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lunes, 29 de noviembre de 2021

CÉSAR TORO MONTALVO

 

 

Nena

 

 

Hermanita
te pido que cubras mi rostro
con tus panes que has derramado llamándome
porque te acercas cuando te cuento mi paz
cuando sabes que boto la basura
con mis manos que nunca las lavaré.
Por eso
a la arena hay que saberla moler muy a menudo
así como si la inocencia
fuera la paloma de la familia.



martes, 23 de noviembre de 2021

CÉSAR TORO MONTALVO


 

 

El mar es tan breve

A Justo Jorge Padrón

 

 

La profundidad del mar
no tiene cabida en nuestra mirada.

Cierro mis ojos para contenerla.
La vida es tan breve
que no alcanzo su misericordia.

El mar se ha almacenado en una piedra,
y no es el mar.

El mar es mi casa.
su punto sin límites
está en medio de todos.

Tengo todo. Tengo el amor,
pero aun no me es sufuciente el mar…

Gota a gota construiré
el amor,
y con ello – supongo -, me llenará
todo, todo el amor del mar.

el mar es tan breve
que me falta la vida.



miércoles, 17 de noviembre de 2021

CÉSAR TORO MONTALVO

 

 

 

Matrimonio de la dulce maru y su hermoso okobín cuidador de odres

 

 

cuando cruzo maru oh tu ciudad riquimada en mil manzanas
me enredo en tu barrio de la esquina
me pongo a silbarte
la balada del cheyenne montado en un carnero negro

me encuentro maru con que estás
colgada encima de los nísperos contemplando a okobín

volabas graznando con tu taza de begonias
en la mano y te veía parada en el establo
subida al techo
con tu listón mostrando las uvas de fragoroso terciopelo
y saltabas luego
por encima de tu catedral de agujas y florerones
y se enredaba tu vestido
encima de mi mano (vestido hecho con enredo de agujeros)

y te traía a mi mesa acompañando a mi madre
y te llevaba a mirar las batallas perdidas de mi hermano

y te seguía corriendo hasta el sena
tocando los tambores con las gotas de nylon que caían
de tus labios y te traje en mi caballo alakur
con tu cuerpo de colores hacia lima

ay dios te dije

y okobín se peinaba y te borraba las primeras pecas de amaranto

ay dios te dije

y okobín te peinaba las manos y te traía a new york
en una tarde de carnaval cubriendo tu rostro de bolas y boroboles

ay te dije

y okobín rompía el último milagro de tu boca a su pecho
casándote por cuidarte los odres montado en un carnero negro.

 

 

jueves, 11 de noviembre de 2021

CÉSAR TORO MONTALVO

 

 

Mabú

 

 

Mabú fue un niño con sus tirabuzones traviesos. Tenía un rondín que hacía dormir a los gorriones. En Marbella lo encuentras coleccionando huevitos de codorniz. Cada mañana los niños lo alcanzaban a la volada. Medio dormido era un pájaro de niebla que en cada ventana depositaba sus terrones de azúcar. Como tú sabes, Mabú sabe a canela y a mezquita de Arabia. No era mago pero en la pizarra inventaba conejos, peces, palacios y príncipes gitanos. si iba a la escuela firmaba autógrafos sobre El Libro del Tío Gorrión. Dicen que Mabú volvería en su alfombra voladora solamente para soñar con los niños. Sabes, le agrada la torta de cumpleaños, los turbantes y los zapatos de punta.