No
saben que están muertos
los muertos como nosotros,
no tienen paz.
Obstinados repiten la vida
se dicen palabras de bondad
releen en el cielo los viejos signos.
Corre un girón gris en Argelia
en el escarnio de los meses
pero inmóvil está el perno en un cálido nombre: orán.
Saint-Cloud, agosto de 1944.
Versión
de Diego Bentivegna