miércoles, 29 de noviembre de 2023


 

DAVID CRUZ JIMÉNEZ

 


 

 
Carta a Sor Juana Inés de la Cruz

 

El silencio es el pecado más cruel
cuando el invierno amenaza
con llevarse tu olor de las sábanas.
Sueña robarse tus escritos
para verte en la pira
y darle más dramatismo
a la historia.

Esperas a tu amante.
Juntas van a reintentar el diluvio.
Una vida es un charco
que se interrumpe
por el casco de un caballo.
Las palabras son la tumba que elegiste.
No hay votos ni vestimenta
que cubran tu desnudez.
El hombre es un necio.
Afila su espada.
Se masturba.

 

De: “Lazarus”

 

LEN GONZÁLEZ FLORES

 

 


 

Abuelo

 

Tienes la cara cansada

Como la tierra que labraste,

Estás lleno de sabiduría,

Tu piel arrugada de tantos problemas,

Te conectas con tátà mbátsúun y bè’go,

Lloras por los que se menosprecian

Por pertenecer a tu cultura.

Temes perderte,

Como los rayos del sol,

Al atardecer en las montañas,

Ya que tu lengua se está muriendo lentamente

Al igual que un árbol seco.

Quieres que se renazca y se valoren

Todos tus conocimientos

Para los que vienen en camino. 

 

Versión del me’phaa al español de la propia autora

 

FABIÁN CASAS

 


  

Calistenia


Todos los días le cocino a mi padre/ y le limpio el baño que parece intervenido por Pollock/ después hago karate en mi casa/ solo/ y por las noches fumo en el balcón/ escuchando pasar las ambulancias.

  

De: “Envíame tus poemas y te enviaré los míos”

 

MONTSERRAT ÁLVAREZ

 

  

 

Carta

 

Dicen que estás muerto
pero no lo creo
solo estás cansado
ya despertarás
como sueles, temprano
Así es en el campo
No te preocupes
yo me encargo
yo ganaré dinero
no pienses más en eso
Prepararé el café
para cuando despiertes
ya verás
lo bien que huele siempre
Aquí tienes
a dónde regresar
Vuelve
El mundo no es un lugar
sin salida como crees
Ya verás
que la única salida no es la muerte

 

ÁNGEL ORTUÑO

 

 

 

Mi doctor nunca fue a la escuela

 

Yo
habría hecho lo mismo. Inclusive,
lo hice.
Nos conocimos un día en que ambos estábamos
en cualquier otro lado menos
en el salón de clases. Le mostré un colador y le dije: es
mi mano. Llevo
días
así. Tú dirás que mi mano es la que lo sostiene pero, sabes? No,
mi mano ha sido siempre esta coladera.

Mi doctor no es estúpido. Las metáforas
le importan muy poquito.
Como no fue a la escuela, es literal a un grado extraordinario.

Me leyó la fortuna y luego usamos
lo que no era mi mano, para cernir un poco
de tierra de panteón.

Desde entonces poseo una salud de hierro.

 

DAMARIS CALDERÓN CAMPOS

 

 

 

Maldita la tierra que necesita héroes

 

La gente quiere héroes
en camiseta
cargando cubos de agua
respirando
sin respiración.
Señuelos.
Pájaros de cetrería.
De carroña.
La gente quiere mirarse
en el charco del héroe.
De la inmolación.
La gente quiere una causa.
No quiere nada.
Quiere comer.
La fraternidad al fin no es una idea revolucionaria
Es una cosa que uno aprende
por la vida adelante,
donde tiene que tolerarlo todo
y llega a encontrar gracioso
lo que tiene que tolerar
y casi acaba llorando de ternura

sobre lo que toleró.
Tiananmen y los tanques
de Praga.
Nadie es el héroe.
El héroe es una monstruosidad
que arrastra por todos
su cabeza deforme.