Mostrando entradas con la etiqueta MARK STRAND. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MARK STRAND. Mostrar todas las entradas

viernes, 24 de octubre de 2025

MARK STRAND

 

 

5. Luto

A Robert Strand 1908-1968

 

 

Guardan luto por vos.
Cuando te levantás a medianoche,
y el rocío brilla en la piedra de tus mejillas,
guardan luto por vos.
Te llevan de vuelta a la casa vacía.
Las sillas y mesas las llevan para adentro.
Te obligan a sentarte y te enseñan a respirar.
Y tu aliento quema,
quema la caja de pino y las cenizas caen como luz de sol.
Te dan un libro y te piden que leás.
Escuchan y sus ojos se llenan de lágrimas.
Las mujeres acarician tus dedos.
Te peinan y le devuelven el amarillo a tu pelo.
Te afeitan la escarcha que tenés en la barba.
Te masajean los muslos.
Te ponen ropas finas.
Te frotan las manos para mantenerlas calientes.
Te dan de comer. Te ofrecen dinero.
Se ponen de rodillas y te ruegan no morir.
Cuando te levantás a medianoche guardan luto por vos.
Cierran sus ojos y susurran tu nombre una y otra vez.
Pero ya no pueden arrastar de tus venas la luz enterrada.
Anciano: igual levantate y seguí levantándote; ya de nada sirve.
De la forma en que pueden guardan luto por vos.

 

De: “Elegía a mi padre”



 

viernes, 26 de noviembre de 2021

MARK STRAND

 

  

Nostalgia

Para Donald Justice

 

 

Los profesores de inglés han llevado sus togas

a la lavandería, se han marchado a los campos.

Sueños de movimiento circundan la alfombra persona

de la habitación donde estabas-

En la playa la tristeza de los gramófonos

ahonda la caída y los pliegues del océano.

Es ayer. Sigue siendo ayer.

 

 

sábado, 20 de noviembre de 2021

MARK STRAND

 

  

Ficción

  

Pienso en las vidas inocentes
de las personas que habitan las novelas, de las que saben
que morirán una vez que la novela termine. Cuán diferentes
son de nosotros. Aquí, la luna mira hacia abajo torpemente,
a través de dispersas nubes, sobre el pueblo dormido,
y el viento arremolina hojas secas
y alguien —es decir, yo—, hundido en su silla, hojea
ansiosamente las páginas que quedan, sabiendo que no hay
tiempo para el hombre y la mujer en el cuarto alquilado,
para la luz roja sobre la puerta, para el arco iris
que arroja su sombra contra el muro; no hay tiempo
para los soldados bajo los árboles que bordean el río,
para los heridos arrastrados de muy lejos
a las ciudades del interior donde serán hospedados.
La guerra que dolió tantos años llega a su final,
y todo lo que pasa llegará a su final, excepto una presencia
difícil de definir, una señal, como el olor de la hierba
tras una noche de lluvia o los restos de una voz
que nos deja saber vagamente
sin desesperanza, que si el final llega, también pasará.

 

domingo, 14 de noviembre de 2021

MARK STRAND

 

 

 

El guardián

 


La puesta del sol. Los prados ardiendo.
El día perdido, perdida la luz.
¿Por qué amo lo que huye?

Tú, que te fuiste, que te estabas yendo,
¿qué oscuros cuartos habitas?
Guardián de mi muerte,

custodia mi ausencia. Yo estoy vivo.

 

lunes, 8 de noviembre de 2021

MARK STRAND

 

 

XXXI

 

Estamos aquí en Labrador. Siempre
he deseado estar aquí, especialmente contigo,
en esta cabaña donde relumbra fuego. Tú

llevas un traje Calvin Klein y yo
la chaqueta de terciopelo que heredé de mi padre.
Eso es todo. ¿Por qué? Porque estoy feliz. Y atento

al primer signo tuyo que nos lleve a la cama.
Esos momentos de frívola anticipación
son los más felices de mi vida. Y me pregunto si acaso

no somos parte de alguna predicción sobre
lo bueno que puede ser el mundo sin nosotros,
en este frígido paisaje, libres de la necesidad

de comprar, estamos donde el mundo se dirige.
O tal vez formamos parte de un registro de lo que
ya ocurrió, y somos un signo de las profundidades

donde se hundió el mundo. Tu costoso traje,
mi envejecida chaqueta, esta cabaña sin cañerías
dentro, sin horno decente, sin estéreo ni TV.



martes, 2 de noviembre de 2021

MARK STRAND

 

 

Siete poemas

 


1. A la orilla
de la noche del cuerpo
diez lunas se levantan.

 

2. La cicatriz se acuerda de la herida.
La herida se acuerda de la pena.
De nuevo estás llorando.

 

3. Andando bajo el sol
nuestras sombras son barcas de silencio.

 

4. Mi cuerpo se tiende
y escucho mi propia voz
tendida a mi costado.

 

5. La roca es placer
cuando se abre
entramos en ella
como a nosotros mismos
caca noche.

 

6. Cuando hablo con la ventana
digo que cada cosa
es todas las cosas.

 

7. Tengo una llave,
abro la puerta y entro.
Está oscuro y entro.
Está más oscuro y entro.

 

 

domingo, 24 de octubre de 2021

MARK STRAND

 

  

Carta

A Richard Howard

  

Los hombres corren a través de un campo,
de sus bolsillos caen lapiceros.
La gente que sale a caminar los recogen.
Esa es una de las formas en que se escriben las cartas
.

¡Cómo caen las cosas en los otros!
El ser ya no me pertenece a mí, sino que duerme
en la sombra de un extraño, y le da vestido
a ese extraño, e incluso lo guía.

Es mediodía cuando te escribo.
La vida de alguien ha llegado a mis manos.
El sol emblanquece los edificios.
Es todo lo que tengo. Te lo doy todo. Tuyo,

 

 

 

 

lunes, 18 de octubre de 2021

MARK STRAND

 

 

 

El matrimonio

 


El viento viene de polos opuestos
y viaja despacio.

Ella se vuelve hacia el aire profundo.
Él camina por las nubes.

Ella se alista,
se sacude el cabello,

se arregla los ojos,
sonríe.

El sol calienta sus dientes,
la punta de su lengua los humedece.

Él se sacude el polvo de su traje
y se endereza la corbata.

Él fuma.
Pronto se conocerán.

El viento los acerca cada vez más.
Ellos se saludan.

Más cerca, cada vez más cerca.
Se abrazan.

Ella tiende una cama.
Él se quita los pantalones.

Se casan
y tienen un hijo.

El viento se los lleva
en direcciones distintas.

El viento es fuerte, piensa él
y se endereza la corbata.

Me gusta este viento, dice ella
y se pone el vestido.

El viento se abre en un soplido.
El viento es todo para ellos.

 

 

 

 

martes, 12 de octubre de 2021

MARK STRAND

  

 

Dejar las cosas intactas

 


En un campo
yo soy la ausencia
de campo.
Esto es
siempre así.
Donde sea que esté
yo soy lo que falta.

Cuando camino
parto el aire
y siempre
el aire ingresa
a llenar los espacios
donde ha estado mi cuerpo.

Todos tenemos razones
para movernos.
Yo me muevo
para dejar las cosas intactas.