sábado, 7 de octubre de 2023


 

NUNO GONÇALVES PEREIRA

 

 


 
La madrina

 

Su nombre vino antes y los nombres deben venir siempre al final.
Tal vez por eso no me dio la bendición.
Tal vez por eso no traía varita mágica.
Hablaba de mi abuelo como si yo hubiese estado con él algún día.
Y acumulaba dinero y periódicos escritos con tinta de plomo.
Tal vez por eso su voz sonó metálica cuando azotó la puerta del carro.
Fingiendo una consulta médica.
Su nombre vino antes y una invitación para ir de compras.
Tal vez por creer que el mundo estaba en venta.
Su nombre vino antes y no había nada más allá de él.
Era solo un nombre sobre una cabellera rubia.
Tal vez por eso su bendición no se amalgamó a mi cuerpo.
Pero fue con ella que mi madre vino.
Y fue gracias a ella que pudimos pasear en bicicleta.
Fingiendo que estábamos vivos.
Tal vez por no tener a dónde ir.
Dinero y periódicos y sonidos metálicos.
La mariposa en mi hombro y la audacia de no aceptar ninguna bendición.
Tal vez por eso nuestras bicicletas nos llevaron hasta la iglesia de la Piedad.
Al templo donde ella, mi madre, se casó.
Al atrio donde cada vez que yo, su hijo, fumaba un porro.
Los búhos tocaban las sensibles cuerdas de una guitarra antigua.
Su final vino antes, por eso tal vez hoy sea solo un nombre,
aunque impronunciable.

Tía Silvia colecciona propiedades
como Osho coleccionaba botellas de champaña y Rolls-royces.
Tía Silvia colecciona propiedades.
Como yo colecciono versos, mariposas y lápidas.

El mayor riesgo de toda su vida han sido las salidas nocturnas a las máquinas del casino.
El único vicio que se permitiera después de aparecer en mi bautismo fingiendo que no sabía.
Fingiendo que los nombres tenían correlación cualquiera con la vida.

Su nombre, Silvia.
En la pared de su inviolable departamento.
Una pintura café que no le dejaba olvidar que su papá murió.

Su nombre, Silvia.
La hermana que mi papá eligió para ser mi madrina.
Existe un algoritmo que rige los nombres que anteceden las aguas que nos bañan en la pila.
 

Versión de Guadalupe Correa Chiarotti

 

 

JAVIER ELIZONDO

 

 

 

 
NECESITO DARME algunas palabras sin rencor
sin desprecio.
Se me ocurren:
planta
gracias
siembra
fruta
loro
míldred
remo
pato
risa
cumbre
nieto
pala
finger.
Tal vez
también
la palabra
perno.
 

 

MÁRIA FERENČUHOVÁ

 

 


 
de los diarios

 

la superedad de hielo puede llegar rápido
toda la tierra se congelará
el planeta está en llamas
la cantidad de polen en el aire aumenta
los corales desvanecen
vieron el caos genético
el cambio climático encarecerá el seguro
la tierra está muriendo
el monte amenaza el turismo
si las gallinas no llegan a vivir con más dignidad
               en siete años las cadenas
               empezarán a boicotear sus huevos
los bochornos reducen las habilidades mentales
a una mujer se le cayeron uñas de sus pies
a los diabéticos les acercaron el Santo Grial
la cátedra se les enviará por correo
de la cerveza mejor olvidaos
¿sabéis en qué condiciones se encuentran vuestras venas?
¿estáis seguros de que vuestro corazón funciona correctamente?
¿es saludable el café? ¿os duelen las piernas y se os hinchan?
¿es posible prevenir el paladar hendido?
¿cómo funciona el organismo que envejece?
escribid una lista de medicamentos
mantenedlos alejados de vuestro cuerpo
¡fijaos en los areneros!
la lesión cerebral puede cambiar la personalidad
¿cómo dominar la ansiedad con la comida?
los hongos podrían ayudar a envejecer más saludablemente
reducen el estómago al tamaño de un crisol
el estudio asombró a los científicos
los doctores se escandalizaron
¡la zanahoria no lo es todo!
el experimento terminó en una explosión
la congregación emitió un decreto sobre un milagro

               y en Saturno sigue cayendo
               la lluvia en los anillos

De: “Tierra Negra”

Versión de Lucia Duero

JULIO EUTIQUIO SARABIA

  

 

 

[Responso]

 

Un meteorito
cayó a pocos metros de mi padre.

Era una luz pulida por el vértigo.

Pero nada ha respondido mi padre.

Por su silencio, silencio pertinaz,
imagino que nada lo perturba.

Habrá supuesto que las palomas del tejado
alejan así la lluvia con granizo.
Palomas de cristal como la turba
lanzada al cielo por la dinamita.

Cerca de mí cruzan las vacas
cuando huyen de los tábanos.
Cerca de mí, hastiadas del secreto,
mudan de piel otras serpientes.

Relámpagos les llamo mientras duermo
para que despierte mi padre
y algo me diga sobre el meteorito.

En vano pronuncio vocales que iluminan.

La ausencia es una realidad material
como un espejo fijado en la pared,
como la frase inscrita en una losa.

 


JONAS GREN

 

 


 
POR LA MAÑANA
Una sesión espiritista para el aire

Lo histórico
en el aliento de cada vida

Abedul de nubes y sol

Oxígeno y la posibilidad del aliento

Sentarse en un círculo
con los microbios

El aire   Niños de cianobacterias
Racimos de estromatolitos

Los compositores de la atmósfera

El coral de oxígeno   Carbón y nitrógeno

El fragmento del que vive mi dermis de cuero
 

Versión al español de Azucena Castro

 

 

SAINT-JOHN PERSE

 

 

 


Canción

 

Detengo el caballo bajo el árbol lleno de tórtolas, silbo un silbido tan puro, que no hay promesas a sus riberas que cumplan todos estos ríos. (Las hojas vivientes son imágenes de la gloria… )
Y no es que un hombre no esté triste, sino que se levantó al amanecer y con cautela se detuvo a la vera de un viejo árbol,
con el mentón apoyado en la última estrella,
ve al fondo del cielo grandes cosas puras que se vuelven placer.
Detengo el caballo bajo el árbol arrullador, silbo un silbido más puro…
Y paz a los que van a morir sin haber visto este día.
Pero de mi hermano el poeta hemos recibido noticias. Ha vuelto a escribir algo muy grato. Y hay algunos que tienen conocimiento de ello.

Versión al español de Inmaculada C. Pérez Parra