, arrulla su rocío,
sin violentar el verdadero significado.

 

Más allá del símbolo y los siglos,
el tiempo fecunda con adolescente ansia
y se reproduce fundamental e infinita la historia.

 

Ahora bien, ¿qué espíritu desprevenido
no le daría consentimiento? Nada es seguro.
La esperanza fue tan sólo una oruga
y hoy alzó su vuelo frágil frente a mí.

 

No importa cuán deshabitado esté.

 

Ofrezco a la vida apacible y benévola
mi incomprensión humana. El porvenir
se ciñe perplejo ante la sospecha de mis alas.

 

 

 

JORGE RUIZ DUEÑAS

 

  

 

El sabor de Dios

para Gonzalo Rojas

 



Provisiones para el cuerpo

y la ración de luz

llegan como la malicia

desde el centro de nuestro corazón

 

Baja el jugo de malvas

 por tu pecho

y ejercitas en él palabra y cólera

 

Una sandalia en la arena

                                          un siseo que nos recorre

pero ignoramos si toda  estación tiene manjares

Sabemos

               sí

de la desolación de dos mujeres

de sus alforjas con plata

 

Sabemos de caracolas

       arrancadas con barreta

de insectos adobados sobre salsa de hoja santa

y sabemos del bronce

al abrir paso en las entrañas

mientras un vino del color del mundo

cae en el cuenco de tus manos

 

Sabemos del aliento misericordioso

que hace la marea de las ciudades

y sabemos tanto de lo no importante

 

“Hábleme usted seriamente”

                                             reclama el emigrante

para extender manojos de cilantro

sobre el lecho

 

Luego

          la cópula de las especies

sobre la tarde escarnecida

tiñe la mesa de sangre y la llena de sabores

 

“Traiga pan de muerto”

                                     demando

“Por supuesto”

                       se escucha decir en el María Sabina

y vuelves tus ojos de bosque sobre mis heridas

y preguntas si tienen algo con el sabor de Dios:

“Por supuesto”

                        te responden

“Por supuesto”

 


YOSA BUSON

 

 


La primavera alejándose
Duda
En las tardías flores del cerezo.



 

NICOLÁS FERNÁNDEZ DE MORATÍN

 

  

 

Atrevimiento amoroso.

 

 

Amor, tú que me diste los osados

intentos y la mano dirigiste

y en el cándido seno la pusiste

de Dorisa, en parajes no tocados;

si miras tantos rayos, fulminados

de sus divinos ojos contra un triste,

dame el alivio, pues el daño hiciste

o acaben ya mi vida y mis cuidados.

Apiádese mi bien; dile que muero

del intenso dolor que me atormenta;

que si es tímido amor, no es verdadero;

que no es la audacia en el cariño afrenta

ni merece castigo tan severo

un infeliz, que ser dichoso intenta.