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domingo, 30 de julio de 2017

SERGIO EDUARDO CRUZ FLORES

  


Principio



Escucho la música de Berlioz como un vidrio roto
en que ningún hálito de sonido
trasciende
las partículas ínfimas
de despertar.

Escucho la música de Berlioz como un gusano
que rodea la sagrada piel frágil, tersa
de una manzana verde
y, tomando fuerza,
la penetra.

Escucho la música de Berlioz como un sitio
de taxis a la una de la mañana
hacia el cual camino
un poco ebrio, lentamente,
pensando navegar
de mi boca al sueño
y fugarme hacia la nada que regresa.



lunes, 24 de julio de 2017

SERGIO EDUARDO CRUZ FLORES




Guerrero



Llegaron los días de la cosecha
a través del cielo y el mar,
y este paraíso se convirtió en herrumbre.

Quiero desenterrar a los muertos, ahora
que es luna llena en el abismo
y los lobos y los chacales, henchidos de placer,
aúllan profecías.




martes, 18 de julio de 2017

SERGIO EDUARDO CRUZ FLORES



 
En Thiais
                                          para Paul Celan



Esta es mi última profecía:
un hombre de sal ascendiendo en el cielo
hacia un nuevo cielo inevitable.

Confío en ella. La sé. La he visto
marcada en el nombre de los árboles,
abrasada en los campos veraniegos.

Confío en ella. Mi profecía
un día dejará de arrullarme
y abriré mis brazos a la tierra prometida,

confío también
en ella. Mañana, si Dios quiere,
me levantaré temprano y echaré agua
a los campos donde mis muertos florecen;
si encuentro una flor blanca
que me recuerde a tus manos, prometo
no cortarla: la juntaré con los olores de la tierra
para guardar su voz entre tus regalos
y te la ofreceré como caricia
para siempre.


miércoles, 12 de julio de 2017

SERGIO EDUARDO CRUZ FLORES




El Doctor se arrepiente



Qué melancolía regresar
una y otra vez
al mismo punto. Cuando mandé flores
a la tumba de mi madre,
no sabía
que la forma de cada caricia describía mi propia alma
y que el centro de mi cuerpo era el centro de la noche.
Ahora todo se apaga
frente a mí, convertido
en paraíso de miembros decadentes
pero hermosos
que nunca terminaré de apilar.



jueves, 6 de julio de 2017

SERGIO EDUARDO CRUZ FLORES



  
Vinlandia



Mañana, cuando den las primeras luces,
estos barcos que ves flotar perpendicularmente
del cielo habrán zarpado
lejos, hacia la tierra de los osos. Dentro, los hombres
que ahora preparan sus viajes
estarán remando (sudor en el pecho) y habrán
de entretenerse contando las sagas
que contaron sus ancestros. Algunos no resistirán
el largo viaje sin descanso. Otros perecerán en guerras.
Otros clavarán sus espadas en la historia
y sus nombres serán recordados por nuevos poetas.
Aún nada de esto pasa
y los barcos,
en su lenguaje de contracciones, discuten
rumores de maravillas que a todos esperan
en el sur.