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sábado, 9 de junio de 2018

PERE QUART





Juego



Navego contracorriente.
Voy cuando los demás vuelven.

Antes de Pensar repienso.
Lloro y sonrío en silencio
y en soledad.

Busco el anillo que perdí
donde hay luz y bonanza.

Tutto ch'altrui aggrada me disgrada.

Cuando puedo discrepo.
Por ejemplo:
No digo «higo chumbo»
sino «nopal».

Y para perderme la vida
trabajo cada domingo.
Moribundo celebraré
-si me lo permite la familia
y el resto de los poderes-
mi natalicio.


De: "Vacaciones pagadas"

Versión de José Batlló


domingo, 3 de junio de 2018

PERE QUART



  
La cita



Yo no me detendré; y tú camina
como si no nos conociésemos.
Las confusas voces y las difíciles señales
de la ciudad, me turban;
por los ojos de los demás
y por los espejos,
me descubre la muerte
y me hace preguntas.
Mujer, anda

al otro lado del carril
hay que emprender el descenso.
Sigue, entonces, el recodo.
Pasado el puente de piedra,
atajo arriba.
No tuerzas a mano izquierda
hasta que encuentres el recinto
plantado de cipreses vivos
y de cruces muertas.
Quizá yo te haya adelantado;
si no, espérame.
Y no sentada, de pie,
entera, vertical, no como los demás.

Nos cuadraría un cielo bien alto,
un mediodía despejado
por el viento de los grandes viajes.
La noche es harto piadosa.
Y con tantas estrellas ilusiona.

Mujer, la vida es moda, ya lo sabes.
Desde hoy se impone
la escondida manera de la desnudez
hacia la línea ósea
hasta el polvo primero y último.

Desprevenidos y decepcionados,
despidámonos y desmemoriémonos
con nulos gestos de mármol.
La gravedad es infalible.

¿Quién sabe, empero, si en la hora undécima
no nos plantarán las alas?
Jamás pretendí entender misterio alguno.
Abrumado de leyes supremas,
ignoro con tino mortal
y con avaricia.

Y ahora, mujer, camina.


De: “Tierra de naufragios”

Versión de José Batlló

lunes, 28 de mayo de 2018

PERE QUART





Codicilo de poeta



Os lego, amigos, sencillamente,
los tres humildes quehaceres de siempre:
vivir (y comer) con decoro cada día;
si podéis, encauzar codicia y lujuria;
pensar (creer o dudar)
en la certeza y las hipótesis
de la muerte de la carne
y la vida nueva del alma.

No hay nada más que hacer; y ya basta.
El resto es literatura.


De: "Vacaciones pagadas"

Versión de José Batlló


martes, 22 de mayo de 2018

PERE QUART





Espero, sospecho, temo, quisiera



Espero que no me mire,
               que no me vea.

Sospecho que está siempre,
                     que no falla,
                     que me tiene fichado,
                     que no hay escapatoria.

Temo que me amenace,
             que me riña,
             que me castigue,
             o que me espíe,
             y me siga.

Me desazonan los misterios
                              los oráculos,
                              los enigmas,
                              los dones, los privilegios,
                              los éxtasis.

Las ceremonias me desasosiegan:
                                 el culto,
                                 la nube sacra.

Y quisiera sentirlo y verlo
                      hablarle, entenderlo,
                      servirlo como un hombre
                      siempre.

 Quisiera que me tomara de una vez
                   o que me mudase en hoja,
                   en cosa pura, estúpida
                   en silencio o aire,
                   en piedra,
                   en átomo,

de su reino total.

Quiero amor o calma.



De: "Vacaciones pagadas"


Versión de José Batlló

miércoles, 16 de mayo de 2018

PERE QUART





El amor del hombre



Existe la lujuria sucia y poderosa
-e intermitente como las campanas-
que nos encadena y arrastra a ratos
desde la raíz del gran deseo -clavada
en el centro geométrico de la carne-
secretamente atado a las potencias
de lo que es nuestra alma
-llamada así para entendernos-,
la cual lo atiza, lo dirige, lo exalta;
y pone en juego, dispara,
desenfrenadamente ,
todos los humores viscosos,
toda la ponzoña de la concupiscencia.

Promete, ¡y promete tanto!, cada nueva vez.

Expelimos en tumulto una profunda fuerza.
Virtud atesorada en el silencio
y la ignorancia de los sistemas íntimos.

Al buen tuntún nos revolcamos,
jadeantes, babeantes,
imperiosos como césares,
perfectos robots de la lascivia,
sobre el campo y pretexto de tanta furia,
¡la mujer!
ánfora blanda de la voluptuosidad.

Niños frenéticos, perseguimos el goce
y lloramos de rabia si nos detienen
en la carrera.
Carrera que nos llevará a la triste,
vergonzosa inercia
y desencantada paz;
al fin fuente agotada
en la amargura.

No sé el porqué -¿quién lo sabe?- de esa agrura de boca,
de ese residuo mixto
de asco y derrota.
¿Por qué, si es la naturaleza purísima
de la propia bestia,
la ley enorme de la vida,
quien nos mueve cual el viento a las semillas?

¡Humildad, hermanos! Desengañémonos.
Por lo visto, así es el amor del hombre,
y todos somos hijos de lúbricos ejercicios.
No hagamos aspavientos, y disfracémoslos,
por dignidad meramente burguesa,
con delicados motivos humanitarios,
y con la literatura de los trémulos juramentos;
y, sobre todo, con mutuas ternuras
de corazón a corazón.

Pues, de hecho, estas costumbres
son milenarias.


De "Vacaciones pagadas"

Versión de José Batlló


jueves, 10 de mayo de 2018

PERE QUART





Hay cosas demasiado puras...



Hay cosas demasiado puras
para ser dichas
o simplemente pensadas.
Pero los poetas,
incontinentes, verbosos,
osan inquietar las zonas inefables
con escogidas palabras
al fin y al cabo estúpidas.

Y aún pretenden
ser los trujamanes
de la musa inservible
o de algún dios,
sobrante como todos.
¿O exprimen de sí mismos
quizá celestes zumos?
Menos mal que escasean los espejos,
ya que los poetas, en efecto,
son harto ridículos
en su jactancia.

Más valdría callar,
que todos callásemos.
Y entonces aprestar las grandes orejas
y aprender algo
de los lamentos, los zumbidos,
del cántico de la vida;
de los entrañados latidos
y los admirables -pese a todo-
silencios animales
del hombre,
casi imposible probatura.


De "Vacaciones pagadas"

Versión de José Batlló


viernes, 4 de mayo de 2018

PERE QUART





Christmas



Plantan un árbol sin raíces
en el living
y hacen que dé de golpe,
turrones de Fatjó
y un tren eléctrico.
El favorito
y el dulce monopolista
descuelgan una estrella
-así como suena-, si quieren,
para el hijo embrutecido
que verraquea.

Entonces, ya está visto:
hacer milagros no es cosa de santos
hoy en día.

Ni tampoco se extraña nadie
-ni siquiera la rancia doncella,
beatona refinada-
de que el Niño esté desnudo
en invierno y de noche.

Por los christmas a tres tintas
se entrampan los pobres.

Y con el pretexto de los Reyes
degollaremos a tantos Inocentes cual convenga.

No, no exagero.


De: "Vacaciones pagadas"

Versión de José Batlló


Nota: Pere Quart es el seudónimo de Joan Oliver