jueves, 17 de septiembre de 2026


 

VITTORIO SERENI

 


 

La playa

 

Se fueron todos-

parloteaba la voz en el auricular.

Y luego, sabido, -No regresarán-.

 

Pero hoy

en este tramo de playa nunca visitado

esas manchas solares... ¿Señales

de que los que se fueron no lo hicieron del todo?

Y callan al darte vuelta, como si nada.

 

Los muertos no son lo que día

a día se malgasta sino aquellas

manchas de insistencia, cal o ceniza

prontas a hacerse movimiento y luz.

No

dudes - me inviste de su fuerza el mar -

hablarán.

 

De: “Gli strumenti umani”

Versión de Jorge Aulicino


JOSU LANDA

 

 

 

11

 

los lotos flotan silentes en la orilla del río
entre el agua y el cielo
la luz en llamas
fundiendo el ojo de la iguana

 

De: “Neverí flash”

 

Nota: “Neverí” es el nombre con que se conoce un río de la cuenca hidrográfica nororiental de Venezuela.

 

MOSAB ABU TOHA

 

 

 


CADA NIÑO EN GAZA soy yo.

Cada madre y padre soy yo.

Cada casa es mi corazón.

Cada árbol es mi pierna.

Cada planta es mi brazo.

Cada flor es mi ojo.

Cada hoyo en la tierra

es mi herida.

 

 

Versión de Diego Gómez Pickering

De: “Forest of Noise”

YELITZA RUIZ

 

   

 

LOS FAREROS ENTRADOS EN FIEBRE afirman que el cielo es otra forma de mar cuando se acuestan las pardelas sobre el agua. La luz del faro es la que alumbra el vuelo en el que brotan las gotas de las nubes y las dunas que se forman en la costa. Las aves marinas son peces con alas, plumas hidrófobas, apnea que une a la fauna del cielo y del océano.

 

De: “Variación de la escama”

 

BILEYSI REYES

 

  


en el ala izquierda

 

la noche en su trino

parece venir desde la sangre

se abre el hueco en el pasillo

hasta la médula

trata de emular la sobriedad del tallo

(acallarse es de pronto convertirse en trueno)

en no devorar la cola de la plaga

  

De: “Historia de la carne”

 

 

PABLO LLANOS

 


 

(Sin nombre)

  

No tendré tiempo para escribir cuando nazcas, cuando

tu cuna y tus llantos nocturnos y tu necesidad de amor,

pañales y chupetes ergonómicos conquisten el lugar en el

que resistían mis chorradas frikis. Ya no tendré espacio

para almacenar poemas fallidos. Tampoco tendré poemas

fallidos. Porque tener hijos frustra. Soy consciente.

No te preocupes. Tengo elaborado un plan (en realidad

es una excusa) (como casi todos mis planes). Cuando llegue

el momento en el que tenga que rendir cuentas, no dudaré

en asegurar que mi gran novela, mi verso infinito, mi escena

perfecta, mi relato esférico, mi ensayo definitivo están ya

escritos. Que la vida se abre paso y que tú serás,

 

oh life, oh you, mi contribución al poderoso drama.

  

De: “Palabras de paso”