Bajo
sábanas
la cabeza se esconde.
Cuevita sin luz
refugio para uno,
si acaso para dos
"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
Bajo
sábanas
la cabeza se esconde.
Cuevita sin luz
refugio para uno,
si acaso para dos
Una
y otra vez
acontece la noche
por gracia del sol.
Candileja universal
de comedias y tragedias
Tocan
la puerta.
Nudillos dan el tono:
¿A quién abriré?
¿A ojos de alegría?
¿A una nube negra?
Sopla
al espejo
lo convierte en pizarra.
Su dedo es tiza
que trasluce un secreto
borrado de inmediato
Cielo
transparente
lente de un infinito
que no se entiende.
Tope de espacio y tiempo
sin principio ni final
La
vieja regla
lijó sus centímetros:
se mide a sí misma.
Así el reloj de arena
gotea su propio tiempo