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domingo, 29 de enero de 2017

MARINA CENTENO





Soliloquio



Se gasta el agua de las ingles
atormentada en piedra
que se parte dulcísima en fragmentos

Nace un sonido libido en la atmosfera
que arranca el tuétano de la memoria
en prontitud de púrpura

El paisaje es danza de venado que aparea en soliloquio

Las moscas se entretienen en el aire –fugacidad de muerte-
en generosa vacilación de alas
con mieles esparcidas
por rotunda congregación de ritmos

El estallido busca la explanada para morirse en líquido

El rostro de los mil rostros que me ejercen
es una pausa brusca del instante
con poemas de júbilo en los labios


lunes, 23 de enero de 2017

MARINA CENTENO





Un poema de amor



Yo duermo en el sur
donde el árbol crece desprovisto
y el sol rompe la piel con su amarillo

Tú navegas el mar de los destinos
paladeas la sal de los rincones
desordenando todos mis silencios

Vacíame la noche
en el labriego ducto de mi libido
Abre las llagas
con espada de luz y de infinito

Tu cincel me desarma
y me vuelvo cabriola en el martillo
porque llegas variable a los relojes
en las ojeras que surgen de improviso
por el insomnio húmedo

Sujeta voy hacia el peligro
por la curva cerrada de tu exilio

Menstrúan lunas
se prepara el camino

un sigilo de mar se revuelca en el río


martes, 17 de enero de 2017

MARINA CENTENO


  

Melancolía



A ratos
las hojas se deshacen
con la melancolía de los que arrastran
su quebranto de gris en el invierno

A ratos
se dispersa el poema en el sillón
y se mece a placer nuestro silencio



miércoles, 11 de enero de 2017

MARINA CENTENO

  


A Progreso



Sabe a sal el viento blanquecino
entre las desgreñadas palmeras inclinadas por el tiempo.
El viejo mar. ¡Incansable viajero!
Proveedor de sueños prolongados e inciertos
que dejan estela de espuma en cada brecha que surca el marinero.
Hay en ti un intangible sentimiento de titán invencible y soberbio,
de inquebrantable quietud que surge de tu alma de Hidalgo caballero.
Impávido, transcurre el segundero del reloj para dejar huella en las venas
de tu cuerpo costero….
¡Ay de esas horas gloriosas!,
que en el pecho hicieron mella en forma de dolor y de lamento
aquellas voces iracundas que clamaron sustento.
Te han lacerado el alma los ruegos del servil hipócrita que en la porfía,
sembró la incertidumbre en un pueblo vislumbrado de progreso
al maquillar la faz de tu semblante sacro para teñir de púrpura tu cielo.
Quién escribirá la historia de la muerte al deambular sin rumbo sobre el viento
que azota sin piedad a tu lecho de espuma.
Progreso, te basta el mar, la monotonía del tiempo, la languidez del cielo y las aves
surcando tu silencio…
Te basta la gallardía del faro inmaculado y sereno, con la intrepidez del viento que revierte en sus vericuetos.
Te basta la irreverencia de un pueblo que pide a gritos: ¡¡Progreso!!
Al llorar verdades sobre tu suelo de asfalto negro,
pisoteada la blancura de tu piel costera
el ulular del viento que cada tarde surca
la inmensidad del mar y la impavidez del tiempo.
Las retinas del recuerdo distorsionan las imágenes
y a través de la tempestad brilla el reflejo de la luna sobre el mar,
el navío pesquero acoge con piedad a los luceros
y se ve surcar bandada de aves que al emigrar perdieron el camino del regreso.
En el apocalíptico rumbo de la humanidad fraguada en yerros,
se enreda tu historia entre sus dedos pretendiendo incinerar los triunfos justicieros
que edificaron tu nombre, escrito en el epitafio de un silencio: Progreso.


Nota: Progreso es una población costera ubicada al norte de la península de Yucatán, México.


jueves, 5 de enero de 2017

MARINA CENTENO




El amor



Cuando el amor llegue
no lo detengas a la puerta
déjalo pasar hacia tu estancia
que salpique las cortinas y floreros
que llene de pájaros las sábanas

No
no lo detengas

déjale pisar los corredores
que atraviese el jardín
donde ladran los perros
por las sombras que pasan

Cuando el amor llegue
dale una taza de té
y busca en el cajón
el pañuelo que tejió la soledad
con hilos de agua

vístele de tarde
y ponte el vestido verde

y sal a la calle
a decir a la gente
que el amor permanece

y te alcanza


jueves, 26 de mayo de 2016

MARINA CENTENO




El amor



Cuando el amor llegue
no lo detengas a la puerta
déjalo pasar hacia tu estancia
que salpique las cortinas y floreros
que llene de pájaros las sábanas

No
no lo detengas

déjale pisar los corredores
que atraviese el jardín
donde ladran los perros
por las sombras que pasan

Cuando el amor llegue
dale una taza de té
y busca en el cajón
el pañuelo que tejió la soledad
con hilos de agua

vístele de tarde
y ponte el vestido verde

y sal a la calle
a decir a la gente
que el amor permanece

y te alcanza


viernes, 20 de mayo de 2016

MARINA CENTENO




A progreso



Sabe a sal el viento blanquecino
entre las desgreñadas palmeras inclinadas por el tiempo.
El viejo mar. ¡Incansable viajero!
Proveedor de sueños prolongados e inciertos
que dejan estela de espuma en cada brecha que surca el marinero.
Hay en ti un intangible sentimiento de titán invencible y soberbio,
de inquebrantable quietud que surge de tu alma de Hidalgo caballero.
Impávido, transcurre el segundero del reloj para dejar huella en las venas
de tu cuerpo costero….
¡Ay de esas horas gloriosas!,
que en el pecho hicieron mella en forma de dolor y de lamento
aquellas voces iracundas que clamaron sustento.
Te han lacerado el alma los ruegos del servil hipócrita que en la porfía,
sembró la incertidumbre en un pueblo vislumbrado de progreso
al maquillar la faz de tu semblante sacro para teñir de púrpura tu cielo.
Quién escribirá la historia de la muerte al deambular sin rumbo sobre el viento
que azota sin piedad a tu lecho de espuma.
Progreso, te basta el mar, la monotonía del tiempo, la languidez del cielo y las aves
surcando tu silencio…
Te basta la gallardía del faro inmaculado y sereno, con la intrepidez del viento que revierte en sus vericuetos.
Te basta la irreverencia de un pueblo que pide a gritos: ¡¡Progreso!!
Al llorar verdades sobre tu suelo de asfalto negro,
pisoteada la blancura de tu piel costera
el ulular del viento que cada tarde surca
la inmensidad del mar y la impavidez del tiempo.
Las retinas del recuerdo distorsionan las imágenes
y a través de la tempestad brilla el reflejo de la luna sobre el mar,
el navío pesquero acoge con piedad a los luceros
y se ve surcar bandada de aves que al emigrar perdieron el camino del regreso.
En el apocalíptico rumbo de la humanidad fraguada en yerros,
se enreda tu historia entre sus dedos pretendiendo incinerar los triunfos justicieros
que edificaron tu nombre, escrito en el epitafio de un silencio: Progreso.


sábado, 14 de mayo de 2016

MARINA CENTENO




Soliloquio



Se gasta el agua de las ingles
atormentada en piedra
que se parte dulcísima en fragmentos

Nace un sonido libido en la atmosfera
que arranca el tuétano de la memoria
en prontitud de púrpura

El paisaje es danza de venado que aparea en soliloquio

Las moscas se entretienen en el aire –fugacidad de muerte-
en generosa vacilación de alas
con mieles esparcidas
por rotunda congregación de ritmos

El estallido busca la explanada para morirse en líquido

El rostro de los mil rostros que me ejercen
es una pausa brusca del instante
con poemas de júbilo en los labios


domingo, 8 de mayo de 2016

MARINA CENTENO




Melancolía




A ratos
las hojas se deshacen
con la melancolía de los que arrastran
su quebranto de gris en el invierno

A ratos
se dispersa el poema en el sillón
y se mece a placer nuestro silencio

lunes, 2 de mayo de 2016

MARINA CENTENO



  

Un poema de amor



Yo duermo en el sur
donde el árbol crece desprovisto
y el sol rompe la piel con su amarillo

Tú navegas el mar de los destinos
paladeas la sal de los rincones
desordenando todos mis silencios

Vacíame la noche
en el labriego ducto de mi libido
Abre las llagas
con espada de luz y de infinito

Tu cincel me desarma
y me vuelvo cabriola en el martillo
porque llegas variable a los relojes
en las ojeras que surgen de improviso
por el insomnio húmedo

Sujeta voy hacia el peligro
por la curva cerrada de tu exilio

Menstrúan lunas
se prepara el camino

un sigilo de mar se revuelca en el río