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domingo, 28 de febrero de 2021

MÓNICA NEPOTE

 

 

 

Timbuctú

Fragmento 

 

  


Recibir
era extenderse
lisos ¿fuiste tú
liso, áureo?
¿fuiste tú
ardor?

arder arder
en el aire
incendio
arder arder
flor devastada
cardo
cardo ígneo
arder arder

la belleza
de tu muerte
es aire
la belleza la muerte
adicción
a escribirlas juntas

adicta
me llamaste
adicta
y contra la tela
era sombra
era cuerpo
era negro movimiento
era una boca abierta
la resistencia
inútil pez

en el anzuelo

 

 

 

 

miércoles, 10 de febrero de 2021

MÓNICA NEPOTE


 

 

La ventana indiscreta 

 

 

 

La estación

Tímida se borda en la orilla de febrero. Su rostro detiene el gélido punzar del aire y la tierra, amorosa, cede su hondura a la semilla;

 

Al principio del tiempo. La granada perdida en los infiernos abre su amargura en el trino de las aves, este color es su regalo.

domingo, 31 de enero de 2021

MÓNICA NEPOTE

 



 

Siesta

 

 


Habrá entonces el párpado ceder. En el vaivén te miro, garza lenta, resbalar hacia el silencio.

 

Suscribo mi paso al hechizo del aire: la tibieza deja flores abiertas, la geometría. Habrá que caminar sin mácula, otorgar a los objetos levedad. No irrumpir en la blancura del párpado sino liar sueño y danza. Suéñame: lentamente, rodando como perla por el precipicio del día. 

 

 

 

 

 

lunes, 25 de enero de 2021

MÓNICA NEPOTE

 

 

 

La mancha

 

 

La mancha ligera en la pared me revela, en sí, la fragilidad del mundo.

 

¿Qué fascinación encuentro en ese círculo inestable? Quizá la inocencia descrita en la accidentada expansión. Una mancha amarilla, un tono que no es sol, ni árbol, ni pluma del pájaro naciente.

 

La mancha, un ojo único y herido. Es suya la exclusión, es zona orlada del peligro, el lado opaco de lo que no es.

 

 

 

martes, 19 de enero de 2021

MÓNICA NEPOTE

 


 

Visitación

 

Una paloma blanca en mi ventana. Miro su ojo, el misterio del mundo gira en su ojo seco. Atónita mi mano se extiende a la blancura.

 

Como dos enemigos se confrontan, como la nieve,huye de mi tacto, sólo la posesión del aire es lo posible.

 

Queda su vuelo, herencia de ese mundo giratorio, la estela del mundo en mi ventana.

miércoles, 13 de enero de 2021

MÓNICA NEPOTE

 

 

 

Imagen del pez

 

 

En su vitrina pende el pez. Lejano, es una lección de anatomía,

 

un discurso de vida ajena, un pequeño milagro en el ondular del reino. Quizá una remembranza del azul turquesa, quizá también imagen del prodigio en la caída.

 

Pende el pez y su mirada cristalina sabe imperios turbios, sagacidad, escape. Dice también de su extinción, de la frágil naturaleza. Dice más el pez en lo que no dice, en su lenguaje cifrado que remite a un tiempo antes de toda ciudad, cuando simples en la bañera mirábamos boqueando la grandeza de Dios.
 

 

jueves, 7 de enero de 2021

MÓNICA NEPOTE

 


 

 

La ventana indiscreta

 

 

No es un río de plata el que brilla frente a mis ojos. Sólo la humedad del cristal y el engaño de luces y cámaras desiertas. Curioso que la cortina sea frontera, que más allá de la ley de pliegues y bastillas exista una ventana idéntica y el azoro del ojo espía, súbitamente descubierto. Sé que soy ese otro ojo, sé que soy ahora, la única mirada en medio de la noche.

 

viernes, 1 de enero de 2021

MÓNICA NEPOTE

 

 

 

Visión nocturna

 


 

El silbido del aire se cuela por la tela blanca, fantasma que brilla entre la ventana y la noche. Afuera, lejos de mi mesa la ciudad es una sílaba sostenida, una puerta que se abre, la voz de ensueño de una mujer que conozco, el avión que, súbito, tocará la tierra. Tras el ruido construyo un mundo desigual. Línea divisoria entre mi cuerpo cerrado y la ciudad.

 

sábado, 26 de diciembre de 2020

MÓNICA NEPOTE

 

 

 

Sirena

 

  

Envuelta en la luz se vuelve roja. Llegó con un mar inhóspito, cantando que la suerte la anida cada hueso. Trae un calamar en El tobillo y camina dejando de rastro las estrellas.

 

Un beso se le escapa, llega ante la boca de un parroquiano. Ella ríe, sacude las mariposas de su cuerpo. Un par de ojos choca ante el cristal que guarda el aire, que asfixia al fuego antes de arder bajo la bóveda.

 

Esa piel castaña asombra ante el espejo de su canto. El marinero la dejó suelta entre caracoles de mentira. Ella se perfumó la oreja con la sal de su saliva.

 

Esta medusa ha ensortijado las historias. Echó redes a las venas, anudó los pendientes del dueño de este antro; volvió a la luna página de su bitácora, cómplice del color abundante de su boca.

 

Observa entre las velas. Elige. Apunta hacia el poniente. La brújula que recorrió su pecho la hizo madre de los hombres. La llamó hija de su llanto.

 

 

domingo, 20 de diciembre de 2020

MÓNICA NEPOTE

 

 

 

Malaparte



Esa ciudad que visitas cada noche
aquella de los muros blancos
en la que descubres -cada noche- el fósil.
Esa ciudad es tu ojo y tu oído
la de calles intactas, puertas ligeras
esa donde nadie habita
de telares mudos y pájaros calcáreos.
Esa ciudad es mi tributo
una pequeña estampa, un reino de agua
para que tu voz descanse.

 

lunes, 14 de diciembre de 2020

MÓNICA NEPOTE

 

 

 

El regreso

 


Conquistar la pluma y la caricia del sonido como quien vuelve a la casa del padre. Volver a esta hoja, desnuda ante la palabra y la razón del alfabeto, como una planta que ha decidido crecer a pesar del vidrio hundido en el calor terrestre. Construir de nuevo una ventana, la habitación y el orden del signo trazado en este mar blanco.

 

 

martes, 8 de diciembre de 2020

MÓNICA NEPOTE

 

 

 

Estocolmo




Mi rostro tiene la huella de tu puño cerrado,
un sello cardenal.
Es perfecta la armonía,
el sollozo contenido,
corazones rabiosos.
Nos pienso así:
divinos, enlutados,
atrincherados en nuestras propias bombas
de tiempo.
La sumisión,
los cerrojos.
Ciega soy, estatua rota.
Si un dios decadente nos filmara
hasta el fin del mundo,
aquí estaría
roja y liada
ante mi hermoso verdugo.

 

.

 

miércoles, 2 de diciembre de 2020

MÓNICA NEPOTE

 

  

 

Espejismo

 


Palmeras en el paisaje nevado. El canto. Las perlas caen por la pendiente se hunden en el agua, se diluyen tras el círculo. Ondea. La playa se pierde en el color del estandarte, testamento de aire.

 

Si de eso se tratase.

 

Tejería, tejería, una imagen tras otra.

 

La mano palpando la ligereza del trigo, la mano alzada celebrando el viento, sin espinas en la lengua.

 

Si de eso se tratase la escritura.

 



domingo, 29 de noviembre de 2020

MÓNICA NEPOTE

 

 

 

Origen

 



Por mera cuestión de ancestros mi nombre está cerca de las piedras.

 

La lengua ruda y lastimada que hablaron mis abuelos me pertenece ahora cómo algún día fueran suyos la pala y la pica.  En tarea semejante a su designio minero me hundo en la caverna del lenguaje hasta hacer brotar la gema, pájaro que acude a la ventana de una niña. El secreto radica en descubrir si el ave es cuervo o petirrojo.

 

 

 

lunes, 23 de noviembre de 2020

MÓNICA NEPOTE

 

 

 

Oráculo

 



Está en el eco del cielo, en las cuentas de vidrio sobre el pañuelo del mago. Está en el hilo dorado con el que tejes mis ojos, en la sangre, en el índice de la bruja dormida; en el trazo del agua. Donde quieras que esté, ahí habita, cómo una mano sobre tu pecho o una voz, sonámbula, nombrándote desde otra orilla.

martes, 17 de noviembre de 2020

MÓNICA NEPOTE

 

 


Liturgia

 


Signos en el rostro, cayendo en lluvia de sombras. Por la orilla nos acercamos, suaves en el caudal. Tocamos el reflejo: agua en la punta de los dedos, tocamos otra vez: aceite. Decimos fuego y otorgamos un reino de elementos a tu cuerpo. Ligera, desde el fondo de tus ojos habla el nombre.

 

 

miércoles, 11 de noviembre de 2020

MÓNICA NEPOTE

 



 

Fuego

 


La lengua resplandece por el aire. La tierra es víctima de la violenta llama. Devora. Tras el silencio, un balbuceo toma la forma y la destruye. Pero es la luz que corrompe el infierno. Es la luz cuya herencia de ceniza forma el alfabeto legible a los cegados.