sábado, 20 de junio de 2026


 

FRANCIS THOMPSON

 



Toda Carne

  

No necesito el fasto de los cielos
cuando deseo volverme sabio;
ni los campos celestes me recrean
cuando me abandono al pensamiento.
Una sola brizna de hierba contiene
todo el caudal de la sabiduría;
y en ella mi mente naufragante
encuentra destino de Odisea.

¡Oh pequeña hoja, gloríate ahora,
y sé arrogante!
Dile al soberbio sol que sudó
para modelarte;
y a la noche, que desnudó
su pecho lunar y argentado
para amamantarte.
El cielo entero ansiaba inclinarse sobre ti en la lluvia,
y con amplias alas maternales
te dio sombra, te alimentó,
y trabajó humildemente
para tu impotente tiranía.

Los vastos músculos de la Naturaleza
se doblegaron mansamente para complacerte.
Pequeñez dominadora
que hasta los sabios cielos reconocen;
fragilidad capaz de atraer
la omnipotencia hacia su ley:
ésos fueron, oh dichosa criatura,
tus risueños poderes.

Confía en tu pensamiento,
viendo que nada eres;
y sea tu orgullo saberte toda
deliciosamente pequeña y segura.
En ti se resumía el misterio
que hace temblar a las esferas:
Dios concentrado en un punto.

 

 

EUSEBIO LILLO

 

  

 

El poeta y el vulgo

 

Al altanero y encumbrado pino
díjole un día la rastrera grama:
–¿Por qué tan orgulloso alzas tu rama
cuando no alfombras como yo el camino?

Y él respondió: –Yo doy al peregrino
sombra, cuando su luz el sol derrama,
y cobijo las flores cuando brama
el ronco y desatado torbellino.

Así el vulgo al poeta gritó un día:
–¿Por qué miráis indiferente el suelo?
¿Qué hacéis? ¿Quién sois? Y el bardo respondía:

–Soy más que tú porque tal vez recelo
que sólo de mi canto a la armonía
comprendes que hay un Dios y que hay un cielo.

 

 

BERNIE TAUPIN

 

 

 

Un regalo para Tanz

(Parodia de Don’t Let The Sun Go Down On Me)

  

No puedo negar,
que desearía que tus palabras fueran para mí.
Parece que tus poemas
me llegan muy dentro del alma.
Palabras susurradas
que abrazan mi espíritu herido.
Me elevas,
porque cambias mi manera de sentir.

Versos susurrados
que revelan el amor dentro de tu corazón.
Palabras suaves,
dulces como flores enredadas en la vid.
No tienes miedo
de tender la mano en la oscuridad,
de tocar un corazón
y ahuyentar todos sus miedos.

Espero que siempre seas mi amiga.
Eres alguien especial, cualquiera puede verlo.
El mundo es mejor gracias a ti.
¿No puedes comprender
que perderte, amiga mía,
sería como ver el mundo derrumbarse sobre mí?

No puedo ocultar
lo que tu amistad significa para mí.
No voy a mentir,
amo cómo me hace sentir.
Susurras palabras
que me ayudan a sanar.

Espero que siempre seas mi amiga.
Eres alguien especial, cualquiera puede verlo.
Mi mundo es mejor gracias a ti.
¿No puedes comprender
que perderte, amiga mía,
sería como ver el mundo derrumbarse sobre mí?

 

 

HERMÓGENES IRISARRI

 

 

 

Soberbia, humildad

  

Vedle: es el hombre, en su ambición demente,
que el arduo arcano de la ciencia humana
toda una vida en apurar se afana,
con fatiga del cuerpo y de la mente.

¡Ya está el saber en él!, y lo que siente,
al contemplar su aspiración insana,
es que toda su ciencia es ciencia vana,
y a tierra torna la abatida frente.

Así la espiga, en su vital anhelo,
cuajarse siente el grano, y ya se empina
y recta sube en dirección al cielo,

sin pensar que a humillarla la avecina
su misma savia que fecunda el suelo…
¡y al propio peso la cabeza inclina!

 

CRIS RIVERO

 

 

 

Autopsia

 

f. Examen anatómico de un cadáver.

f. Examen analítico minucioso.

  

De: “Instrucciones para un funeral”

 

 

ERNESTINA LECUONA

 

 

 

Déjame amarte aunque sea un día

  

Mañana lloraré tal vez
la dicha y el placer de hoy
pues bien se que riendo y llorando
se vive el amor
Los celos clavarán en mi
su flecha predi ya sin fe
he de sentir
sangrar mi corazón por ti

 

PEDRO LUIS BOITEL

 

 

 

Vivencias

  

Las efímeras vivencias causan desasosiego
y un retrato inalterable de lo transcurrido
nos despojan del presente que se desliza
entre desaciertos del ayer e incógnita del futuro

Las reminiscencias otoñales siempre mueren
perecen, se desintegran, marchitan
los estertores aumentan, el viento aúlla un gemido
imágenes amarillentas de nosotros
sucumben silentes resignadas a una estación

Las efímeras vivencias causan desasosiego
arrebatan inmutables al ayer su inmanencia
bálsamo de épocas libertinas de un mundo ya habido
hojas otoñales que confinan aquella etapa floreciente
a un presente de mustios recuerdos repetidos