"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
jueves, 21 de septiembre de 2023
SAÚL ORDOÑEZ
Y,
un día, alguien preguntará —¿Te enteraste? —¿De qué? —Se murió Saúl —o dirá
—¡No mames, se murió Saúl! —¿De qué? —De soledad. De silencio. De pena.
¿Quién
me cerrará los ojos y tendrá para conmigo la piedad final que he tenido para
los míos? ¿O se darán cuenta por el olor, cuando el hambre haya roto el vínculo
y mis perros me hayan devorado el rostro, lengua y dedos?
De:
“El castillo de la impureza”
VÍCTOR CABRERA
After
Rush
para Alejandra
A
toda calamidad que te toca sin destruirte
le corresponde un signo ambivalente
de liberación y oprobio.
Si
algo no te mata
se dice que te fortalece,
y en tu mirada, detrás del miedo y el recelo,
vislumbro la energía inusitada
de un Poder que en ti se alza
como el clamor de un millón de esclavos.
Cada
caída…
En
cada íntima catástrofe
percibo una señal intermitente
de caos y armonía.
Y en esta paradoja
se funda la idea de persistencia
que nos mantiene,
a ti y a mí,
un día a la vez,
de pie sobre esta tierra.
RAMONA DE JESÚS
Una
adaptación de “El llanto de la excavadora”, Pasolini (1956)
maravillosa
y mísera ciudad
qué me has hecho
poniendo ojos en mi noche aún infante
desnudando lagos en mis cementerios
arrebatándome el juego
de esconderme entre los hombres
tú
que me has hecho crecer navajas
que me has regalado la perversión
de acorralar a la palabra
de seducir a los muertos
por
qué te burlas entonces
si te pregunto por la Historia
si regreso a hurgar bajo tu lengua
a reclamar que me enseñes ese rostro
maravillosa
y mísera ciudad
a ti te nombro
DIEGO L. GARCÍA
(Fotografía
#6) Una taza dentro de una película
ya
estamos del otro lado de las primeras
imágenes. lo que se esperaba no era
sino un plano enfocado con la delicadeza
de un arte más o menos conocido. nada
de esto. hace unos días vi una película
en la cual la chica dejaba al descubierto
ciertos espacios a salvo del juego
trillado de actuar según una educación
sentimental glamorosa. ella anteponía
a todo discurso algo que no consentía
lo esperable. y entonces todo era corrido
hacia un estado demasiado valioso:
encontrarse en esos pormenores en los que
nada hay que cumplir más que lo natural
de pasar por lo humano sin exponerlo
al óxido que dejan las ficciones cada vez
que sacamos un crédito en ellas. ya
estamos lejos. la taza nada especial y
sus personajes no nos deben explicaciones.
posiblemente el tiempo les dé la razón
De:
“Fotografias”
VALERIA SANDI
Marta
La infancia
marca
latidos
en
la memoria
Un
reloj de arena
es
nuestra mirada
el
dolor cronometra
con
10.357 granos
la
caída.
Nos
repartieron
la
sombra
sin
decirnos
que
llevaría nuestra forma.
Desde
los dedos
de
la sombra
creamos
la boca
del
cocodrilo
sobre
la pared
del
sueño.
No
sabíamos jugar
con
nuestra voz
por
eso
esta
infancia no tiene sonidos.
Cuando
aprendí
a
preguntar
devanaron
en el camino
mi
sombra.
Crecí
con
la mitad
de mi
reflejo
a tu
espera
encendí
las palabras
de
cada estación.
Aprendí
a costurar
un
ojal para el sol
de
nuestros días.
Y no
encontré tu sombra
solo
granos del recuerdo.
En
las escondidas dijiste
grita
para salvarme
Digo
Marta
Y
solo caen piedras
sobre
tu nombre.
