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sábado, 30 de mayo de 2020

GERARD MANLEY HOPKINS




  
“The shepherd’s brow, fronting forked lightning, owns”



El semblante del pastor, enfrentando la centella bifurcada,
    concibe
El horror y el estrago y la gloria
De aquello. Los ángeles caen, son torres, del cielo
    — una historia
De gemidos justos, majestuosos, gigantescos.
Pero el hombre — nosotros, andamio de frágiles huesos;
Que alentamos, de la infancia a ras de suelo al jadeo
De la vejez, cuyo aliento es nuestro memento morí —
¿Qué bajo es nuestra viola para los tonos trágicos?
¡Él! Mano en boca vive, y evacúa con vergüenza;
Y, por más preclaro el nombre que blasone,
El hombre es Juan cualquiera, su hembra una buscona.
Y yo que muero estas muertes, que nutro esta llama,
Que... en lisas cucharas espío el reflejo de la vida
    enmascarada: domo
Allí mis tempestades, mi fuego y fiebre inquieta.


3 de abril de 1889


domingo, 24 de mayo de 2020

GERARD MANLEY HOPKINS





Felix Randal



Felix Randal el herrero, oh ¿ha muerto entonces? ¿concluido
    ya mi deber,
Que contemplé su hechura de hombre, huesos grandes
    y recia apostura,
Decaer, decaer, hasta el tiempo que en él la razón
    se extravió y unos
Cuatro desórdenes fatales, ahí encarnados, contendieron
    todos?

Lo quebró la enfermedad. Impaciente, maldecía al principio,
    pero se enmendó
Una vez ungido y todo; si bien su temple celestial comenzó
    pocos
Meses antes, desde que por mi mediación nuestro dulce
    alivio y rescate
Le fuera administrado. Ah bien, ¡Dios lo descanse y a toda
    senda que jamás ofendió!

Este ver a los enfermos nos encariña con ellos, los encariña
    también.
Mi lengua te enseñó consuelo, mi tacto extinguió
    tus lágrimas,
Tus lágrimas que mi corazón tocaban, hijo, Felix, pobre
    Felix Randal;

¡Qué lejos de entonces el presentimiento, en tus años
    de mayor bullicio,
Cuando en la tosca fragua sombría, poderoso entre iguales,
Forjabas al gris percherón su brillante y sonora sandalia!


Liverpool, 28 de abril de 1880


lunes, 18 de mayo de 2020

GERARD MANLEY HOPKINS





“As kingfishers catch fire, Dragonflies draw flame



Como se incendia el alción, la libélula se inflama;
Como tumbadas del pretil de rotundos pozos
Suenan las piedras; igual que cada cuerda tañida dice, cada
    campana al mecerse
En su arco halla lengua para lejos proclamar su nombre;
Cada cosa mortal hace una cosa y una sola:
Dispensa el ser que dentro de cada cual habita;
Se afirma — va hacia sí; dice y descifra yo mismo
Gritando Lo que hago soy: para eso vine.

Digo más: el justo vive justicia;
Cumple con la gracia: así todos sus andares son gracias
    cumplidas;
Actúa a los ojos de Dios aquello que a los ojos de Dios es —
Cristo — pues Cristo juega en diez mil lugares,
Bello de miembros, y bello a los ojos ajenos
Del Padre a través de las facciones de los hombres.


1882


martes, 12 de mayo de 2020

GERARD MANLEY HOPKINS





“My own heart let me more have pity on; let”



Mi propio corazón dejadme más compadecer; dejadme
Vivir con mi triste ser desde ahora bondadoso,
Caritativo; no vivir esta mente torturada
Con esta mente torturada torturando aún.
    Busco el solaz que no más puedo tener
A ciegas en mi desolado, que ciegos
Ojos en su oscuro pueden el día o la sed puede hallar
El todo de la sed en todo un mundo de agua.

Alma, ser; anda, pobrediablo ser, te aconsejo
Que, rendido, abandones; llama un rato los pensares
A otro sitio; deja campo de arraigo al consuelo; deja
    crecer el gozo
Dios sabe cuándo a Dios sabe qué; cuya sonrisa
No se fuerza, mira; antes a veces imprevistas — como cielo
Abigarrado entre los montes — alumbra una legua adorable.


1885


miércoles, 6 de mayo de 2020

GERARD MANLEY HOPKINS





A R. B.



El noble deleite que es el padre de la idea; el fuerte
Aguijón, vivo y lancinante como la llama del soplete,
Alienta una vez y, extinguido apenas sobrevino,
Hace empero de la mente la madre del canto inmortal.
Nueve meses entonces; no, años, nueve largos años
Dentro de sí ella crece, lleva, cuida y acopia el mismo:
Viuda de una visión perdida vive, con propósito
Ya sabido y mano que ya trabaja sin nunca errar.
    Dulce fuego progenitor de musa, mi alma esto precisa;
Quiero el único arrebato de una inspiración.
Si entonces tú en mis tardas líneas extrañas
El vaivén, la crecida, el gorjeo, la creación,
Mi mundo de invierno, que apenas respira esa dicha
Ahora, te entrega, con unos suspiros, nuestra explicación.


22 de abril de 1889


sábado, 29 de febrero de 2020

GERARD MANLEY HOPKINS





“I wake and feel the fell of dark, not day”



Despierto a sentir la pelambre de tiniebla, no el día.
¡Qué horas, oh qué horas negras pasamos
Esta noche! ¡las cosas que viste, corazón; caminos
    que cursaste!
Y más habrá, en la aun más larga dilación de la luz.
    Con testigo hablo así. Pero al decir
Horas digo años, digo vida. Y mi lamento
Es de gritos incontables, gritos como cartas muertas
    enviadas
Al muy amado que vive ¡ay! distante.

    Soy la hiel, soy acedía. El más hondo decreto de Dios
Me quiso sabor amargo: mi sabor fui yo;
Huesos en mí edificados, la carne colmó, la sangre rebosó
    la condena.
    La levadura del ser espíritu una pasta insípida amarga.
        Veo
Que los perdidos son así, y su castigo el vivir
Como yo el mío, sus seres sudorosos; y peores.

1885


domingo, 23 de febrero de 2020

GERARD MANLEY HOPKINS



  

“To seem the stranger lies my lot, my life”



Parecer extraño tal mi suerte, mi vida
Entre extraños. Padre y madre queridos,
Hermanos y hermanas no están en Cristo cerca
Y él mi paz / mi despedida, batalla y espada.
    Inglaterra, cuyo honor de todo corazón cortejo, esposa
De mi pensamiento creador, ni me oiría
Si implorara, ni yo imploro: yo cansado
Del ocio de un ser apenas al filo de donde las guerras
    se libran.
    Ya estoy en Irlanda; estoy a tercera
Distancia. No pero en toda estancia puedo
Dar y recibir el buen amor. Sólo qué palabra
Mi corazón más sabio engendra la confusa proclama del cielo
    oscuro
Impide o el sortilegio del infierno frustra. Tal atesorar
    desoído,
Oído descreído, me deja en solitario comenzó.


1885



lunes, 17 de febrero de 2020

GERARD MANLEY HOPKINS





“No worst, the is none. Pitched
Past pitch of grief”



Peor no, nada hay. Más hondas que la hondura del dolor,
Nuevas mordeduras, enseñadas por las otras, más
    se ensañarán.
Tú que consuelas, ¿dónde, dónde tu consolación?
María, madre nuestra, ¿dónde tu alivio?
Mis lamentos fluyen, largos como rebaños; se acurrucan
    en una pesadumbre
Principal, tristeza del mundo; sobre un yunque de la edad
    de las edades boquean y cantan —
Luego callan, luego ceden. Furia gritó “¡No se pierda
Tiempo! Dejadme ser cruel: por fuerza he de ser breve.”

Oh la mente tiene montañas; acantilados de caída
Pavorosa, recta, inexplorada de hombre. Puede tenerlos
    en poco
Quien nunca allí pendió. Ni por mucho nuestra pequeña
Duración trata con ese abrupto o profundo. ¡Aquí! cuélate,
Mísero, bajo un consuelo sirve en el torbellino: toda
Vida la muerte acaba y cada día muere con el sueño.


1885


martes, 11 de febrero de 2020

GERARD MANLEY HOPKINS





Descifrado en hojas de sibila



Ferviente, ultraterreno, igual, armonizable,
    bovedizo, voluminoso, estupendo
Crepúsculo pugna por ser del tiempo la vasta
    vientre-de-todo, casa-de-todo, ataúd-de-todo
    noche.
Su córnea tierna luz amarilla devanada al oeste, su
    loca hueca luz blanca colgada en la altura
Yerma; sus primeras estrellas, estrellas príncipes,
    principales, se nos ciernen,
Cielo en facciones de fuego. Pues la tierra desata
    su ser, su entrevero toca fin, divergente
    o ebullente, todo a traviesa, en tumulto; ser en ser
    macerado y molido — por entero
Desacordando, desmembrando todo ya. Bien me traes,
    corazón, a cuenta
Con: Nuestro crepúsculo nos cubre; nuestra noche
    se hinche, se hinche, y nos acaba.
Sólo las ramas y dentadas hojas dragontinas incrustan
    la pálida luz con lisura de herramienta; negras,
Tan negras en ella. ¡Nuestro cuento, oh nuestro oráculo!
    Que la vida, menguante, ah que la vida devane
Su otrora tejida teñida venada variedad toda en dos
    husos; separa, encierra, guarda
Ahora su todo en dos rebaños, dos rediles —
    negro, blanco; bueno, malo; cuenta sólo, atiende
    sólo, mira
Sólo estos dos; cuidado con el mundo en que los dos sólo
    encontrados se revelan; con el potro
Donde por sí atadas, por sí torcidas, sin abrigo y sin asilo,
    ideas contra ideas en queja se quebrantan.


1885


miércoles, 5 de febrero de 2020

GERARD MANLEY HOPKINS





(Carroña del consuelo)



No, yo no, carroña del consuelo, Desaliento, no he de comer
    de ti;
Ni destejer —flojas que estén— estas últimas fibras
    de hombre
En mí, o pleno de fatiga clamar No puedo más. Puedo;
Algo puedo, esperar, desear que llegue el día, no elegir
    no ser.
Mas ah, mas oh tú terrible, ¿por qué me haces rudeza
Meciendo tu pie derecho tuercemundos? ¿me acercas
    la zarpa de león? ¿recorres
Con oscuros ojos voraces mis huesos magullados?
    ¿y abanicas,
Oh en vueltas de tormenta, al aquí apilado, aquí ansioso
    de evitarte y huir?
    ¿Por qué? Porque la paja vuele; yazga el grano, limpio
        y claro.
Y en toda esa labor de laberinto, desde (parece) que besé
    la cruz,
Mano digo, mi corazón bebió fuerza, robó gozo, quiere reír,
    gloriar.
¿Pero gloriar a quién? ¿al héroe cuya destreza celeste me
    tumbó, me puso pie
Encima? ¿o a mí que lo combatí? Oh ¿cuál? ¿es cada uno?
    Esa noche, ese año
De oscuridad ya hecha yo mísero yazgo en lucha con
    (¡mi Dios!) mi Dios.


1885


miércoles, 29 de enero de 2020

GERARD MANLEY HOPKINS





La guirnalda de Tom:
sobre los Desempleados



Tom — de romo acero arisco enguirnaldado
Tom; luego de Tom botalodosamigo apila el pico
A su lado y arranca piedrachispa rumbo a casa —
    el fuerte Dick;
Tom Corazón-en-paz, Tom Jornalero: sólo quiere su comida
Segura, su lecho ya. Humilde que sea: con entusiasmo
    su humilde suerte (sentir
Que hambre no pasará, Tom; Tom rara vez enfermo,
Más raramente afligido; que cruza, inmune al pinchazo,
    densos
Millares de espinas, pensares) blande empero. De la cosa
    pública
Poco me vale, ¡ja! el desnivel, si todos tuvieran pan:
¡Qué! La nación es honra suficiente en todos nosotros —
    testa señorial,
Ornada por lo alto con las luces del cielo, o bien, suelomadre
Que troza, poderoso pie. Mas en forma alguna asistidos,
Ni mente ni fuerza motora; de, pro enguirnaldarse,
Peligroso, oh  no; tampoco afán confiado y fuerte calzado;
          Expatriados más allá del límite
De la gloria terrena, la paz terrena, todos; ninguno en parte
    alguna
Del ancho bien del Mundo; oro raro, fiero acero, desnudos
           De ambos; penan, pero comparten penas —
Esto, por Desespero, engendra al torvo Perro Vil; por
    la Rabia,
Lobos del hombre, peores; y sus jaurías infestan la era.


Dropmore, septiembre 1887

jueves, 23 de enero de 2020

GERARD MANLEY HOPKINS




  
Justus quidem tu es, domine, si disputem tecum,
Erumtamen justa loquar ad te:
Quare via impiorum prosperatur? &C.



Tú eres en verdad justo, Señor, si contiendo
Contigo; pero, señor, también mi demanda es justa.
¿Por qué prospera la senda del impío? ¿y por qué
Ha de acabar en desencanto cuanto yo emprendo?
    Si fueses mi enemigo, oh amigo mío,
¿Cómo podrías, me pregunto, peor que ahora
Vencerme, defraudarme? Oh, los torpes y siervos de lujuria
Más medran en horas libres que yo que gasto,
Señor, la vida en tu causa. ¡Mira, el soto y la ribera
Ya con tan denso follaje! Nuevamente los galona
Alamar de perifollo, mira, y un viento fresco los mueve;
Las aves construyen — mas yo no construyo; no, que porfío,
Eunuco del tiempo, sin engendrar ni una obra que despierte.
Mío, oh dueño de la vida; Avía a mis raíces la lluvia.


17 de marzo de 1889

viernes, 17 de enero de 2020

GERARD MANLEY HOPKINS






“Patience, hard thing! the hard
thing but to pray”



¡Paciencia, dura cosa! ¡la dura cosa que sólo implorar
Y procurar es Paciencia! Paciencia quien pide
Quiere guerra, quiere heridas; fatigados sus tiempos,
    sus tareas;
Prescindir, aceptar cara o cruz, y obedecer.
La rara paciencia en éstos arraiga, y si faltan
En ningún sitio. Hiedra del corazón natural,
        Paciencia enmascara
Nuestras ruinas de anterior naufragio de propósito.
        Allí asolea
Ojos de púrpura y mares de líquidas hojas todo el día.

    Oímos rechinar contra sí los corazones: mata
Golpearlos más fuerte. Pero las rebeldes voluntades
Nuestras pedimos a Dios que incline hacia él aun así.
    ¿Y dónde aquél que más y más destila
Deliciosa bondad? — Es paciente. Paciencia llena
Sus claros panales, y aquélla viene por las sendas
        que sabemos.


1885

sábado, 11 de enero de 2020

GERARD MANLEY HOPKINS





Harry Ploughman



Recios como valladar los brazos, con una infusión de vello
    dorado
Difusa en torno; la armazón del costillar; el cóncavo flanco;
    flaco
Muslo encordado; rótula rotunda; y zanca barrilada —
                   Testa y pie, hombro y zanca —
Por el esmero de un ojo gris conducidos, en equipo,
    se aplican;
Firmes y en tensión. El tumulario vigor de cada miembro,
    su fibra
Que allá se anudara, allá se embebiera o se hundiera
                    — Se alzara o se hundiera —
Si como tronco de haya fijo, halla su, como al pasar lista,
    rango
Y figura, en carne, que acción ha de cumplir cada uno —
                   Su servicio de tendón dónde prestar.

Sesga el esfuerzo, Harry se dobla, mirad. Espalda, codo
    y líquida cintura
En él, todo tiembla al bamboleo del arado: enrojece
    la mejilla; los rizos
Cabecean o se entreveran, alzados en el viento,
    entreventeados —
                      Ved sus entre-rizolirios-venteados;
Rustigracia, también, hijo de Fuerzadehombre; ¡cómo pende
    o arroja
Sus anchos en piel rojiza ceñudos pies ceñidos! carrereados
Por, a la par, escarpahierro debajo y surcos fríos —
                   Surcos brillocalados desde una fuente.


Dropmore, septiembre de 1887

domingo, 5 de enero de 2020

GERARD MANLEY HOPKINS





Que la naturaleza es un fuego heraclíteo
y del consuelo de la resurrección



Hongo de nube, borlas rotas, edredones al vuelo destacan,
    luego dan caza por una
Avenida de aire: algaravilleros del cielo, en bandas alegres
    pululan; brillan en marcha.
Por áspero, por fulgente encalado, en cada sitio donde un
    olmo arquea,
Luzlascas y sombravío en largos látigos bordan, lancean
    y copulan.
En delicia el vívido viento ruidoso laza, lucha, golpea la tierra
    y la desnuda
De los pliegues de otrora tempestad; en charco y surco
    el fango seca
Disipando rezumo en aplastada pasta, costra, polvo;
    restaña, restaura
Escuadras de máscaras y señas humanas encenagadas
    laboran,
Presos los pies ahí. Atizada por doquier, la hoguera
    de natura arde aún.
Pero extingue su más dulce, más amada, su más clara chispa
    de ser
Hombre, ¡cuán pronto se va su mella de llama, su marca
    en la mente!
Ambas en impenetrable, todo en enorme oscuridad
Ahogado. ¡Oh piedad e indignación! Forma humana, que
    brillaba
Pura y lejos, disyuntiva, una estrella, la muerte la borra en
    negrura; ninguna huella
                   De las suyas es tan cierta
Que no la nuble lo vasto y el tiempo la allane. ¡Basta ya!
    ¡la Resurrección,
Clarín de sangre! Acabe el estertor del dolor, día sin gozo,
    desaliento.
                   Brillante cruza mi puente de náufrago
Un haz, un rayo eterno. Desváyase la carne y la basura
    mortal
Caiga al gusano residuario; incendio del mundo reduzca
    a ceniza:
                    En destello, en querella de trompeta,
Soy de súbito lo que Cristo es, pues él fue lo que soy, y
Este triste, chiste, trozo de teja, remiendo, cerillo quemado,
    diamante inmortal,
                   Es diamante inmortal.


Dublín, 26 de julio de 1888