Mostrando entradas con la etiqueta RODULFO FIGUEROA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta RODULFO FIGUEROA. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de marzo de 2022

RODULFO FIGUEROA

 

  

Un sueño

 

 

Soñé que al fin tu corazón latía;

Que al fin me amabas como yo te amaba;

Que en tu caliente seno, vida mía,

Mi fatigada frente reclinaba.

Soñé un mundo de amor y de delicias,

Donde aspiré, como en hermosas flores,

El aura embriagador de tus caricias...

¡Es tan ingrato soñar con tus amores!

Loco mi pobre corazón amante

Sintió el calor de juventud perdida;

Gocé tanto, mi bien, en ese instante

Que bendije lo hermoso de mi vida.

Soñé una dicha delirante, loca,

Que tu amor me embriagaba hasta el exceso;

Que acercaba mis labios á tu boca

Y temblando de amor, te daba un beso.

Evoqué mis marchitas ilusiones,

Toda la fe que al adorarte siento;

Que unimos en un ser los corazones,

Que confundí mi aliento con tu aliento.

Que yo apretaba contra el pecho mío

El tierno y palpitante de mi amada....

¡Después!... después, al despertar sombrío…

¡Estrechaba en mis brazos una almohada!

 

 

miércoles, 23 de febrero de 2022

RODULFO FIGUEROA

 


 

Por el arte

 

 

¡Cuán hermosa es la muerta! Exuberante
su desnudez sobre la losa brilla;
yo la contemplo pálido y jadeante
y tiembla entre mis manos la cuchilla.

El profesor, que la ocasión bendice
de poder explicar algo muy bueno,
a mí se acerca y con placer me dice:
-Hágale usted la amputación del seno.

Yo que siempre guardé por la belleza
fanatismos de pobre enamorado,
-Perdonadme —le dije con tristeza—,
pero esa operación se me ha olvidado.

Se burlaron de mí los compañeros;
ganó una falla mi lección concisa,
vi en la faz del maestro surcos fieros
y en la faz de la muerta una sonrisa.

 

 

jueves, 17 de febrero de 2022

RODULFO FIGUEROA

 

  

Clínica negra (II)

 

 

Los que cumplís la terrenal condena
de ser mirados con escarnio y mofa,
si halláis a vuestro paso la gangrena
sangrienta y ruda, formulad la estrofa.

Como el doctor, sin escuchar el grito
de rebelión y de dolor que estalla,
quemad con vuestros cantos al maldito
aunque ruja y blasfeme la canalla.

 

 

viernes, 11 de febrero de 2022

RODULFO FIGUEROA

 

  

Clínica negra (I)

 

 

Sala de un hospital, amplia y sombría,
el doctor ordenaba con imperio,
y de una úlcera, al ver la rebeldía
al practicante le pidió el cauterio.

Enrojecido lo acercó al paciente
sin preocuparse de su suerte aciaga;
el miserable se agitó imponente,
lanzó un rugido, y se extirpó la llaga.

 

 

sábado, 5 de febrero de 2022

RODULFO FIGUEROA


 

La zandunga

 

 

Cuando en la calma de la noche quieta
triste y doliente la zandunga gime,
un suspiro en mi pecho se reprime
y siento de llorar ansia secreta.

¡Cómo en notas sentidas interpreta
esta angustia infinita que me oprime!
¡El que escribió esa música sublime
fue un gran compositor y un gran poeta!

Cuando se llegue el suspirado día
en que con dedo compasivo y yerto
cierre por fin mis ojos la agonía,

la zandunga tocad, si no despierto
al quejoso rumor de la armonía,
¡dejadme descansar que estaré muerto!…