viernes, 9 de enero de 2026


 

ALFRED DOUGLAS

 

 

Hastío

  

¡Ay! Que la primavera vuelva otra vez
en las suaves alas de los días deseados
y no traiga bálsamo alguno para el dolor
ni claridad de caminos serenos.

Hubo un tiempo en que sus pasos lejanos,
presentidos por un saber casi divino,
daban a mi oído atento una feliz señal,
y mis pensamientos, frescos y puros,
volaban como alondras hacia la mañana
desde prados cristalinos de rocío.

Volaban a alturas celestes
y veían el mundo como una bola de fuego,
hecha para ser juguete de un monstruo
que encantaba mi joven deseo.

Ayer, en cambio, volaron hacia esta nube negra,
perdiendo el camino a las esferas etéreas,
y vieron la tierra como visión de espanto,
a los hombres como una turba ruin,
bebieron lágrimas amargas y miedos,
y vieron las casas vacías del Gozo.

El sol se ha hundido en un mar sin luna,
todo camino desciende del cielo al infierno,
las perlas del rosario de la juventud están contadas,
he sobrevivido a los días deseables.

¿Qué queda ahora? ¿Cómo cantarán los muertos
a las cuerdas sueltas del Amor y el Odio?
¿Quién dará voz al Descontento,
o hará del desdén una palabra?

 

JENNY WASIUK

 

  

Re-naciéndonos

  

Desde que la luz roja
de la sala de espera
anunció tu llegada,
seguimos pariéndonos
todos los días…

A veces pujo con fuerza
dejando ir las expectativas
no cumplidas por tus libres alas;
otras, pujás vos
abriéndote paso entre nuestros miedos
para ir en busca de tus sueños.

Pero al final del día,
cuando cae la nostalgia,
flotamos nuevamente
en el amniótico amor incondicional
que, umbílico,
nunca se cortará!

 

WENDY COPE

 


 

Presente

 

En la primera página
de mi regalo de confirmación:
“Para Wendy, con cariño,
de Nanna. Salmo 98”.

Lo busqué, al final.
Cantate Domino.
Conocía los dos primeros versos
y pasé rápido por el resto.

Treinta y cinco años después,
en vísperas, el día 19,
el coro canta el salmo de Nanna.
Por fin, presto atención

a las palabras que eligió.
Cantad al Señor
un cántico nuevo. Nanna,
era justo lo que quería.

 

 

MATÍAS JOSÉ MORALES

 

 

 

Escupitajos, residuos, la luna



No todo partió con un círculo
sino con fósforos mojados, varios besos

sobre una cama desecha. Ya sabes:
desechó también a quien antes dormía en ella.

La vida es más bella con violines
de fondo, pero sonaron portazos

como bombo. Un tipo tomó un serrucho
y se cortó varios dedos. Era navidad:

nunca llegó la nieve mostrada en televisión.
Según comentan, con el tiempo

se llenó de cráteres por el impacto incesante
de meteoritos que la deformaron

hasta dejarla redonda y sola.

 

 

BERLIE DOHERTY

 

 

 

Patios

  

Los patios son lugares muy bocazas.
¿Sabes a lo que me refiero?
Todo el mundo parece tener algo
de lo que hablar, reír, cuchichear, gritar.
Quiero decir,
es como estar dentro de una jaula de loros.

Y los patios son lugares muy empujones.
¿Sabes a lo que me refiero?
Todo el mundo parece tener que
correr, saltar, chutar, hacer volteretas, equilibrios, volar,
quiero decir,
es como estar dentro de un remolino.

Y los patios son lugares muy a trozos.
¿Sabes a lo que me refiero?
Todo el mundo parece
moverse en círculos, líneas y triángulos, colores en marcha,
quiero decir,
es como estar dentro de un caleidoscopio.

Y los patios son lugares muy de colegas.
¿Sabes a lo que me refiero?
Todo el mundo parece
tener mejores amigos, secretos, ir del brazo, formar bandas.
Todo el mundo, menos yo.
¿Sabes a lo que me refiero?

 

LILIANA ANCALAO

 

  

para verlos y verme

 

 

ahora somos mapuche
indígena argentina nos dijeron
también paisanas
pobladores
araucanas nos dijeron
pero yo sé que somos mapuche manzanera

salimos juntas a mirar la quinta
acá el murmullo de los árboles
habla el mapuzungun
y hay que pedir permiso al dueño de la vertiente
para andar por esta sombra
acá Juan Meli se bañaba en el wiñoy tripantu

estas semillas del Manshana Mapu
llegaron caminando
después del Füta Malón del winka perro
después de escapar a la montaña
después del arreo
como animales nos llevaron
en Chichinales estaban aún despiertas
cuando las subimos
a las ancas de un caballo
bien arisco era

pequeñas
verdes
y fragantes
van y vienen las palabras
con mareo de alfalfas y manzanas

regresamos al adentro
agua del ojo de agua tomamos las mujeres
en el mate que rueda
-está lavado el mate

cambio la yerba?
o lo ensillo nomás-

ahora
el tiempo es un peón
que churrasquea un silencio
en la cocina.