"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
domingo, 15 de octubre de 2023
ELSA CROSS
4
No
sé si el largo coloquio de
los pájaros
o el viento del este
o qué tempestad benigna
anuncian tu llegada
Las cosas tienen prisa
Todo se enciende
El aliento se corta
a cada instante
Te
precede ese viento
que estremece el alma
y la ventana
y luego tanta quietud
silencio—
Y
esta voz por dentro
que no calla
De: “Tu otro nombre”
PIETRO DE MARCHI
Lección de escritura
a Fabio Pusterla
El homo faber sabe hacer las cosas:
corta troncos en la justa estación,
los deshoja y con mimbre
aprieta los haces,
luego hiende los leños para reducirlos a astillas
y colocarlas en lugar reparado,
contra el muro de casa que mira a occidente
donde el sol de verano dura mucho
y la leña más verde
tiene tiempo de secarse
mientras la poca resina remanente en la corteza
perfuma de bosque el aire.
Aprende entonces tú también: pon en fila las palabras
y cada frase en su puesto,
como los trozos de leña
de la pila.
De: “Una lluvia sin nube”
Versión de Pablo Ingberg
CARMEN ALIAGA
Dejo
mi cueva abierta,
mi sombra en la pared,
mi luz en el espejo
de la deformidad.
Dejo mis huesos rotos
en cajitas flotantes,
el abrupto oleaje
de la memoria.
Dejo también mis carnes
escasas y mordidas,
el peso en la balanza
de la obsesión.
Dejo el día confuso
y las tardes espesas,
el misterio y la huida
en las manos oscuras
de la nocturnidad.
De: “Caída de ballena”
JOSÉ MANUEL ARANGO
Una larga conversación
Cada
noche converso con mi padre
Después de su muerte
nos hemos hecho amigos
DARÍO LEMOS
Sepulcros pulcros
Cuando
tenía 4 años me picaron las hormigas
bajo un árbol maduro de mandarinas fértiles,
pero todavía no teníamos este desastroso cielo azul.
Alma ¿qué hacemos, si no somos piedras para rodar bajando la montaña?
Permaneceremos, alma, pisados por las mismas ambulancias,
esos gritos de los hombres sólo terminarán cuando sean colocados de pie en los
sepulcros pulcros,
y si alguien queda llorando en la tierra el viaje de ese bienamado
que utilice el agua de esas lágrimas para refrescar los prados nomeolvides.
No es que yo quiera continuar viviendo,
sino que hoy amaneció un enano brillante a mi lado, disolviéndome.
¿A qué ciudad podría viajar para verdaderamente estar lejos?
La piel no se aleja de la piel,
y la piel del espíritu es lo que respira.
Ahogado el espíritu
comienza la segunda vida.
Esa vida que dejamos en los pequeños bolsillitos de pana donde sólo cabe un
dedo.
MARIO RIVERO
Endecha
Estábamos
perdidos
cuando nos encontramos
en aquel retraso de aeropuerto.
Yo
estaba lleno de noche y de frío,
aunque había pasado tres días
en el “San Francisco”,
con una muchacha de nalgas redondas.
Tu
creíste que yo era un camionero.
Admiraste la vulgaridad de mi estilo
y me amaste por ello.
-No lo era.-
Yo
creí que tú eras una princesa,
que arrastraba hasta mí su aburrimiento.
-Y es verdad.-
Como
es verdad que seguimos estando perdidos.
Yo, por no poder soportar la realeza,
tú, por no saber nunca lo que estás haciendo.
