Últimos
poemas
4
Pegué
mi oreja a la puerta
y
pude escuchar el mar y las hogueras
que
pasaban entre los dedos de una playa
y
al final una niña bailaba
con
un racimo de rosas atado a su tobillo.
"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen