sábado, 2 de junio de 2012


MARÍA ANDREINA OVALLE







Noche Mía


Con olor a un largo día, me siento a transpirar mi poema
Desde lo mas puro
Desde el zancudo que me acecha
Hasta el fondo musical de La Femme D’argent. 

Hoy es una de esas noches igual a las otras
Con calor, libros sin leer, escritos a medio terminar
La típica conversación, los típicos “tequieros”
Y la misma sensación de ser vista por la ventana con mi peor pijama.

Con todo y esto me comporto
Entonces no intento hacer mi noche diferente
Se queda así
Rítmica, caliente y desordenada.

Invento estrategias para no ser abducida
Busco la perfección de mi almohada
Por fin entras en mis deseos atemporales
Bostezo y tal vez duermo.

JOSÉ MARÍA HINOJOSA





Cuando nos miramos



Mi cabeza inclinada sobre el aire
miraba su cabeza hecha amor por mis ojos
cuando de sus cabellos
saltaban las abejas para dejar su miel
en los labios resecos y sin esperanzas
en los labios hundidos bajo las palabras
llenas de amor y sangre. 

Nuestras cabezas acaban por perderse
envueltas en las nubes
la mía inclinada sobre el aire
la suya hecha amor por mis ojos.


JESUS PALENCIA





Buscarte



Me gustaría saber cómo te sientes, saber que haces, saber que te gusta, saber quién eres y quien quieres ser, en fin saber todo de ti. Pero lo más importante, lo que debo saber antes de saber todo de ti, es saber quien soy; para luego poder salir a buscarte…

GUSTAVO GOMEZ




Aquí

Aquí,
en lugar de mis miedos
están estos recuerdos
y aún puedo sentir
el ánimo de esos días.

Aquí,
en lugar de tus lágrimas
está esa mirada triste y desconfiada;
ya no puedes lamentar nada más,
ya no puedes llorar más,
has agotado tu apenado llanto.

Mi vida se va con el paso de las estaciones,
realmente no sé
en quién me he convertido,
si apenas en la inmensidad de algunas noches
me he preguntado a mí mismo
¿qué día es hoy?,
¿todavía no han sanado estas heridas?,
¿vale la pena arriesgar esta vieja agonía,
por algo de felicidad?

Aquí,
en el mismo lugar
donde hace tiempo
nacieron estos sueños
y luego nunca más
volvieron a brillar.

Aquí,
a donde siempre vuelvo,
de donde trato de huir
y donde me escondo de mí.

Hace tiempo ya que partí
y empecé este viaje,
y todavía no sé
hacia dónde voy,
sólo recuerdo como encontrar
este lugar;
todos los caminos me llevaron a ti,
hasta que un día
solo dejaste de estar…

Aquí,
me siento a esperar
otro instante,
que parece nunca llegar.

DANIEL ALVARADO




  

Sueños



Sueños preñados de ilusiones
Arropados con las eternas sábanas de la cobardía
Luchando a diario por convertirse en héroes
De la realidad que añoras

Sueños alegres
Con visiones de paz
Repletos de inocencia