jueves, 5 de octubre de 2023


 

MARICARMEN VELASCO BALLESTEROS

 


 

 

CADA VEZ somos más
las que buscamos
a nuestros hombres
en el plantío
en el desfiladero

Las que planchamos
la misma prenda
como si el contacto con ella
pudiera regresarnos
el aroma de su cuerpo
la risa que sacudió su camisa
como si pudiera devolvernos
el recuerdo de su mano
aferrada a la nuestra
aquellos días
de sus primeros pasos

Muchas más
las que esperando
cada tarde
desdoblamos
la hamaca
de nuestras hijas

Las que en el patio
donde crecían
el papayo
y el naranjo
cavamos túneles
para esconder
a las niñas
que les han crecido los pechos

Los narcos las consideran
fruta
sabrosa

 

De: “La muerte golpea en lunes”

 

SANDRA SANTANA

 

 

 

 

EN LA abertura

emerge “agua”
cuando queréis agua.

Así aprendisteis
todos a nombrar
la ausencia;

ignorando
los términos
de vuestras posesiones.

De: “La parte blanda”

 

 

CAYRE ALFARO FONSECA

 

 


 

Poema novelado

 

Este poema sueña
con ser el número uno
en los rankings
de ventas.
El poema piensa
en estrategias
de marketing
y no en escritura.
Antes de pensar
en la escritura
piensa en el contrato
editorial, los comentarios
de contratapa y agenda
entrevistas y presentaciones.
Por las noches mira
mejor dicho contempla
a las estrellas
y les pide consejo.
Una estrella pop
le dice cómo hablar,
cómo ver, cómo sentir.
Claro, sencillo y
directo. Luego le regala
un cupón de descuento
para un cambio de look.
Con nuevo peinado y más
sentimientos encontrados
el poema va a una agencia
publicitaria y con asesoría
de un periodista y de otra
estrella pop, escribe
lo que en conjunto llaman
“su primer producto”.
Un éxito en ventas.
El poema, en lugar
de invertir en bienes
raíces, gasta todo
en lo que llama,
aunque suena mal,
“su segundo producto”.
Fracasa.
Pasa de moda.
El poema deja la escritura.
El banco le rechaza
un préstamo.
Con ayuda económica
de sus padres,
se dedica a un negocio
más rentable.
Los caballos, por ejemplo.
Compra uno y lo pone
a competir en una carrera
en la que solo participa él.
No hay manera de perder.
Sonríe para la foto.
 
 

ASTRID VELASCO

 

 


 

Soledad

 

1.

Temo que me infecte
con sus dientes púberes de princesa desflorada.
No volverá el blanco a su boca
ni los jazmines que escalaron de su falda hasta el cabello
serán imagen para la memoria.

 

2.

Mantenla lejos, madre,
sálvame de las promesas caducadas,
ampárame de las infaltables compañías que no querían estar.

 

3.

Se alimenta de la tierra,
borda estúpidos pregones
hasta llegar al dios que no desea nuestros rezos:
“compra, compra”.
Espera que seamos uno con la marca y el santo vendedor,
se congratula de las tarjetas de crédito,
y de tu caída, sobre todo de tu caída.

 

4.

Estos días,
se instaló en mi piel.
Observo a su minúscula lepra
desgranarme
para vaciar mi tiempo.
Ha marcado su territorio en mis labios, la muy perra,
ha dejado a la memoria
opacarse fuera de mi cuerpo,
golfa que abre las piernas
sin ofrecer sus besos.

Es mi tiña, mi vergüenza.

De: “Un espejo que mira hacia dentro”

 

 

ASGER SCHNACK

 

 


 

Vi unos pantalones que pasaron volando,
y una chaqueta, que pasó volando.

Pero en realidad era solo un par de zapatos,
que salió a correr con sus pantalones
y su chaqueta.

Nadie volaba.

Versión al español de Belangela Tarazona 

 

VALERIA CERVERO DAER

 

  


 
 
limpieza del corazón
 

somos en mayor parte lo otro
todo lo sólido se desvanece en sí mismo

 
el corazón, una piedra pulida que se convierte en esponja
¿dónde se separa del estómago?

la poesía es contagiosa

 
el corazón, un ave que vuela al centro

la cazadora se centra en su alimento
no atiende a provocaciones

 
el corazón, una lámpara en forma de gota
vista desde arriba, su luz va de adentro hacia afuera

la cazadora pierde el ángulo
para sacar ventaja

 
el corazón es la casa para el descanso del Shen
donde Luna recrea su espacio para regresar

la caza en vuelo fuera de la casa
luego las garras harán su trabajo

el corazón es el Rey y gobierna
por eso guarda la memoria del pasado

el pico de la cazadora limpia las plumas
las deja caer

el corazón nos une al cielo
su latido es ritmo para llegar al universo

 
                                               el vuelo se hace de carne

                             el corazón guarda el hogar del amor

                                                      la cazadora come

                                     su emoción es la alegría

                                                            la sangre fluye

                                                          su energía es el fuego

                                                el pico busca el corazón

 

De: “Territorio collage”.