"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
sábado, 4 de abril de 2026
LÁZARO IZAEL
Gallito,
el corazón es un animal dentro de nosotros
¿Qué
animal está dentro de ti?
¿Una rana? ¿Un conejo? ¿Cientos de gorilas chocando su pecho?
¿Un tigre de bengala espacial?
¿Un animal inmenso?
¿Un submarino celeste con motor de tambor?
¿Una sirena atolondrada?
¿Un búho bizco con hipo?
¿Una vaca sagrada?
Un planeta de color muy rojo.
Marte a punto de estallar.
De:
“Gallo, el planeta estalla”
LAURI GARCÍA DUEÑAS
IX. Jet
lag
Una silueta retorciéndose como un gusano
intentando recapturar la materia tangible e intangible
de la que estábamos hechos antes del viaje.
Once días bastaron para desordenar los órganos, los fluidos y la carne
que los humanos denominamos cuerpo.
Esta mi existencia ha atravesado miles de kilómetros
cuatro aeropuertos internacionales
y vivido tantos asuntos que no logra codificar con las palabras.
Por eso, mi cuerpo tiene sueño cuando es de día
y no encuentra descanso en las noches.
Pronto, espero, lo vivido se acomodará en la rutina
y en eso que denominamos lenguaje.
De:
“Poemas Chinos”
GERTRUDE STEIN
Antes
de que las flores de la amistad se marchitaran la amistad se marchitó
Amo
a mi amor con v
porque así es
amo a mi amor con b
porque estoy cerca de aquello
un rey.
Amo a mi amor con a
porque es una reina
amo a mi amor y a es la mejor de ellos
piénsalo bien y sé un rey,
piénsalo más y piensa una vez más
amo a mi amor con vestido y con sombrero
amo a mi amor y no con esto o con aquello
amo a mi amor con y porque es mi prometida
ámola con una d porque está mi amor al lado
gracias por estar allí
a nadie le ha de importar
gracias por estar aquí
porque no estás allí
y con y sin mí lo que es y sin ella puede tardar
y entonces y cómo y todo alrededor pensamos y descubrimos que es
hora de llorar ella y yo.
LUIS JORGE BOONE
Otra
vez desde los riscos
Así,
las olas, Nadadora,
vagarán en torno a nuestros cuerpos
convirtiendo la forma desgarrada de los riscos
en la espada del Ángel de la Muerte.
…esposo
mío, desdichado —me dirás
desde la orilla—, acércate
y mientras algo quede de mí, tócame,
coge mi mano
mientras es mano,
mira mi rostro, mientras es rostro,
mientras
por entero
no me invade el mar sin fondo…
¿Dónde
estarán tus hombros mientras hable,
tus manos, tu color?
El mar será la plaga
que me despojarán de tu fantasma
como cada noche en el insomnio.
Esclava
mía.
Mi Señora.
Desde los riscos del insomnio te escribo:
zarparé esta noche tras de ti,
al encuentro de la muerte.
Sabrás reconocerme: mi barco
será esa alma que a lo lejos
la tormenta castigue con su furia.
GERALD STERN
El
mordisco
No
empecé a tomarme en serio como poeta
hasta que el pelo blanco empezó a asomar en la barbilla.
Antes todo era diversión y afecto;
ahora, como una liebre, una liebre, una liebre
veo a la tortuga alzar su horrenda pata
sobre el último escalón por subir antes de
volver a casa, henchida de ventaja.
De pronto, todo parece venir de arriba, de la mente,
la belleza de la carrera ha desaparecido.
y mi vida es apenas una alegoría.
NONI BENEGAS
Este cuerpo
apoderado de sí mismo,
escorado
testarudo,
esta
sumisión sin nombre
a un estado
a una breve transición
entre vigilia y sueño,
desafecto
descorchado
desandado,
puro tiro de estampida
y yugo tironeado,
coz
y cúmulo, apenas
pago de desdicha,
pueblo polvoriento
y olvidado,
este
cuerpo destronado,
negativo y copia de haber sido
cuerpo amado,
ya sin causa, ni razón, o acápite
que murmure y rumie
su raíz de olvido
está luchando bravo
y pide
pordiosera,
humildemente,
nacer naciendo como quien supo sabiendo
lo imposible.
De:
“De ese roce vivo”
