sábado, 4 de marzo de 2023


 

RENÉ EDGARDO RODAS

 

 

Primavera

  

En un litro de agua hirviendo rayar jengibre, ajos.
Echar sal, una taza de arroz. Fuego lento de después del amor.
Antes de apagar, echar tres puñados de almejas frescas.
Servir sobre hojas de plátano en el cuenco de las manos de Lisa.

 

De: “La balada de Lisa Island”

 

 

CARLOS SANTOS

 

 

 

III. Centinelas

  

Con sus capas oscuras
bajo la lluvia,
sin memoria de vivos.

Juegan, tapete negro,
dados hechos de la costilla
sumisa del hombre.

 

De: “La casa en marcha”

 

 

MIROSLAVA ROSALES

  


El país

 

Porque el plomo de la mentira cae, hirviendo,
sobre el cuerpo del pueblo perseguido.
Efraín Huerta

País mío, país nuestro,
país de madres decapitadas y ninfas sarnosas,
de cíclopes tatuados con cuchillo en mano,
de ancianas sin la claridad de la luna;
de niños, niños anhelando los violines del mar y del cielo,
los clarinetes de los bosques sin manchas de vinagre.
República del excremento,
país de cerdos que devoran los corazones de los más pequeños,
país, país, país,
de cocodrilos,
país mío un cadáver la esperanza, leños secos los burócratas,
país de clicas que se expanden
como células cancerosas en un cuerpo de edad avanzada,
de fosas clandestinas,
país de homeboys y palabreros,
cárceles atestadas de aguijones, moscas y ratones.
País sin mausoleo digno de veneración,
nadie te ofrenda cantos de gloriosa paz y trompetas de oro y jazmines y margaritas de manantial.
País el ataúd de mis palabras, del viento marino, del aroma de los pinos.
País sangrante fruto sobre mi mano,
país de plagas,
país en tus funerarias no hay más ojos abiertos
ni música capaz de dar miel.
País mío,
contemplo tus escombros de templo de gusano,
en medio sólo el llanto se alza como bandera descolorida.
Te adentras a mí con las páginas sangrientas de los periódicos,
ahí veo mujeres mutiladas de su fe,
mutiladas de los acordes del alba y de las mariposas,
niños sin arcoíris ni globos.
País de gases lacrimógenos, machetes y fusiles contra el sol,
piara de policías y políticos,
cúmulo del rencor,
de siglos de sangre putrefacta,
de siglos bajo infamia,
de miedo en la boca.
Sólo mordazas. Sólo mordazas en ti.

Hermanos míos,
todo el país la línea blanca,
la elegía de las ballenas.
País, el peso de tus lágrimas me hunde en la desolación.
País,
amoroso jardín para los bendecidos por el dólar y las joyas,
por sus cuentas bancarias,
por aviones privados de la traición.
¡Gloria a la bestialidad!
¡Gracias por nuestro hundimiento!
Nada de nuestros sueños quedará en pie,
sólo sus bancos y sus compañías y sus centros comerciales y sus partidos políticos.
Nada de nosotros quedará en pie ante la tempestad de las sierras eléctricas.

 

KAIRA VANESSA GÁMEZ

 

 

Distingo

  

Cenizas
de una desaparición sin ruinas
ríos pardos
alucinados murmullos e insondables
sucesiones de sombras.

Presencias que no conozco
acaso siluetas

…………………….y herrumbre
terca herrumbre celando
ese silencio tutelar
que arde siempre
al último momento.

 

 

ALEYDA QUEVEDO ROJAS

 


 

Tatuajes

  

Se ama desde las cicatrices
o desde el frío

Mapas de amor contenido
latiendo en el espacio

Aullidos de piel
dibujos pintados
en un campo de batalla
que es tu mente
y a partir de ahí
es corazón tallado

Noble tatuaje
simulando el mar

Desde entonces
me turban los escotes
que dejan ver
el espectáculo de la piel
rayada por el dolor.

  

De: “Soy mi cuerpo”

 

FATMA SAVCI

 


 

La ventana

 

La tobillera de mi pie se rompió
en el umbral del amor
abren la ventana del norte para mí
Kurdistán es mi alma,
cayeron flor tras flor…

  

Versión de Jiyar Homer & Gabriela Paz