jueves, 24 de mayo de 2018


VILMA TAPIA





Desde lejos...



Desde lejos te acercas y se enciende un río.
Es el agua de tu piel
tu piel más profunda
el agua que es tu cuerpo.

Desde lejos me riegas y me horadas
y yo, desde lejos
en tu extensión me encauzo
navego, me sumerjo.

Te acercas y me inundas
desbordada agua
torrencial me llueves
dulce me rocías.

Tan a la distancia
desde aquí
te bebo. 


ADRIAN SOTO






Destellos



Existe un lenguaje oculto entre nosotros
que da un matiz distinto a palabras y a cosas.

Cuando digo: toma esta fruta,
la fruta se abre y destella entre los dos;
cuando observamos por las tardes
al maullido de los gatos formar sombras en el aire
lo sabemos todo:
y cuando nuestros cuerpos se abren plenamente en el ocaso
un fuego oculto nos ilumina.

Por eso sé
que existe un lenguaje oculto entre nosotros
que da un matiz distinto a palabras y a cosas.


ALFREDO R. PLACENCIA





Bienvenido sea (IV)



¿Eres Tú la Sunamitis, cuyo dulce imperio abarca
los eternos siglos?... ¿Eres
la escogida entre millares de mujeres?...
¿La que sueñan los poetas,
la que amó cada patriarca,
la que llaman los profetas
Primogénita, Deífica, Vellocino y Trono y Arca?...

¿Eres Tú la siempre Pura
que en el seno llevaras, siendo criatura,
al Rey sumo que en los cielos de los cielos no cabría?
¿Eres Tú María?...
Si tal eres,
¡oh escogida entre millares de mujeres!,
llega, Luz del Día.

Bienvenida sea
quien con tales timbres viene,
y en las sacras venas tiene
lo más limpio de la sangre de los reyes de Judea.
¡Bienvenida sea!...


JAVIER ACOSTA





[Aun el todo es incompleto]



Un día clamó por el lejano Fujiyama
otro por sus 36 panorámicas
en estampas de Hokusai
otro por un lunar
entre tantos lunares que te adornan
otro por el quejido del cerdo
Hoy ha dejado de esperar
a que aparezca este poema.*


De: “Largo viaje al presente”


ISMAEL LARES





4



El poema
está en el horizonte.
Al fondo,
los brazos de un molino,
en el molino hay dos caballeros.
Los caballeros lo miran gigante.


De: “Cuatro historias” del libro “La rebelión del anónimo”

RICARDO MOLINARI




No; no me he cansado aún de pensar en ti...



No; no me he cansado aún de pensar en ti;
de noche cuando se me queda el cuerpo sobre la tierra,
llego a tu país, allá, donde el viento sale a ventilar la arena,
a recostar en las paredes las aletas de pescado amanecidas
     en la calle;
a buscarme embebecido al pie de las escaleras.

Ya no sé de ti, tal vez de nadie; sólo recuerdo que me peino
el cabello dormido, con una mano que estuvo junto a tu cuerpo.

Qué sé yo de nada. De lo que puedo ser la voz;
una hoja envenenada que se pudre en el pecho,
en otro espacio penetrante,
consumido.


4 de abril de 1933,