jueves, 18 de mayo de 2023

 

SANDRA LUCÍA RAMÍREZ

 

  

 

 

La idea de una afección cualquiera del cuerpo humano
no implica el conocimiento adecuado del cuerpo exterior.
Libro II, prop. 25

 

HAMBRE que me es ajena
pero que sacio con dolor en mis pezones
hambre que arrullo

desde la apertura del sacro
el cordón tasajeado
se conecta a tu espalda

duermes y no sabes
qué significa estar fuera de mí
te toco sin saber
qué significa la distensión en tus costillas

seco tu pelo oloroso a bayas falsas
derroto la distancia que intenta distinguirnos

en el ejercicio de poseer tu cuerpo
tú me apresas

cuerpo    alma    cosa entre las cosas

amor es patrimonio de los cuerpos

excrecencia de la voluntad

el pensamiento            yo pienso

como la vaca
como la cerda
como la perra que suspiró profundo
un momento antes de morir
condenada al silencio de su bestialidad

la bestia agacha su cabeza y ama.

 

JUAN DE CUETO Y MENA

 


 

Exemplifica

 

VIII

La orden del cielo exemplo te sea:
guarda la mucha costancia del Norte;
mira el Trión, que ha por deporte
ser inconstante, que siempre rodea;
e las siete Pleyas que Atlas otea,
que juntas parescen en muy chica suma,
siempre s’esconden venida la bruma;
cada qual guarde qualquier ley que sea.

 

ZAZIL ALAÍDE COLLINS

 


  


 
Curación popular

 

oshá   oshá   oshá

tiemblo en mi orgasmo, como las flores cimentadas en el agua, por la roca más pequeña y el adobe blanco. La lluvia exhuma. Echo un testal al comal. Es casi otoño y el pino más alto permanece en ventisca, como mi corazón soleado en la sierra de los Mansos y Pira, Apaches bruma y Jumanos búfalo, Sittin’ on the top of the world, bajo una estrella solitaria que ilumina a 50 ahorcados

oshá   oshá   oshá

Old Mexico abrasa al West Central. Los piquicurvos, en caderamen de Montaña Caballo, cantan a Sam la mañana; las cigarras posan en un mesquite frente a mi ventana. Reconozco las calles, sus cirios y apóstrofes, labrados a doble espacio por el frágil país que me circunda

oshá   oshá   oshá

seduzco mis recuerdos. Los ojos turquesa de mi abuelo dentro de la azul Balandra, el cian triste de su madre, sus largos dedos tallando la madera, las manos de su padre forjando; su dedo izquierdo mutilado, en mar abierto

oshá   oshá   oshá

yo tengo las manos de mi abuelo, y con ellas planeo estas turbulencias, corrientes que bajan desde Alaska; marinas, ruta de mis ballenas. ¿Hasta dónde llegaste, golondrina viajera?

oshá   oshá   oshá

Me permanecen los huesos y el mapa de la tierra que habité. Un no-lugar que con tu raíz

oshá   oshá   oshá

quiero sanar, ataviada de blanco, como mis muertos

 

 

RICHARD BRAUTIGAN

 

 

 

Cat

 

Una tarde soleada después de hacer el amor, estábamos recostados
y decidimos que el nombre de nuestra primera hija sería Cat, así la hubiéramos
llamado; pero ahora que dejamos para siempre de
hacer el amor y que no tendremos esa niña, o cualquier
otro hijo, yo me condené a ser el poeta
en tus sueños que cae a plomo como lluvia vespertina.

 

 

ADRIANA DORANTES MORENO

 

 

 

Hechos 1

 

La belleza está circunscrita a las tallas
y el gusto está domesticado para privilegiar lo menudo,
lo bien proporcionado.

Una mujer fea,
con el debido arreglo y la importantísima delgadez,
fácilmente se convierte en una mujer hermosa.
Una mujer gorda,
con el debido arreglo,
no es más que una mujer gorda.
Solo cuando pierda peso tendrá la atención de los otros:
será bella.

 

IRENE SELSER

 

  

 

Los jubilados
recuerdos y migajas
entre palomas