Mostrando entradas con la etiqueta CARL SANDBURG. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CARL SANDBURG. Mostrar todas las entradas

viernes, 29 de mayo de 2020

CARL SANDBURG





Pérdidas
   


Tuve un amor
y un hijo,
un banjo,
las sombras.
(Pérdidas de Dios,
todas acabarán
y un buen día
nos quedaremos
sólo con las sombras.)


Versión de Miguel Martínez-Lage
De: "Puñados"

sábado, 23 de mayo de 2020

CARL SANDBURG





Estadística



Inquieto, Napoleón
cambió de postura en el viejo sarcófago
y murmuró al vigía:
«¿Quién va?»
«Veintiún millones de hombres,
soldados, ejércitos, armas,
veintiún millones
a pie, a caballo, por aire,
bajo el mar.»
Y Napoleón volvió a conciliar el sueño.
«No es mi mundo el que responde:
será un soñador que no sabe
nada del mundo en el que avancé
desde Calais hasta Moscú.»
Y siguió durmiendo
en el viejo sarcófago
mientras el zumbido
del motor de los biplanos
se desgranaba entre el mausoleo de Napoleón
y las estrellas frescas de la noche.


Versión de Miguel Martínez-Lage
De "Poemas de guerra 1914-1915”

domingo, 17 de mayo de 2020

CARL SANDBURG





Entre rojas escopetas



(Tras despertar al alba una mañana, cuando el viento cantaba con
voz baja entre las ramas secas de un olmo)

Entre rojas escopetas,
en los corazones de los soldados .
corre la sangre libre
en la larga, larguísima campaña:
     siguen los sueños.

Entre las monturas de cuero,
en las cabezas de los soldados,
recios en la tortura y la matanza
de toda lucha cuerpo a cuerpo:
     siguen los sueños.

Entre los cañones que abrasan,
en las manos de los soldados,
traídos de los pliegues de carne de las mujeres...
blandos en medio de la sangre y el llano...
en todas vuestras cabezas, todos vuestros corazones,
entre las escopetas, las monturas, los cañones:

     Los sueños,
siguen los sueños
entre los muertos boca arriba,
destrozados, inútiles ya del todo:
los sueños del camino y la meta siguen intactos.


Versión de Miguel Martínez-Lage
De: "Poemas de guerra 1914-1915”

lunes, 11 de mayo de 2020

CARL SANDBURG





Mag



Juro por Dios, Mag, que ojalá nunca te hubiera visto.
Ojalá nunca dejaras tu trabajo para venirte conmigo.
Ojalá jamás hubiéramos pagado el permiso, ni comprado
          un vestido blanco,
para que te casaras el mismo día en que fuimos corriendo
          a ver al cura
y le dijimos que nos amaríamos y cuidaríamos uno al otro
por siempre jamás, siempre que el sol y la lluvia perdurasen
          en algún rincón.
Sí, ahora es mi deseo que vivieras en otra parte, bien lejos
          de aquí,
y que yo fuera un vagamundo montado en un mercancías,
          a dos mil kilómetros, totalmente en la ruina.
          Y ojalá nunca hubiéramos tenido niños
          ni el alquiler, el carbón, la ropa por pagar,
          ni el recadero de la tienda que viene a cobrar lo suyo,
          a cobrar en metálico por alubias y ciruelas.
          Ojalá nunca te hubiera visto, Mag
          Ojalá nunca hubiéramos tenido niños.


Versión de Miguel Martínez-Lage
De "Poemas de Chicago"


martes, 5 de mayo de 2020

CARL SANDBURG





Asesinos



     A vosotros canto
con voz queda, como la del hombre que habla con su hijo
            muerto;
con la dureza de un hombre esposado,
sujeto allí donde no puede moverse.

     Bajo el sol
hay dieciséis millones de hombres
elegidos por sus dientes brillantes,
su buena vista, sus piernas duras
y porque corre en sus muñecas la sangre caliente y joven.

     Y un jugo rojo corre por la verde hierba;
y un jugo rojo empapa la oscura tierra.
y los dieciséis millones asesinan...y asesinan y asesinan.

     Nunca los olvido, ni de noche ni de día:
me golpean la cabeza para que los recuerde,
me baten el corazón y yo les devuelvo el grito
y grito a sus hogares y mujeres, a sus sueños y juegos.

     Despierto en plena noche y me llega el olor de las trincheras
y escucho la leve agitación de los que duermen en hilera...
Dieciséis millones de durmientes y piquetes a oscuras:
algunos ya durmientes para siempre,

algunos a punto de dormir mañana, dando tumbos, para siempre,
clavados tras la estela de la pena negra del mundo,
comiendo y bebiendo, empeñados en la faena... en un
            largo trabajo de asesinos.
Dieciséis millones de hombres.


Versión de Miguel Martínez-Lage
De: "Poemas de guerra”


jueves, 30 de abril de 2020

CARL SANDBURG





Niebla



Llega la niebla
con sus mullidas almohadillas de gata.

Se sienta a mirar
la ciudad y el puerto
sobre sus ancas calladas
y luego sigue su camino.  


De: "Puñados":
Versión de Miguel Martínez-Lage

sábado, 18 de abril de 2020

CARL SANDBURG





Hombros albos



Tus hombros albos
            los recuerdo
y te encogías de risa.
            Risa rara
            que te arrasaba sola
desde tus hombros albos.


De: "Puñados"
Versión de Miguel Martínez-Lage



domingo, 12 de abril de 2020

CARL SANDBURG





Lealtades



Polvo amarillo
            en el ala de un abejorro,
luces grises en los ojos
            de una mujer que pregunta,
rojas ruinas a la luz cambiante
            de los rescoldos del crepúsculo:
os tomo y amontono
             los recuerdos.
La muerte ha de romperse las garras
             en algunos a los que guardo.


De: "Puñados"
Versión de Miguel Martínez-Lage



lunes, 6 de abril de 2020

CARL SANDBURG





Felicidad



Pedí a los profesores que enseñan el sentido de la vida
que me dijeran qué es la felicidad.
Fui a ver a los afamados ejecutivos que comandan el
trabajo de miles de hombres.
Todos menearon la cabeza y me sonrieron como si yo
tratase de engatusarlos.
Y un domingo por la tarde fui a pasear por la orilla del
río Desplaines.
Y vi a un grupo de húngaros bajo los árboles, con sus
mujeres y sus hijos, un barril de cerveza y un
acordeón.


De: "Puñados"
Versión de Miguel Martínez-Lage


martes, 31 de marzo de 2020

CARL SANDBURG





Listo para matar



Diez minutos llevo mirándolo.
Por aquí he pasado antes muchas veces y me ha extrañado.
He aquí un monumento en bronce, recuerdo de un famoso
            general
a caballo, con la bandera y la espada y revólver en mano.
Cuánto me gustaría hacer añicos todo ese catafalco,
            reducirlo a un montón de escombros, que se lo
            lleven a la chatarrería.
Te lo diré con toda claridad:
luego de que el granjero, el minero, el tendero, el obrero,
            el bombero y el camionero
hayan sido recordados en sus monumentos de bronce,
dándoles la forma del trabajo de conseguirnos a todos,
algo que comer, algo que vestir,
cuando apilen unas cuantas siluetas
                     recortadas contra el cielo
                     aquí en el parque,
y rememoren a los auténticos forzudos que hacen el trabajo
              del mundo, que dan de comer a la gente en vez de
              aniquilarla,
entonces, a lo mejor sí que me plantaré aquí
a contemplar con tranquilidad a este general del ejército
              que enarbola su bandera al viento
y cabalga como un demonio en su montura,
listo para matar a todo el que se le ponga por delante,
listo para que corra la sangre roja por la hierba nueva y
              tierna de la pradera, y que la empapen las entrañas
              de los hombres.


De: "Poemas de Chicago"
Versión de Miguel Martínez-Lage


miércoles, 25 de marzo de 2020

CARL SANDBURG





Personalidad
(Cavilaciones de un policía adscrito al Despacho
de Identificación)



Has amado a cuarenta mujeres, pero sólo tienes un
     pulgar.
Has llevado cien vidas secretas, pero sólo dejas una huella
     dactilar.
Vas por el mundo y combates en un millar de guerras y
     obtienes todos los honores del mundo, pero
     cuando regresas a tu hogar la huella de uno de los
     pulgares que te dio tu madre es la misma huella
     del pulgar que tenías en el asilo, donde tu madre
     te besó para despedirse.
Del útero revuelto del tiempo provienen millones de
     hombres, cuyos pies atestan la tierra, y se rajan el
     cuello unos a otros por un lugar donde seguir en
     pie, y entre todos ellos no hay dos huellas de
     pulgar que sean iguales.
En alguna parte debe haber un Gran Dios de los Pulgares,
     capaz de contar por dentro la historia de todo esto.


De: "Poemas de Chicago"
Versión de Miguel Martínez-Lage




jueves, 19 de marzo de 2020

CARL SANDBURG





Estatuas de bronce



I

La estatua de bronce del General Grant montado en su
         caballo de bronce, en Lincoln Park,
se apergamina al sol cuando pasan los automóviles
         ronroneando en largas procesiones, camino de
         alguna parte, para llegar a la cita prevista para la
         cena, o al cine, o a comprar y vender
aunque con el atardecer y de noche, cuando saltan las
         altas olas
en las lajas del paseo, a la orilla del lago, ahí cerca,
he visto al general retar a los basureros a que se acerquen
y pongan a galopar a su caballo de bronce, espoleado por
          los cascos y las armas de la tormenta.


II

Atravieso Lincoln Park en una noche de invierno
           mientras nieva.
En su estatua de bronce, Lincoln descuella entre la
           blancura de la nieve, su frente de bronce altiva
           ante los ecos de los vendedores de periódicos, que
           vocean que cuarenta mil hombres han muerto en
           el Yser, sus oídos de bronce atentos al amortiguado
           rugir de la noche que llega a sus pies de bronce.
Un indio ágil en un caballo pequeño, de bronce,
           Shakespeare sentado en bronce con sus largas
           piernas, Garibaldi con su capote de bronce,
           montan guardia en la fría y solitaria nieve que esta
           noche cubre sus pedestales, y así aguantarán hasta
           pasada la medianoche, hasta que raye el alba.


De: "Poemas de Chicago"
Versión de Miguel Martínez-Lage



viernes, 13 de marzo de 2020

CARL SANDBURG





Estilo



Estilo, sí: adelante, hablad del estilo.
Es fácil saber de dónde saca un hombre su estilo,
            como fácil es saber de dónde saca la Pavlova sus
                  piernas
            o Ty Cobb el ojo con que mira al batear.

            Que sigan hablando.
Eso sí: a mí, que no me quiten mi estilo.
                           Es mi rostro.
                           Tal vez no sirva de nada,
                                         pero es de todas todas mi rostro.
Hablo con él, canto con él, gusto y siento con él.
             Sé por qué quiero conservarlo.

Matad mi estilo
                           y le partiréis las piernas a la Pavlova,
                           y cegaréis el ojo con que mira Ty Cobb al
                                    batear.


De "Poemas de Chicago"
Versión de Miguel Martínez-Lage


sábado, 7 de marzo de 2020

CARL SANDBURG





Dunas



Qué vemos aquí, en las dunas arenosas de la luna blanca,
             a solas con nuestros pensamientos, Bill,
a solas con nuestros sueños, Bill, suaves como las mujeres
             que se atan una pañoleta a la cabeza al bailar,
a solas con una imagen y una imagen tras otra, imágenes
             de todos los muertos,
más muertos que todos esos granos de arena apilados
             uno a uno aquí, en la luna,
apilados contra la línea del cielo que adquiere formas tal
             como quiera la mano del viento,
qué vemos aquí, Bill, fuera de aquello en que se rompen
             la cabeza los más sabios,
fuera de lo que claman los poetas, fuera de lo que buscan
             con denuedo los soldados, hasta dejarse por ello
             el cráneo al sol... ¿Qué será, Bill?


De: "Poemas de Chicago"
Versión de Miguel Martínez-Lage

domingo, 1 de marzo de 2020

CARL SANDBURG





Dos vecinos



Rostros de dos eternidades me miran sin cesar.
Uno es de Omar Jayam y la roja materia
             en que los hombres olvidan el ayer y el mañana
             y recuerdan sólo las voces y las canciones,
             los relatos, los periódicos y las peleas de hoy.
Otro es de Louis Cornaro y el flaco favor
             de las lentas, breves comidas a través de los lentos,
                   breves años,
             para dejar que la Muerte abra la puerta lentamente,
                   una breve rendija.
Tengo un vecino que jura por Omar.
Tengo un vecino que jura por Cornaro.
                                                           Los dos son felices.
Rostros de dos eternidades me miran sin cesar.
                                                           Que miren.


Versión de Miguel Martínez-Lage
De: "Poemas de Chicago"


sábado, 29 de febrero de 2020

CARL SANDBURG





Harrison street court



Oí de labios de una mujer
que conversaba con una compañera
estas palabras:

«Una mujer que se busca la vida
nunca se queda con nada
por más buscona que sea.
Es otro quien siempre se queda
lo que ella sale a buscar por las calles.
Si no es un chulo
es un toro el que se lo queda.
Ahora he de buscarme la vida
hasta que ni para eso ya valga.
Nada tengo que me compense.
Todo se lo quedó un hombre,
todas mis noches de busconeo.»


Versión de Miguel Martínez-Lage
De: "Sombras":


domingo, 23 de febrero de 2020

CARL SANDBURG





Paloma mancillada



Seamos sinceros: la dama no fue furcia hasta que casó con
             un abogado de empresa que la encontró entre las
             chicas del coro de un espectáculo de Ziegfeld.
Hasta entonces, nunca se quedó con el dinero de nadie,
             y pagó sus medias de seda con lo ganado cantando
             y bailando.
Amó a un hombre que amó a seis mujeres, y tanto tráfago
             a ella le cambió la cara: le exigía más y más dinero
             en afeites, sumas elevadas para los médicos de
             belleza.
Ahora conduce ella sola un coche largo y vendido bajo
             cuerda, se entera por los periódicos de los
             tejemanejes de su marido en la comisión interestatal
             de comercio, ha de comprar corsés de tallaje mayor
             a cada año que pasa y a veces se pregunta cómo se
             las apaña un hombre con seis mujeres


De: "Sombras":
Versión de Miguel Martínez-Lage


lunes, 17 de febrero de 2020

CARL SANDBURG





Se fue



Todos amaban a Chick Lorimer en el pueblo.
                          Lejísimos
                 todos la amaban.
Así las cosas, todos amamos a una chica salvaje y sujetamos
           con mano firme
                 el sueño al que aspira.
Nadie sabe adónde se fue Chick Lorimer.
Nadie sabe por qué hizo la maleta... unas cuantas cosas viejas
y se fue,
                           se fue con el mentón pequeño
                           y bien alto,
                           con el cabello suave y descuidado
                           ondeando bajo su sombrero de ala ancha,
bailarina, cantante, amante apasionada y risueña.

¿Eran diez o cien los hombres deseosos de dar caza a Chick?
¿Eran cinco o cincuenta los que por ella suspiraban con
            el corazón partido?
                  Todos amaban a Chick Lorimer.
                         Nadie sabe a dónde  se fue.


De: "Sombras"
Versión de Miguel Martínez-Lage
 

martes, 11 de febrero de 2020

CARL SANDBURG





Sueños en el crepúsculo



Sueños en el crepúsculo,
sueños tan sólo al final del día
que al caer el día regresan
a las cosas grises, a lo oscuro,
a lo lejano y lo profundo,
a la tierra de los sueños.

Sueños, sueños tan sólo en el crepúsculo,
tan sólo fotos viejas, recordadas,
de días perdidos en que la pérdida del día
con lágrimas escribía la pérdida del corazón.

Así lágrimas y pérdidas y sueños rotos
hallen tu corazón en el crepúsculo.


De: "Otros días"
Versión de Miguel Martínez-Lage



miércoles, 5 de febrero de 2020

CARL SANDBURG





Muchacha de ensueño



Llegarás un día con una flaqueza de amor,
tierna como el rocío, impetuosa como la lluvia,
el bronce del sol en tu piel,
el runrún de la brisa en tus murmullos,
y posarás con la elegancia de una flor de montaña.

Llegarás con tus brazos esbeltos, expresivos,
ladeada la cabeza de un modo tal como no ha plasmado
            escultor alguno
y matices dichos con el hombro y el cuello,
tu rostro con ánimo de pasar y repasar,
tantas veces como los cielos en delicado cambio
de nubes y azules y sol titilante.

                               Sólo que
tal vez no llegues, oh muchacha de ensueño,
tal vez sólo nos crucemos según gira el mundo
y tomemos de una mirada a los ojos
una película de esperanza y un día para recordar.

  
De: "Otros días"
Versión de Miguel Martínez-Lage