Soledad
1.
Temo
que me infecte
con sus dientes púberes de princesa desflorada.
No volverá el blanco a su boca
ni los jazmines que escalaron de su falda hasta el cabello
serán imagen para la memoria.
2.
Mantenla
lejos, madre,
sálvame de las promesas caducadas,
ampárame de las infaltables compañías que no querían estar.
3.
Se
alimenta de la tierra,
borda estúpidos pregones
hasta llegar al dios que no desea nuestros rezos:
“compra, compra”.
Espera que seamos uno con la marca y el santo vendedor,
se congratula de las tarjetas de crédito,
y de tu caída, sobre todo de tu caída.
4.
Estos
días,
se instaló en mi piel.
Observo a su minúscula lepra
desgranarme
para vaciar mi tiempo.
Ha marcado su territorio en mis labios, la muy perra,
ha dejado a la memoria
opacarse fuera de mi cuerpo,
golfa que abre las piernas
sin ofrecer sus besos.
Es
mi tiña, mi vergüenza.
De: “Un espejo que mira
hacia dentro”
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