Mostrando entradas con la etiqueta ENRIQUE BANCHS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ENRIQUE BANCHS. Mostrar todas las entradas

viernes, 30 de enero de 2015

ENRIQUE BANCHS


 
 

Tornasolando el flanco a su sinuoso paso…

 

Tornasolando el flanco a su sinuoso paso
va el tigre suave como un verso
y la ferocidad pule cual terso
topacio el ojo seco y vigoroso

Y despereza el músculo alevoso
de los ijares lánguido y perverso
y se recuesta lento en el disperso
otoño de las hojas El reposo

el reposo en la selva silenciosa
la testa chata entre las garras finas
el ojo fijo impávido custodio

espía mientras bate con nerviosa
cola el haz de las férulas vecinas
en reprimido acecho así es mi odio.

 

 

miércoles, 9 de octubre de 2013

ENRIQUE BANCHS




Entra la aurora en el jardín


Entra la aurora en el jardín; despierta
los cálices rosados; pasa el viento
y aviva en el hogar la llama muerta,
cae una estrella y raya el firmamento;

canta el grillo en el quicio de una puerta
y el que pasa detiénese un momento,
suena un clamor en la mansión desierta
y le responde el eco soñoliento;

y si en el césped ha dormido un hombre
la huella de su cuerpo se adivina,
hasta un mármol que tenga escrito un nombre

llama al recuerdo que sobre él se inclina.
Sólo mi amor estéril y escondido
vive sin hacer señas ni hacer ruido. 

De “La urna”



lunes, 7 de octubre de 2013

ENRIQUE BANCHS





Sombra de árbol


¡Amigo de los pájaros!: tú eres
y por esa humildad de fortaleza
Gracias, sombra sagrada de los árboles
como la casa mía por lo manso
Ahora te derramas en mis brazos,
sombra, y siento un humor como de aurora
sobre la hierba nueva de los prados
que hay en tus ramas bellas como brazos
y una serenidad grave de lago
He parado mi planta en el camino
pones sobre el asombro de mis ojos...
Para el fin de la vida y del trabajo,
como un sudario todo de armonía,
tenga tu gran serenidad, hermano. 


Del “El cascabel del halcón”

domingo, 6 de octubre de 2013

ENRIQUE BANCHS




Balbuceo


Triste está la casa nuestra,
triste, desde que te has ido.
Todavía queda un poco
de tu calor en el nido.

Yo también estoy un poco
triste desde que te has ido;
pero sé que alguna tarde
llegarás de nuevo al nido.

¡Si supieras cuánto, cuánto
la casa y yo te queremos!
Algún día cuando vuelvas
verás cuánto te queremos.

Nunca podría decirte
todo lo que te queremos:
es como un montón de estrellas
todo lo que te queremos.

Si tú no volvieras nunca,
más vale que yo me muera...;
pero siento que no quieres,
no quieres que yo me muera.

Bien querida que te fuiste,
¿no es cierto que volverás?
para que no estemos tristes
¿no es cierto que volverás? 



sábado, 5 de octubre de 2013

ENRIQUE BANCHS



  
Cancioncilla



Malva,hiedra y mejorana,
digan todas: es Enero.
Y la abuela hila que hila
los vellones tempraneros.

-Dame más lana, hija mía,
que hacer una toca quiero.
-Madre, por el valle fui
y he querido los corderos.

Malva, hiedra y mejorana,
digan todas: es Enero.
Y no curaban del hato
la pastora ni el mozuelo.

-Ve, la mano se me cansa,
y el huso vacío vuelvo...
Alzaba al hablar la abuela
a la luz los ojos ciegos.

-Dame más lana, hija mía,
que hacer una toca quiero...
Y alzaba al hablar la abuela
al cielo los ojos muertos.

Malva, hiedra y mejorana,
digan todas: es Enero.
La pastora, la pastora
se ha cortado su cabello.

En las manos de la abuela
puso su tesoro entero,
todo su cabello de oro
en los temblorosos dedos.

La abuela al hilar decía:
-¿Qué lana parece helecho
y seda y agua de fuente
y vegada de trovero?...

Malva, hiedra y mejorana,
digan todas: es Enero.
A ver hilar a la abuela
bajó un ruiseñor del cielo. 



miércoles, 2 de octubre de 2013

ENRIQUE BANCHS




La senda de los manzanos



Daban sombra a la senda los manzanos,
y cual templos con cálices de aromas,
maduraban los árboles lozanos
la carne blanca y dura de las pomas.

La hierba amarillenta, el puente roto,
las condecoraciones del sol manso
sobre la charca verde y sobre el soto
y la canoa quieta en el remanso,

eran como reposo para el alma
la mendiga de calma
en la senda con sombra de manzanos.

Rodeábanme, al mover paso tardío,
mariposas y sol, silencio y río,
en la senda con sombra de manzanos. 



sábado, 2 de marzo de 2013

ENRIQUE BANCHS





Árbol feliz



¿Qué es esto? Ayer no más árbol desnudo
Y seco, abandonado, inmóvil, mudo.
De nuevo al cielo azul joven te elevas,
Pomposamente lleno de hojas nuevas. 

Y aquellas ramas rotas que tenías,
Y aquellas hojas secas que veías
Como instantes caer ¿adónde han ido?
¿Tanto antiguo dolor desvanecido? 

Bajo la maravilla de hojas verdes,
no lloras lo que pierdes;
Retoñas en la misma cicatriz
Y flor se llama lo que fue quebranto...
¡Comprendo como puedes vivir tanto,
Árbol feliz!


viernes, 22 de febrero de 2013

ENRIQUE BANCHS






Si en el mar de la vida soy estela…




Si en el mar de la vida soy estela
que se deshace apenas levantada 
tras un brillo fugaz de lentejuela: 
estela, espuma, nada…

Si en la onda, después que me revela 
nada queda de mí, a onda tornada 
y muero sin poder seguir la vela 
que me crea y se aleja despiadada: 

¿por qué del mar fatal alzarme quiero, 
y ansioso el rumbo de la nave miro 
y un miraje de playa me desvela? 

¿por qué, si no sé ir, llegar espero, 
por qué mi fe, por qué luchando aspiro 
si en el mar de la vida soy estela? 

De “Versos del anochecer”



jueves, 21 de febrero de 2013

ENRIQUE BANCHS





Vienes a mi…



¡Vienes a mí!: y el Universo nace

lleno de repentina primavera. 
Sube, desvaneciéndose ligera 
la Tierra al Cielo, para que la abrace.

La Tierra ondea como gran bandera 
que a nuestros pies pomposamente yace; 
se extiende, se levanta y se deshace 
etéreamente en la celeste esfera. 

Postrada está la Tierra ante nosotros; 
lejos, en ondas áureas se levanta 
trémula, melodiosa, pura y santa.

No tiene crimen; no la hollaron otros: 
es torrente levísimo de flores 
que está manando de los dos amores.

De “Versos del anochecer”


miércoles, 20 de febrero de 2013

ENRIQUE BANCHS





Una noche de seda…



Una noche de seda, de secreto, 
de silencio, de calma y de dulzura, 
todo velado, leve, vago, quieto 
y evanescente en la arboleda oscura… 

Pálida noche misteriosa y pura, 
nada, en ella, vivía por completo; 
la frase era un suspiro de ternura 
la idea desmayaba sin objeto… 

Te sentí, como en sueños, a mi lado, 
lánguida e impalpable forma clara, 
temiendo que la brisa te llevara.

- ¿Por qué me dejas? –murmuré angustiado- 
por mi mano resbalas, sueva y triste… 
- No soy yo: es una lágrima… -dijiste.


De “Versos del anochecer”

lunes, 1 de octubre de 2012

ENRIQUE BANCHS






Tornasolando el flanco...



Tornasolando el flanco a su sinuoso
paso va el tigre suave como un verso
y la ferocidad pule cual terso
topacio el ojo seco y vigoroso.

Y despereza el músculo alevoso
de los ijares, lánguido y perverso
y se recuesta lento en el disperso
otoño de las hojas. El reposo...

El reposo en la selva silenciosa.
La testa chata entre las garras finas
y el ojo fijo, impávido custodio.

Espía mientras bate con nerviosa
cola el haz de las férulas vecinas,
en reprimido acecho...así es mi odio.


domingo, 30 de septiembre de 2012

ENRIQUE BANCHS






Sombra



Si la muerte es final, total olvido,
el alma, en ese sueño no sentido,
nada es, pues no sabe que ha vivido;
nada, pues de sí misma está vacía.

O, acaso, sombra es de lo que ha sido,
y en vena vana hay eco de un latido
y oye caer en ilusorio oído
hojas secas de extinta melodía.

Sombra. Sombra de todo lo perdido,
reflejo que por siempre ha recogido
fugaz amor e instante de agonía,

y por siempre, en el Tiempo detenido,
sueña que es cierto su vivir mentido
porque espera la muerte todavía.