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viernes, 18 de abril de 2025

OLGA AZABAL D

 

 


 

Entonces me hablabas
de cuando tus padres eran jóvenes.
De que ahora comenzabas a
entender la distancia.
Y tu mirada de niña
asistía al presente,
aturdida por la realidad
descubierta.
El agua crujía para advertir
que somos,
Madre,
fractura de un tiempo.
Hielo roto que ennegrece
incluso en verano.

 

 

De: “Un silencio blanco”

 

jueves, 17 de abril de 2025

OLGA AZABAL D

 

  

 

Hay un punto en la noche en el que corro.

 



Hay un punto en la noche en el que corro,
Madre.
La madrugada es un estallido
un rugido de hielo.
Caes,
te subo a mi espalda
y no paramos nunca
y no llegamos nunca
sólo trazamos surcos
en sorda huida.

  

De: “Un silencio blanco”

 

miércoles, 16 de abril de 2025

OLGA AZABAL D

 

 


 

Los árboles se ajaron
por el peso de la tormenta.
Sentadas observamos
el desfile del frío
y no quedó nadie
que resistiera al invierno.
Abierto el libro de la vida
entonamos un salmo.
Las manos cesaron
de agarrar la existencia.
Sabíamos ya,
Madre,
que también la nieve
quema.

 

 

De: “Un silencio blanco”

 

martes, 15 de abril de 2025

OLGA AZABAL D

 

 


 

Leí que los peces
entran en un estado de congelación
para pasar el invierno.

Ahora sé que las glicoproteínas son
agentes anticongelantes celulares.

También sé que «Perlerorneq» significa
en lengua esquimal «sentir el peso de la vida».
¿Qué más podía hacer?

 

 

De: “Un silencio blanco”

 

 

domingo, 13 de abril de 2025

OLGA AZABAL D.

 

 

 

¿Y si nos equivocamos al huir?
Si ya estamos aquí
vamos a dejarnos anegar
por el espanto.
Yo creo, Madre,
que si nos sale por los ojos
ya no querrá jugar con nosotras.
Dicen,
que le divierte el desconcierto,
que si cedemos al frío
el olvido soplará desde el interior.
Respirarás tú,
respiraré yo
y la Montaña
velará por nosotras.

 

De: “Un silencio blanco”