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lunes, 21 de enero de 2013

MAX AUB





Pregunta


¿Qué quieres, joya y piedra,
noche galana?
¿Engañarme con tu seda
azul y alada?
Como si yo no supiera
que al albor de alba
tanto lucero y estrella
quedará en nada.
Telaraña de planetas,
¿qué oscura araña
escondida envenena,
noche africana,
tanto lucero y estrella?
¿Qué nos separa?
Ni tú llegas a tierra,
ni yo tengo alas.

20-3-42

domingo, 20 de enero de 2013

MAX AUB





Poética para Djelfa



para que el estilo del decir se assemejasse al sentir, y las
palabras y las cossas fuessen conformes.
Fray Luis de León. (De los nombres de Cristo)


Quisiera decir las cosas
tal como son.
Dar con las palabras justas
como el filo de una hoz.
Quisiera hablar sin imágenes,
mudo como el corazón,
igual objeto y vocablo
como es a lo real el sol,
y que estos mis sentimientos
fueran voz,
trágica potencia muda
de los hechos como son.


Que si digo el verde prado
de esmeralda o corindón,
cada cual se representa
su vivo verde interior.
Y si escribo el verde amor,
cada cual tendrá su tinto
y preferido color.
Quisiera decir las cosas
tal como son,
sin alegorías ni imágenes
como el sol.
Contar, sin más,
lo que fue y sucedió.
Por falta de exactitud
la belleza se inventó;
lo que va de lo visto
a lo que se pintó.
En el cantar que quisiera
sobra todo cuanto soy.

9-3-42


sábado, 19 de enero de 2013

MAX AUB





 Cárcel de Niza


(12 de Junio de 1941)


Soy lo que seré.
Lo que seré soy.
Tanto da morir mañana
como morir hoy


viernes, 18 de enero de 2013

MAX AUB





Mora



El sol, la sed.
Al norte, Argel.
Una morilla
anda cernidilla,
blanco garbo,
blanca gracia,
blancos pliegues
y repliegues,
blanca almalafa.
Ojo oscuro entrevisto
que ve sin ser visto,
mira y ofrece.
Sólo apunta
y brilla
la negra punta
de la zapatilla.
Blanco garbo,
blanca gracia,
blancos pliegues
y repliegues.
Paso menudín,
en nieve envuelta
lujuria desenvuelta;
hora del almuecín.

El moro va delante
sin duda que le soliviante.
La mora vuelve la cabeza
con sutil destreza.
El preso que la ve
queda más preso.
El sol, los árboles, la sed;
al norte, Argel.

10-5-42


jueves, 17 de enero de 2013

MAX AUB





Amaneceres


A Carmen, hija


1

Una flor
se atreve
al amarillo limón.
Salta
colorada
una pintita.
Zumba un abejorrón,
verdón.
De todos modos
ya todo es de todos:
el sol que se asomó mondo y lirondo
ya no es redondo.

2

Albor esmerilado,
silencio en trino
en almenas de nubes
sol clandestino.

3

En la pradera moza
la primera amapola,
colorada y sola

4

Al hálito del día
el sol sopla los aires
y se limpia en la escarcha.
En la remañanilla
la tierra plata y fría.
Con sol albino,
remusgo fino.
Los álamos se ponen a temblar.
Gallos, por romper hielos,
dan en cacarear.
Con la claror los perros
dejan libres los aires
para las aves.
Medios colores niños,
fríos fundidos.
A grandes zancos
gana el oro su color
sobre los blancos.
La escarcha juega a nieve
hasta las nueve.

23-4-42

miércoles, 16 de enero de 2013

MAX AUB





Cancionerillo africano


A Mimín
1

La noche a la mañana
deja la tierra verde,
que marzo da una vida
y otra el año que viene.

2

Salieron, blanco limón,
pintillas en los alcores,
perdidas entre cien verdes,
trece pobrecitas flores.
En la punta de sus pétalos
lo rosa asoma rubores.

3

Cada año muere la tierra,
cincuenta son la medida
más corriente de los hombres
tres meses la de la espiga,
una mañana las flores,
horas las moscas del día,
montan siglos las ballenas,
y tanta muerte es la vida,
igual que estas alambradas
plantan la libertad viva.

4

Todo es aquí corto y tremendo: frío,
calor y primavera.
Todo cuanto es ya ha sido
en el acto de ser.
Desierto vencedor, seguro olvido:
dura en las dunas tan poco el ayer
que no importa el mañana,
lo que ha de suceder
ya fue. El moro piensa, frente a nada,
que no hay nada que hacer.

5

Lanzan sus lanzas al aire,
atrevidísimas del tiempo amable,
hierbas, canas de mil nombres,
tiernas y fuertes de sus verdes sables.

6

Todos estos planetas africanos
nunca me fueron, hija, tan lejanos:
nunca vi sol ni luna tan arriba,
justo encima
de quien los mira.

7

¡Qué placer,
luna nueva,
de volverte a ver,
tan tierna!
Rajita de cebolla
que a la noche das vida
todavía prendida
de la morena luz del día.

8

Siendo, como lo es, tan vieja,
la tierra ¡es tan joven!
Una estación borra la otra,
no se le notan los trotes.

9

Esta noche creció un palmo la hierba
–la niña ya es mujer–
tanto que a los tres días de nacer
aquí los cardos son ya de comer.
Esa primavera lenta,
de yemas y verdecer:
grises orillas del Sena,
que conociste anteayer,
humo lento, rosa plata,
Elsa, Anna, Claire
parece aquí un canto muerto,
cuento de antes de nacer.
Aquí todo es violento,
cara o cruz, frente o revés,
la media tinta no existe,
el tono fundido no es,
todo ronco, bronco, duro,
hombres hechos de una vez,
calor o frío sin medio;
la rambla, torrente o sed;
la espiga nace rastrojo,
nada cuenta la mujer.
Esta noche creció un palmo la hierba
–la niña ya es mujer–
tanto que a los tres días de nacer
los cardos ya son buenos de comer.

10

No crece la tierra,
se renueva,
pero mientras crezcas
te irá pareciendo
más pequeña.

11

Por los marzos, bozo verde;
en abril, barba crecida.
Los días ya van de largo.
¡Los limones de la niña!

12

Tan tuyos tus quince años
como estas tierras
deben de sentir suyas
sus verdes hierbas.

13

Te miro y no te creo
¡te has hecho tan mayor!
Dejas de ser renuevo.
Ahora tienes nidos, en tus brazos tiernos,
y te mece el viento.

14

¡Marzo coloradillo,
marzo barbilampiño,
marzo contrario
marzo lavado,
marzo limpio,
marzo fino,
marzo recién nacido,
marzo jilguero,
cómo te quiero!

15

Ya son tuyas tus ramas,
ya son tuyas tus raíces,
ya son tuyas tus hojas,
ya son tuyos los aires.
Tuya es la tierra
y tuyo lo que sabes,
tuya la savia,
tuyo lo que no sabes.
¡Ánimo vence en guerra
y las ramas, raíces, hojas y aires!

16

Esta primavera,
tan nueva,
es tataranieta,
tan vieja,
de la otra
que te vio nacer.
Lo mismo que tú eres
con quince
abriles,
igual y no igual
que la que tuvo diez.

17

Cuando naciste, Mimín,
ocho de abril
de tu mil novecientos veintisiete,
yo era mil y mil
veces más viejo que tú.
Ahora no llego a tu triple
y dentro de algún tiempo
ni siquiera te doblaré.
Luego
los años
nos irán lentos
acercando
hasta ser
otra vez
lo que fue.

18

Borreguitos por los cielos,
verde primavera nueva:
¡Borregos por los oteros!

19

Tierra con agua
da color verde,
Tierra secana,
pardilla siempre.

25-3-42

sábado, 12 de enero de 2013

MAX AUB






Anónimo


Mordehai Mendil Ha-Leví, enfermero durante la guerra y aun meses después, periodista, me dio este texto. Vive en Jerusalén, trabaja ahora en un ministerio. Nunca quiso decirme nada acerca del autor. Estos fragmentos estaban escritos en inglés en una hoja tamaño oficio, doblado en cuatro sin que se pudiese saber dónde empezaban. Son, sin duda, esbozos para un poema futuro, de ahí las repeticiones.


Destruiste mi casa
mas no lograrás
levantar la tuya
sobre sus cenizas,
esta ceniza es mía;
ceniza palestina
no es ni será judía

Cuando lo seas no será tampoco judía

¡Palestino, sin saberlo, judío!

Sin huelgo lo decías
-¡ay, triste palestino!-
que, sin saberlo,
eras judío.
Cuando ceniza
seas, judío
no serás ceniza judía
sino palestina.
Me has vencido, mas no sabes por qué,
yo sí lo sé
y por qué ha sido.

Quedé con el cuidado,
abandonado.



viernes, 11 de enero de 2013

MAX AUB






Verano



1

Igual que en amor,
lo que dieras, doy.

Después de haber dado
por nubes su nieve,
campo, espejo fiel,
por azul da verde.

Igual que en amor
lo que dieras, doy.

2

Julio dará su mies
al sol que más caliente,
voluptuosa miel
que al viento ondula y cede.

                                          18-3-42

De "Diario de Djelfa"


jueves, 10 de enero de 2013

MAX AUB






Almendros…



Almendros en flor.
cielo azul.
¡Qué lindo traje mi amor!

De "Poemas cotidianos" 1925