sábado, 26 de septiembre de 2026


 

VITTORIO SERENI

 


 

Las manos

 

Estas manos tuyas en defensa de ti:

me hacen sombra en la cara.

Cuando lentas las entreabres, allí enfrente

la ciudad es aquel arco de fuego.

Sobre el sueño futuro

serán persianas rayadas de sol

y habré perdido para siempre

aquel sabor a tierra y a viento

cuando volverás a tomarlas.

 


ÁNGELA MALLÉN

 

                        

 

Frío

(Axioma Décimo)

 

                   Mi madre me llevaba

                   todo recto por el frío.

                   Ahora veo la estatua de hielo que éramos

                   en aquella ciudad vieja del nordeste.

 

                   Tuve suerte de erigirme

                   esperando con ella

                   en el centro del frío, debajo del castillo.

                   Yo tenía su fragancia,

                   ¿o era su miedo?

                   (¿o su temeridad?)

 

                   Mi madre me llevaba todo recto por el frío.

                   Había una iglesia grande donde olían

                   a incienso las gitanas

                   sentadas en la noble escalinata.

                   Los gigantes dormían en la Casa

                   Consistorial.

 

                   Mi madre me llevaba

                   todo recto por el frío.

                   La calle San Antonio,

                   enfrente de la tienda

                   del petróleo y las papas, junto a los Cines Fémina,

                   hasta la pastelería.

 

                  Dos galletas ovaladas:

                  chocolate y anises de colores.

                  Ternura, privilegio.

                  Un cándido secreto.

 

                  En el centro del frío,

                  me comía a mi madre.

 

De: “La noche en una flor de baobab”

 

DOROTHEA LASKY

 

 

 

Perro

Para Lucy

 

Cuando mi padre no era más que un cadáver
El hombre vino y lo puso en una bolsa mortuoria
Había otro hombre senil
Con el que compartía la habitación
El hombre reconoció la bolsa negra y se asustó
Yo lo sostuve mientras se llevaban a mi padre

Ahora me siento en la vereda con mi perra
Le digo que nada es permanente
Así que tenemos que sentarnos acá y disfrutar el aire fresco
Que huele a otros mamíferos
Ella olfatea y me mira
Yo la rodeo con el brazo y empiezo a llorar

Una vecina aparece con su hijo
Que se esconde detrás de la esquina
Le tiene miedo a los perros
Llevo a mi perra adentro
Subimos la escalera saltando
Somos sólo dos cosas en el aire

 

Versión de María Ramos, Valeria Meiller y Cecilia Pavón.

 

DAVID DELFÍN

 

 

 

Didáctica general:

―Procede como se palparía un espejo el rostro. «Mirar sin ser visto a quien nos mira mirar», Blanca Varela, Ejercicios materiales. Codicia el vivir conservado en la amalgama de los vínculos.

 

Didáctica primera:

―¿Si fueras el Mar, qué instantes arrastrarías hasta la orilla?

 

De: “Oqueruela Tékne”

 

 

ÁNGEL GUINDA

 

 

 

Escribo como odio

 

Escribo para abandonarme,
para hacer infinita la soledad que acompaño.
Escribo para volar
el mundo
y explorar laberintos de tiniebla y espejos.
Escribo para no fingir
cuando hiervo devastación y fe en el caos.
Escribo para vencer
tentación de durar
y, menos desbocado, morir más.
Para, lo escrito ayer, poder romper mañana,
tomar pulso al abismo, maldecir, corromper,
desistir, apagar, despertar a dormir, ocultar, abolir.
Escribo para matar.

 

De: “Me he fumado la vida: Antología poética”

 

 

 

LOGAN FEBRUARY

 

 

 

No amo nada que no me quepa en las manos
a la manera de Hanif Willis-Abdurraqib

No amo nada
que no me quepa en las manos.
Pero, por otra parte, tengo manos grandes.
Entonces prefiero las cosas pequeñas,
para poder armar un montón de cosas:
mi piedra deforme de la suerte,
la cadena oxidada de la puerta,
el clip para rascarme lo que me pica por dentro,
el corazón con forma de caracol de mi novio,
blanco como una perla, limpio de sangre.

Todo el mundo lleva las de perder en su propia historia:
¿qué problema hay en guardarle un lugarcito dentro de mí?
¿Por dentro todo el mundo
no trata de ocultar algo,
de meter de contrabando a alguna bestia cálida?
Echo de menos mi casa en mi propia habitación,
no vuelvo a mostrar la cara hasta que
mis ojos cobren vida de nuevo.

Buenas noches, ventana.
Buenas noches, pared.
Buenas noches, hermanito.
Buenas noches, noche. Perdón por estar
tan triste. Todo el mundo
lleva las de perder en su propia historia.

 

De: “Fuckboys”

Version de Ezequiel Zaidenwerg